Pues a mi este libro me parece que tiene un estilo de narración tremendo.
A ver chavales... ¿es que os pensais que todos los marineros que estaban allí presentes aquel día tenían los modales de las señoritas a la hora del té? Por favor, que sabían que aquel día la iban a palmar unos pocos... poneros en situación!! Estamos hablando de jugarte el pellejo, no de un partido de fútbol.
A mi sincéramente esos libros o películas que cuentan las cosas pero sin contarlas, siempre me dejaron a medias. Braveheart o Gladiator me hicieron sentir las espadas, el sudor, el olor a muerte más de cerca que las que se habían hecho hasta la fecha.
El libro destila miedo, odio, honor, cobardía, coraje, desesperación... por los cuatro costados. A mi personalmente esa narración en forma de pensamientos entrecortados, como balazos de cañón, me pone los pelos de punta. Es muy propia de las últimas obras de Reverte (la carta esférica, la reina del sur), pero aquí se acentúa especialmente. No nos cuenta algo como un espectador, nos mete dentro de los personajes, para que veamos con sus ojos y palpemos con nuestras manos, para que pensemos sus pensamientos. Una persona cuando piensa es así, como fogonazos, ideas que van y vienen. Al menos yo pienso así, no en prosa ni haciendo rimas.
Nada de buenas maneras ni falsas formalidades, en el mundo real cuando la gente se mata, no se hacen coñas marineras (lo más irreal, por ejemplo, en el Señor de los Anillos eran las chanzas de Légolas y Gimli durante el asalto del Abismo de Helm, no que fueran un elfo y un enano). En fin, un libro para sentir la desesperación de aquella batalla.
Quizás deberían poner calificación por edades también a los libros. O avisar que el contenido no es apto para almas candidas. La vida es así, nos guste o no. Se puede decir pipí o pompis, claro, pero eso no es muy real.