Si quieres combinar funciones de NAS y emuladores, lo mejor es tirar por una distro ligera de Linux, tipo Ubuntu Server o Debian, e ir instalando los paquetes por separado. Metes RetroArch o RetroPie para los juegos, Transmission o qBittorrent para los torrents, Samba o Nextcloud para compartir archivos en red, y MiniDLNA o Jellyfin para el streaming. Así te montas un "todo en uno" sin que el sistema vaya a pedales.