Supongo que esto va un poco acorde con tus necesidades. Yo toda la vida he estado con PC de sobremesa y estaba encantadísimo. Pero, cuando se me rompió el último que tuve, me aventuré a comprarme un portátil. Estoy contentísimo porque es un portátil bastante bueno y rinde mucho. Lo de la "pantalla pequeña" no me preocupa, puesto que no la veo tan pequeña realmente. Quizás es al revés, que nos hemos acostumbrado a tener monitores y teles gigantes. Yo llegué a tener monitores que eran iguales que la pantalla de este portátil en los PCs de sobremesa que tuve antiguos. De todas formas me gustaba también la idea de que fuera una pantalla no muy grande y la verdad es que lo veo todo sin ningún problema.
Como digo, va en cuestión de tus necesidades, yo me quise aventurar con el portátil porque en invierno me lo podía llevar de mi despacho al salón y estar al brasero con mi mujer. La idea de podérmelo llevar de viaje también me gustó. No soy muy exigente con los juegos, no necesito jugar lo último de lo último, así que estoy muy contento con mi portátil. Pero últimamente ya no lo muevo de sitio, llevo un par de años que está siempre en el mismo lugar, así que supongo que para no moverlo no me conviene un portátil. En el próximo volveré otra vez al de sobremesa.
Lo peor de los portátiles es que suelen ser mucho más caros. Y los de sobremesa son más baratos y también puedes trapichearlos con más facilidad. Por cierto, la batería de los portátiles suelen morir al poco. La mía ya no dura ni diez minutos. Al final tengo que estar todo el día con el portátil enchufado a la luz.