Empieza mi historia a los 16 añitos ante una decisión tan trascendental, y a la que ningún niño debería enfrentarse por el alto grado de madurez que ella exige, y las repercusiones que ésta puede tener para el futuro inmediato... y no tan inmediato...
Resulta que a los 16 años, como decía, me ví ante el primer paso que uno da hacia el futuro, o por lo menos, el primer paso real.
Me ví obligado a elegir el bachillerato que cursaría...
Siempre fuí un chaval listo, al que se le dió bien todo y que no necesitaba estudiar demasiado para levantar una buena media...
así que consideré que el bachillerato de ciencias puras (putas) sería el más adecuado para mí, porque pocas puertas me cerraría a la hora de elegir carrera, y al fin y al cabo aún no sabía que quería hacer con mi vida.
Pasa un año... Y me ví metido en un aprieto enorme que yo mismo busqué, y realmente no supe salir de el completamente indemne.
Primero de Bachillerato: Conocí la tan común (pero muy temida para mí) convocatoria de septiembre, y si bien sólo fué una asignatura, el número no es lo que cuenta, sino la intención.
Segundo de Bachillerato... Resultados regulares, muy poco por encima de la media... Pero aprobé en dos años sin repetir, y a selectividad fuí.
Con lo cual salí del instituto con una media de 6.1, bastante mediocre respecto a lo que estaba acostumbrado, y con unos conocimientos de física y matemáticas muy limitados puesto a que nunca se me dieron del todo bien, ni me gustaron (cosa que no descubrí hasta éstos dos fatídicos años...)
Selectividad = Un completo fracaso. En la parte general obtuve una media de 7,50, pero en la parte específica me llevé todas las hostias que fuí capaz de aguantar, y más. Mi nota total fué de 5,7... Un desastre.
A estas alturas, paradógicamente yo ya sabía lo que quería estudiar, y sabía que no tenía nada que ver con las ciencias: Comunicación Audiovisual, con una nota de corte de 6,1 de la época (un reluciente 8,1 actual) así que pensé.. Pues mala suerte, a otra cosa...
Y me matriculé en informática, cuya nota de entrada éra 5 (y no me extraña)
Pasa un año...
Pasan dos...
Y al tercer año... Cansado de sufrir con materias que realmente no me aportan nada y viendo mi futuro negro.... Decido cambiarme....
Pero el problema de la nota de corte está ahí, y no se va a solucionar solo, así que mi valiente decisión ha sido presentarme a las asignaturas específicas, despues de tanto tiempo (21 años que llevo a la espalda) y la verdad es que ando bajo de moral por todo éste proceso, y por el hecho de volver al instituto después de tanto tiempo...
Hay alguien más en mi situación, o que haya pasado por algo parecido??
Un saludo!