¿Cada vez que discutís hace las maletas y te amenaza con marcharse? ¿Y por qué cedes a su chantaje? La próxima vez que discutáis, haga las maletas y te diga que se va le dices que vale, que se marche si quiere. Si realmente te quiere o bien se marcha unos días por orgullo y vuelve a los días o directamente no se marcha y no te volverá a amenazar con eso.
En una relación de pareja nunca hay que ceder a los chantajes, y menos a ese tipo "¡Pues me enfado y lo dejamos!", "¡Pues me enfado y me marcho de casa!".
Sobre lo de contarle cosas a tu madre sobre ti, imagino que serían confidencialidades que le contaste a tu novia, muy mal hecho por parte de tu novia el contárselo a tu madre. Háblalo con ella, quizás no se dio cuenta y tampoco sabía que te sentaría mal.
La historia de la foto no sé si la he entendido bien. ¿Le dijo tu novia a tu madre que había discutido con su hermano por su culpa, tu madre te contó esa historia y luego tu novia te dice que es mentira la historia que te fue contando tu madre? Si es así, corta esos rollos desde YA. Particularmente, no sé qué sacaría tu madre mintiéndote en ese aspecto, y por lo que cuentas de tu novia de querer marcharse a su casa (de la que salió corriendo) los días que tú estés fuera por cuestiones de curro pues... En fin, blanco y en botella, pero vaya, que intentes no mezclar historias e intentar sacar al mentiroso, porque acabarás con malos rollos con ambas personas.
Por lo que cuentas, creo que necesitas un tiempo para aclarar sentimientos y para aclararte tú mismo. Lo mejor es que des tiempo a la situación, y si tu novia vuelve a casa de su familia, personalmente creo que es lo mejor, ya que tal y como estás tú ahora, si seguís viviendo juntos lo único que te pasará es que te mosquearás y sospecharás de todo lo que haga, te embotarás y quizás tomes una decisión de la que te puedas arrepentir después.
ransilfa ur 77 escribió:[...]no entiendo porqué tienes que poner la nacionalidad de la chica, en qué hace diferencia?

[...]
Pues igual que podemos leer a otras personas que cuentan que sus parejas son italianas, francesas, suecas o noruegas, y nadie salta diciendo que qué tiene que ver la nacionalidad.
Son ganas de ver cosas que no hay.