En casos como éste que prevalece:
El derecho de la madre a que le devuelvan a sus hijas una vez que ha demostrado que tiene casa y trabajo y es capaz de cuidarlas.
O el derecho de la familia o familias que han adoptado a las niñas, unido a su presumible estabilidad emocional.
O por el contrario se debería escuchar la opinión de las niñas...