Las novedades de Nvidia en el CES 2026 siguen con G-Sync, una tecnología para monitores que ahora busca ir más allá de sincronizar las tasas de actualización de la pantalla con la GPU usando la tecnología de frecuencia de actualización variable (VRR). La nueva generación de G-Sync empieza con el lanzamiento de G-Sync Pulsar, una evolución que aumenta la claridad y fidelidad visual a la vez que añade Ambient Adaptive, una función que ajusta el color y/o brillo en función de la iluminación ambiental. Todo ello sin olvidar las bondades de VRR.
Las pantallas G-Sync Pulsar son las primeras que compañías como Acer, AOC, Asus y MSI fabrican junto a MediaTek, lo que permite incorporar las tecnologías G-Sync directamente en el escalador de la pantalla, sin necesidad de módulos G-Sync específicos. Es una forma de ahorrar costes, agilizar la producción y aumentar la accesibilidad de la tecnología, debido a que se
sustituye la FPGA interna del monitor por un escalador de MediaTek. Los primeros monitores G-Sync Pulsar estarán disponibles en las tiendas a partir de esta misma semana.
Counter-Strike 2 funcionando en un monitor G-Sync de 360 Hz con y sin G-Sync Pulsar. G-Sync Pulsar tiene como primer objetivo mantener todas las ventajas de VRR y a la vez proporcionar la máxima calidad de movimiento. Nvidia asegura que las pantallas G-Sync Pulsar "ofrecen una claridad de movimiento efectiva percibida de más de 1000 Hz, lo que aumenta significativamente la claridad y la visibilidad del contenido en movimiento". Las matemáticas son sencillas. Si juegas a 250 fotogramas por segundo, cosa que no es del todo descabellada si tenemos en cuenta los nuevos monitores y la generación de fotogramas, G-Sync Pulsar proporciona una claridad de movimiento cuatro veces superior.
"Cuando se activa [G-Sync Pulsar], la tecnología ofrece escenas mucho más fluidas y una claridad más nítida en el movimiento, superando las capacidades de las tecnologías de monitor anteriores que intentaban combinar VRR y estroboscopia", asegura Nvidia.
La segunda gran novedad de los monitores G-Sync Pulsar es Ambient Adaptive. Esta tecnología utiliza un sensor de luz integrado en el monitor para ofrecer la opción de ajustar automáticamente la temperatura del color y/o el brillo en función de la iluminación ambiental de la habitación. Se trata de un sistema que promete una visualización óptima a cualquier hora del día o de la noche. Si en la habitación hay luz natural, aumenta en brillo y apuesta por colores más fríos, mientras que de noche o en habitaciones oscuras reduce el brillo y usa tonos de color más cálidos para minimizar el deslumbramiento y la fatiga visual.
El proceso es automático, pero el usuario siempre tiene la opción de controlar por completo esta función, pudiendo ajustarla o desactivarla desde el mismo monitor.