Lazos de Sangre. Capítulo 32: Se disipa la sombra.

Nathan no se sorprendió en absoluto cuando Álam lo descubrió, en realidad incluso le habría defraudado de no ser así. Con una calma más que sorprendente teniendo en cuenta lo sucedido hacía poco entre ambos, bajó del tejado de aquellas ruinas usando sus alas para planear hasta el suelo y se posó justo frente al grupo hundiendo pesadamente las garras de sus pies en la tierra Su armadura mostraba todavía las secuelas de su último enfrentamiento con Álam y el monstruo tatuado en su pecho carecía ya de uno de sus ojos en cuyo lugar podía verse el perfecto agujero abierto por la espada de Álfred. Pero nada de esto lo hacía menos aterrador, al contrario, su aspecto resultaba aún más terrorífico que antes y la propia Alys se sorprendió viviblemente al observar de cerca a aquella criatura.
-¿Qué clase de monstruo es ese?. -Preguntó mientras se ponía nuevamente el casco de su armadura haciendo que sus últimas palabras sonasen ya distorsionadas por el micrófono del mismo. -Jamás había visto a un vampiro así.
-Esa cosa no es un vampiro. -Dijo Álam adelantandose unos pasos a sus dos compañeras. -Cayó al mar de Kara con una espada clavada en el corazón y ha sobrevivido como si nada, ningún vampiro habría soportado algo así.
-¿Entonces qué clase de criatura es?. -Insistió Alys cogiendo sus armas de la cintura de su armadura y activándolas a la vez.
-No tengo ni la menor idea. -Respondió Álam sin apartar los ojos de su adversario. -Pero lo que sí puedo decirte es que trabaja para Nathaniel, y no creo que haga falta que te explique lo que eso significa.
-No, no lo hace. -Afirmó Alys sujetando con firmeza las empuñaduras de las dos centelleantes cuchillas de plasma que brillaban en sus manos. -En fin, en ese caso supongo que no queda más remedio que deshacernos de él para seguir adelante. Será divertido volver a luchar juntos como cuando estábamos en los cadetes.
-Valientes palabras viniendo de una cazadora tan joven. -Dijo de pronto la voz gélida y metálica de Nathan cuyo único ojo visible centelleaba a través del agujero en su visor. -Pero por desgracia, son solo eso: palabras. Esta vez tu amigo no tendrá la suerte de que alguien lo salve en el último momento y no creas que tu presencia aquí cambia nada. El resultado será exactamente el mismo seáis dos, tres o todo un ejército.
-Veo que no has aprendido nada a pesar de todo. -Replicó Álam sonriendo sombríamente. -Sigues siendo demasiado confiado. Eso estuvo apunto de costarte la vida la última vez, puede que en esta ocasión seas tú el que no tenga tanta suerte.
-No puedes quitarme algo que nunca he tenido muchacho. -Al tiempo que decía esto, Nathan extendió su brazo activando la hoja de plasma del mismo y abrió por completo sus alas. -Pero de todas formas, adelante cachorro, demuestrame si hay realmente un motivo para todo esto.
Álam no comprendió del todo aquellas palabras, pero la forma en que este se había referido a él lo hizo desviar instintivamente la mirada hacia Alys preocupándose por lo que esta podría pensar al oír aquello. Aunque, por fortuna, la cazadora parecía haber ignorado por completo esto y continuaba a su lado prestando ahora más atención al monstruo que a él.
-Será mejor que actives el camuflaje. -Sugirió volviendo a mirar hacia adelante.
-No hace falta que me des lecciones. -Respondió Alys desactivando ambas armas y conectando el sistema de camuflaje de su armadura que la hizo desaparecer de pronto fundiendola con la oscuridad que los rodeaba. -Recuerda lo que me dijiste en el bosque, yo también soy una Hunter.
-Lo recuerdo, pero nuestro entrenamiento no sirve de mucho contra ese monstruo. -La advirtió Álam. -Atacar su corazón sería inútil, tendremos que pensar en otra forma. Por ahora concentrate en sus alas, son tan peligrosas como sus brazos y mientras pueda volar tendrá ventaja sobre nosotros.
-¿Y eso te parece un plan?. -Preguntó burlonamente Alys cuya voz sonaba ya mucho más a la derecha. -Definitivamente, sigues siendo el de siempre.
-Por ahora es lo único que se me ocurre. -Respondió Álam en un tono similar. -Si tienes alguno mejor no tienes más que decirlo.
Dicho esto, Álam comenzó a caminar hacia el lado contrario al que sabía se había dirigido Alys y dirigió una última mirada hacia Melissa que lo observaba todo todavía desde el mismo sitio con la misma desesperada mirada que la última vez, sintiendose inútil una vez más al verles dispuestos a luchar y saber ya con certeza lo que Álam estaba a punto de decirle.
-No te preocupes, esta vez no sucederá lo mismo, no vas a perder a nadie más. -Aseguró mirandola con firmeza, esperando borrar en cierta medida aquella dolorosa mirada que podía ver en sus ahora tristes ojos azules. -Pero ahí no estás segura, será mejor que te protejas tras la pared de las ruinas, allí estarás a salvo mientras no acabe esto.
-Está bien. -Dijo tratando de no preocuparle aún más. -Pero por favor, ten cuidado.
En respuesta a estas palabras, Álam le dirigió una tranquilizadora sonrisa y volvió de nuevo su atención hacia su enemigo. Al mismo tiempo, ella corrió hacia la derruida capilla sobre la que hacía unos minutos los había estado esperando Nathan y se resguardó tras una de sus esquinas de forma que esta la protegía parcialmente y podía además observar lo que sucedía.
Durante unos largos segundos, ambos cazadores giraron entorno al monstruo en una representación casi perfecta de la ancestral danza de la muerte que los depredadores habían representado durante siglos entorno a sus presas. Aunque Nathan estaba lejos de ser una simple presa. A pesar de su desventaja en cuanto a número y de la invisible amenaza de Alys este permanecía tranquilo siguiendo con su sanguinolenta mirada los movimientos de Álam y esperó pacientemente a que ellos diesen el primer paso. Lo que no tardó demasiado en suceder.
Al mismo tiempo, ambos cazadores se lanzaron al ataque acercandose al monstruo por sus costados y Nathan se giró inmediatamente hacia Álam para recibirle con un rápido disparo de su cañón. Pero Álam ya lo estaba esperando, antes incluso de que el verdoso destello de la descarga se esfumase en la noche, el cazador rodó en diagonal hacia la derecha y usó ambas manos para apoyarse con fuerza en el suelo y saltar hacia su rival antes de que este pudiese dispararle de nuevo.
Una vez más sus armas se encontraron, la brillante hoja azul del monstruo detuvo sin problemas el corte vertical de la espada de Álam haciendo que ambas armas chisporroteasen en protesta por el choque y este cayó frente a él forcejeando todavía en un intento de contener la brutal fuerza de aquella criatura para facilitarle las cosas a su compañera. Sin embargo, esto no serviría de mucho.
A pesar de la amenaza de Álam, el simple destello de las armas de Alys al reactivarse para atacar bastó para Nathan que giró inmediatamente la cabeza hacia ella y movió sus alas esquivando los precisos cortes con que la cazadora había pretendido seccionarlas al tiempo que contraatacaba con las cuchillas de las mismas.
Con una agilidad incluso superior a la del propio Álam, Alys se agachó evitando uno de los golpes y saltó hacia atrás esquivando por milímetros el extremo de la afilada hoja de metal que coronaba el ala derecha del monstruo. En ese mismo instante, Nathan usó toda su fuerza para romper el bloqueo de Álam y giró bruscamente sobre sí mismo golpeandolo con una de sus alas al tiempo que lanzaba un rápido disparo de su cañón hacia la cazadora.
Cogidos esta vez por sorpresa, ninguno de los dos consiguió evitar los ataques del monstruo y Álam salió despedido hacia atrás por el golpe mientras Alys se tambaleaba con la pechera de su armadura humeando a causa del impacto dandole así tiempo a rival para atacar de nuevo.
-Buen intento. -Se rió Nathan cogiendola rápidamente por el cuello con una de sus garras antes incluso de que esta cayese al suelo. -Lástima que vuestras queridas armaduras no puedan ocultar también el brillo de vuestras armas.
-No dependemos tanto de ellas como crees. -Respondió con dificultad Alys, dolorida por el golpe pero por fortuna ilesa gracias a la protección de la armadura. -Y estás a punto de comprobarlo.
Al oír esto, los ojos de Nathan centellearon un segundo y este trató de girarse hacia atrás tan rápido como pudo. Pero ya era demasiado tarde, antes incluso de tocar el suelo, Álam había girado sobre sí mismo en el aire y había caído de pie impulsandose una vez más hacia su enemigo sin perder apenas un segundo. Y por desgracia para aquella criatura, esta vez la velocidad del cazador si fue demasiado para él.
Antes de que este pudiese hacer nada, la espada de Álam seccionó el ala derecha de Nathan justo por la base de la misma y la enorme extremidad del monstruo calló pesadamente al suelo seguida por un borbotón de sangre y otros fluidos mientras su dueño rugía de dolor y se giraba violentamente trazando un arco con su arma que obligó a Álam a retroceder inmediatamente.
Aprovechando esto, Alys sacó un tercer puñal de su armadura y lo hundió con todas sus fuerzas en el brazo con que este la sujetaba. El efecto fue inmediato, un nuevo rugido metálico brotó del casco de Nathan que aflojó la presión de sus garras durante un segundo. Tiempo más que suficiente para la cazadora que se sujetó con ambas manos al brazo con que Nathan la sujetaba, apoyó sus pies en su pecho y las usó como palanca para impulsarse hacia atrás consiguiendo que este la soltase al fin.
Nada más caer de nuevo al suelo, Alys rodó hacia atrás esquivando dos nuevos disparos del cañón de Nathan, recogió sus armas en pleno giro y se puso en pie de un salto colocandose inmediatamente en guardia de nuevo mientras su rival los vigilaba a ambos apuntandola a ella con el cañón y dirigiendo la hoja de plasma de su otro brazo hacia Álam. Ahora que tenía tan solo una de sus alas el peso de la misma descompensaba su propio equilibrio y los dos podían ver como este se tambaleaba ligeramente al moverse, pero, para sorpresa de ambos, esto no pareció preocupar en absoluto a Nathan.
-No está mal. -Gruñó la voz fría y metálica del monstruo mientras sus ojos se desviaban de la cazadora hacia Álam. -Pero esto no ha hecho más que empezar, ¡Todavía no he terminado!.
Al tiempo que decía esto, Nathan se llevó una de sus manos a la espalda hasta sujetar con ella su ala y sus ojos centellearon de pronto con un diabólico fulgor rojizo que hizo que Álam comprendiese al instante lo que estaba a punto de hacer.
Ante los atónito ojos de este y sus dos compañeras, Nathan tiró con todas sus fuerzas de su brazo haciendo que incluso la armadura que la cubría chirriase doblegandose ante la brutal fuerza del monstruo y se arrancó violentamente su otra ala provocando que la sangre y aquel extraño fluido grisáceo brotasen una vez más de su cuerpo mientras la soltaba y la dejaba caer en el suelo junto a la otra.
-¿No ere este vuestro plan?. -Dijo de nuevo Nathan observando satisfecho las caras de sorpresa de sus adversarios. -Solucionado entonces, ¿seguimos?.
Nathan ya no esperó una respuesta, antes incluso de terminar de hablar se abalanzó de nuevo sobre Álam lanzando un par de disparos hacia Alys para entretenerla y sus armas se encontraron de nuevo cuando este bloqueó su primer ataque. Pero pronto comprobaría que las cosas no serían en absoluto más fáciles ahora que Nathan ya no tenía alas.
En contra de lo que habían pensado, sin sus alas aquel monstruo no había perdido movilidad, sino todo lo contrario. Puede que hubiese perdido la facultad de volar y parte de su capacidad ofensiva, pero sin la carga de sus alas se movía con mucha más agilidad y Álam tenía problemas para evitar sus golpes. Sus ataques eran tan rápidos y fuertes que apenas acertaba a detenerlos, mucho menos a contraatacar, y se vio obligado a retroceder evitando tanto los continuos cortes de la hoja de luz de su enemigo como los disparos de su cañón que ahora se dirigía también hacia él.
Esto, sin embargo, dejó libre a Alys que trató de atacar de nuevo a Nathan aprovechando que su arma ya no era una amenaza para ella ya que este parecía dirigir por completo su atención hacia Álam. Algo que demostraría ser un gran error..
En el momento en que esta se acercó a él, y pese a haber lanzado ya uno de sus puñales hacia el cuello del monstruo para intentar detenerle, Nathan se deshizo de Álam de un fuerte golpe sobre su espada que lo hizo retroceder unos pasos y esquivó el puñal al tiempo que se giraba hacia ella y disparaba de nuevo su cañón.
Aunque sorprendida por la rápida reacción del monstruo, esta vez Alys si consiguió esquivar el disparo, pero por desgracia Nathan ya había contado con eso y se había movido exactamente hacia el lugar al que ella saltó para evitarlo y esta no pudo hacer nada para evitar el siguiente golpe. Con la brutal fuerza que lo caracterizaba, el puño del monstruo la golpeó de lleno en el estómago llegando incluso a aboyar su armadura y hacer saltar por los aires su casco. Incapaz de resistir un golpe así, Alys cayó de rodillas al suelo con la cara marcada por el dolor y un pequeño hilo de sangre comenzó a brotar entre sus labios.
-¡Alys!.
Nada más ver esto, Álam trató inmediatamente de acercarse a ella para detener a Nathan, pero este lo mantuvo a distancia con dos nuevos disparos de su cañón y tanto él como la propia Melissa observaron con horror como este levantaba el brazo del que brotaba su hoja de plasma y lo dirigía hacia la cazadora. Sin embargo, y para mayor sorpresa de ambos, en el instante en que este iba a dar el último golpe, Nathan apagó su arma y golpeó brutalmente a Alys en el costado con su antebrazo haciendo que el cuerpo de la cazadora volase hacia las ruinas junto a las que estaba Melissa y rodase por el suelo hasta chocar contra la pared de las mismas.
-Todavía no. -Dijo tranquilamente Nathan girándose hacia Álam y clavando en él su sangrienta mirada. -Tú serás el primero, su hora y la de la princesa llegará más tarde.
-¿Por qué?. -Preguntó totalmente desconcertado Álam.
-La respuesta la llevas en el pecho. -Explicó Nathan sonriendo bajo su casco. -Sé lo que es eso, no me arriesgaré a despertar algo que no puedo controlar.
-El inhibidor... -Comprendió de pronto Álam. -Entonces era eso, tan solo tienes miedo a que sufra un ataque mientras estés cerca y desaparezcas conmigo en medio de la destrucción que pueda causar... ¡no eres más que un cobarde!.
-Piensa lo que quieras. -Dijo finalmente Nathan. -Tengo mis razones. Y ahora prepárate, esta vez nadie nos interrumpirá.
-Cierto. -Admitió Álam dirigiendo una rápida mirada hacia donde había caído Alys. -Y parece que como humano no tengo muchas posibilidades contra ti... veamos qué puedo hacer como uno de los vuestros.
Al oír esto, Nathan miró un tanto sorprendido a Álam sin comprender del todo sus palabras y el brillo de sus ojos vaciló de pronto al ver como este clavaba de pronto sus colmillos en su propio brazo haciendo centellear sus ojos con el mismo fulgor verde que caracterizaba a los vampiros.
-Veo que el cachorro se está haciendo mayor. -Sonrió Nathan comprendiendo el por qué de aquello. -Adelante entonces, ¡Ven!.
Álam ni siquiera lo dejó terminar, actuando de nuevo como un animal salvaje se abalanzó sobre su rival con los ojos ardiendo de rabia y los resplandores de sus miradas se entremezclaron en la oscuridad que los rodeaba tiñendo de rojo y verde sus propios cuerpos mientras ambos luchaban a muerte arrancando constantes destellos de luz de sus armas que se encontraban una y otra vez bloqueandose mutuamente sin que, en esta ocasión, ninguno de los dos pareciese llevar ventaja.
Lo que Álam había olvidado, sin embargo, era que esta vez no solo Melissa y Nathan lo estaban mirando. Pese a su brutal fuerza, los golpes de Nathan no habían conseguido atravesar la armadura de Alys y esta seguía todavía consciente tendida junto a la pared de la vieja capilla. Aunque el delgado hilo de sangre que corría desde su frente hacia su mejilla y la forma en que su vista se nublaba paulatinamente le indicaban que no sería así por mucho tiempo.
Afortunadamente la armadura había impedido que sufriese heridas graves a causa de los golpes de Nathan, pero durante su caída se había golpeado la cabeza contra la pared y apenas tenía ya fuerzas para intentar levantarse. Pero hubo algo que sí pudo ver a pesar de todo. Aún cuando sus ojos se negaban a mantenerse abiertos y su mente se desvanecía ya en las tinieblas de la inconsciencia, Alys vio los ojos de Álam brillando como verdaderas antorchas con aquel familiar fulgor verde y sintió un escalofrío al comprender lo que aquello significaba.
Su mente se negaba a aceptar lo que estaba viendo, aún después de ver sus colmillos manchados con su propia sangre y la forma en que resistía la brutal fuerza de aquella criatura era incapaz de creer que aquello estuviese sucediendo realmente. Pero entonces, justo en el momento en que sus ojos se cerraban ya por completo, oyó unos pasos a su lado y al ver cómo Melissa se acercaba a ella calló de pronto en la cuenta de lo que sucedía, aunque demasiado tarde ya para hacer o decir nada.
Ajena por completo a sus pensamientos, Melissa se inclinó junto a ella mirandola con preocupación al ver que ya no se movía y, tras comprobar con alivio que seguía viva, la arrastró tras la esquina del edificio para que estuviese a salvo de los disparos. No era gran cosa teniendo en cuenta lo mucho que esta se había arriesgado al enfrentarse a aquel monstruo siendo solo una humana, pero era todo lo que podía hacer por ella en aquel momento y por el propio Álam cuya lucha continuaba todavía.
A pesar de su fuerza y de la rabia con que luchaba en aquel momento, Nathan seguía siendo mucho más fuerte que él y el combate se había ido decantando poco a poco a su favor conforme Álam perdía fuerzas hasta el punto de que este volvía a ser incapaz de devolver los ataques del monstruo. Pero ella no podía hacer nada, ahora que Alys estaba inconsciente Álam estaba solo y ella solo podía esperar que este consiguiese de alguna forma vencer a aquel monstruo. O al menos, eso había creído hasta ese momento.
En aquel instante, al ver como Álam luchaba por su vida y por las suyas contra aquella criatura, el recuerdo de las palabras de Alys la hizo darse cuenta de lo equivocada que había estado hasta entonces y la mirada de Melissa se dirigió de pronto hacia la mano de la cazadora que sujetaba todavía uno de sus puñales.
-Tenías razón. -Susurró hablando no para la cazadora, sino para ella misma al tiempo que cogía temblorosamente el puñal con una de sus manos y lo activaba. -No puedo dejar que me estén protegiendo siempre o acabaré perdiendolo todo. Es solo una cuestión de voluntad, la voluntad de proteger a aquellos a los que quieres, la misma voluntad por la que lucha Álam... ¡Mi voluntad!.
Mientras decía esto, Melissa se puso en pie y comenzó a caminar hacia el lugar en que Nathan y Álam continuaban su combate justo en el momento en que este último se veía obligado a saltar hacia atrás para evitar un nuevo ataque de la hoja de Nathan y detenía un disparo de su cañón con su propia espada. A aquella distancia, la potencia del impacto lo lanzó de nuevo hacia atrás y Álam rodó por el suelo hasta apoyar sus pies y sus manos en el mismo preparándose para esquivar un nuevo disparo y lanzarse una vez más al ataque.
Pero aquel disparo nunca llegó. Lejos de usar su cañón de nuevo, Nathan se detuvo aprovechando la distancia que lo separaba de su rival y, más que consciente de la agilidad de este, decidió cambiar de táctica.
-Es hora de que nos dejemos de juegos. -Dijo al tiempo que apagaba la hoja de plasma de su brazo y clavaba con fuerza las garras de sus pies en el suelo. -Reconozco que no lo haces mal, cachorro, pero todavía no lo has visto todo.
Justo en el instante en que terminaba aquella frase, los ojos de Nathan centellearon durante un breve segundo y la armadura que cubría su hombro derecho se abrió de pronto dejando al descubierto un enorme cañón de más de diez centímetros de diámetro cuyo cilindro se extendió al instante apuntando a Álam.
-¡Un cañón de alta energía!. -Comprendió horrorizado Álam al ver aquella monstruosidad. -Imposible, esas armas necesitan demasiada energía, no puede funcionar.
-Si es así, no tienes de qué preocuparte. -Se rió Nathan. -Pero por desgracia para ti... ¡No lo es!.
Al compas de este grito, Nathan activó el cañón y una brillante esfera de energía voló inmediatamente hacia Álam que trató de esquivarla corriendo hacia la derecha tan deprisa como sus piernas le permitían, pero esta vez ni siquiera eso sería suficiente. La explosión del arma desintegró por completo el lugar en que este se encontraba abriendo un pequeño cráter de más de un metro de radio y la onda expansiva lo arrojó por los aires haciendolo rodar por el suelo y dejandolo momentáneamente aturdido. Algo que, en aquel momento, podría resultar letal para él.
-¿Te parece eso bastante posible?. -Se burló Nathan apuntando de nuevo el cañón hacia él. -Ha sido un buen combate cachorro, pero ya es hora de que lo acabemos. Después de todo para esto he nacido, ¡Para destruir!.
Una vez más, el cañón se activó al son de la voz de Nathan y la esfera de energía comenzó a formarse en su extremo sin que esta vez Álam pudiese hacer nada para tratar de esquivarla. Pero entonces, justo cuando aquel arma estaba apunto de descargar el disparo final, el cuerpo de Nathan se tensó de golpe y una extraña luz azul brotó junto al cañón del arma generando una multitud de pequeñas descargas eléctricas que recorrieron todo el hombro de Nathan cortocircuitando el cañón hasta apagarlo por completo.
-Álam no está solo. -Dijo con rabia Melissa hablando justo en la espalda de Nathan mientras sujetaba con fuerza el puñal que acababa de clavar en su hombro. -Para matarle antes tendrás que acabar conmigo, no voy a dejar que le hagas daño.
-Increíble. -Rugió con una mezcla de rabia y sorpresa Nathan soltando las garras de sus pies del suelo. -Parece que nuestra joven princesa también ha aprendido a mostrar sus colmillos. Pero deberíais saber que eso no basta.
Sin darle tiempo a reaccionar, Nathan se giró bruscamente hacia Melissa y la golpeó con uno de sus brazos arrojándola al suelo al tiempo que se arrancaba con el otro el puñal del hombro. Hecho esto, activó de nuevo la hoja de plasma de su brazo y apuntó con su cañón hacia la cabeza de Melissa.
-No tengáis tanta prisa por morir, majestad, enseguida llegará vuestro turno. -Mientras decía esto, Nathan giró la cabeza hacía el lugar en que había caído Álam y levantó inmediatamente su otro brazo deteniendo con este el fuerte corte vertical con que este acababa de intentar atacarlo. -Pero antes me ocuparé de ti, después de todo, a ti te corresponde ese honor. Y con un ataque como ese no haces sino facilitarme las cosas, era fácil prever que reaccionarías así para tratar de salvar a tu princesa.
-¡Con eso contaba!.
Para sorpresa de Nathan, en el momento en que decía esto Álam sonrió maliciosamente y apagó de pronto el campo de plasma de su espada. Al instante, la centelleante hoja azul del arma de Nathan cortó sin dificultad el metal de la espada rompiendo así el bloqueo entre ambas armas y Álam se deslizó por debajo del arma del monstruo al tiempo que activaba de nuevo su espada atravesando así su guardia sin darle tiempo a reaccionar..
La empuñadura chisporroteó en sus manos, el campo de plasma se descontroló en ausencia de la hoja que antes le servía como guía y desintegró el resto de la hoja en décimas de segundo formando un chorro de pura energía que reemplazó el metal del arma mientras Álam la guiaba en un brutal corte vertical que atravesó de abajo arriba el centro de la armadura del monstruo dividiendo incluso su casco.
Aquello fue demasiado incluso para alguien como Nathan, la hoja de energía de aquella arma había atravesado por completo su armadura y este se tambaleó un instante hasta caer de espaldas justo al lado de Melissa que todavía lo observaba todo desde el suelo.
Pero Álam no había terminado aún. Antes de que este tuviese la oportunidad de recuperarse, saltó sobre el pecho de Nathan cuyo cuerpo se contorsionaba todavía en el suelo, activó la segunda hoja de su espada y la hundió con todas sus fuerzas en su cuello hasta que su propio puño se tiñó por completo de rojo y la cabeza del monstruo rodó separada del resto de su cuerpo poniendo así fin al enfrentamiento.
-Se acabó. -Dijo al fin Álam jadeando todavía mientras se desplomaba al lado del cuerpo del monstruo sentándose sobre la hierva que cubría el suelo. -Si esto no acaba con él ya no sé que hacer.
-No puedes matar lo que nunca ha estado vivo cachorro. -Respondió casi al instante la voz de Nathan haciendo que Álam diese instintivamente un salto atrás y recogiese su arma del suelo. -No soy más que una sombra, eso es todo lo que has conseguido destruir hoy muchacho. Cuando te enfrentes al verdadero procurar hacerlo mejor o no vencerás... tómalo como un... último... consejo.
-¿Qué demonios...
Masculló Álam desconcertado y furioso por aquello al tiempo se acercaba a la cabeza del monstruo y apartaba de un golpe las dos mitades de su casco. Pero lo que vio entonces lo sorprendió todavía más puesto que era un rostro que tanto él como Melissa conocían ya: ¡El rostro del propio Nathaniel!.
-No puede ser. ¿Qué significa esto?. -Preguntó igualmente sorprendida Melissa mientras se ponía en pie y se acercaba a Álam.
-No puedo creerlo, un clon. -Comprendió de pronto Álam. -Eso es a lo que nos hemos estado enfrentando, a un clon.
-¿Un clon?. -Repitió Melissa desconcertada. -¿Qué quieres decir?.
-Una copia. -Respondió Álam. -Un ser vivo exactamente igual a otro hecho a partir de una célula del mismo, eso es un clon. Pero jamás se había conseguido con humanos, es imposible.
-Entonces... ¿es cómo un hermano gemelo de mi padre?. -Insistió Melissa tratando de entenderlo.
-Es más que eso. Ni siquiera los gemelos idénticos son totalmente exactos en todo, los clones si lo son. -Explicó. -Pero con los humanos es diferente, nunca se había conseguido un verdadero clon. Todos los intentos daban lugar a individuos en estado vegetativo, seres vivos pero cuyo cerebro estaba completamente muerto.
-Pero mi padre si lo ha conseguido. -Dijo tristemente Melissa que por fin parecía entenderlo. -No puedo creer que haya podido crear un monstruo así a partir de él mismo, jamás comprenderé como puede alguien ser tan cruel.
-No creo que lo haya conseguido del todo. -La contrarió Álam. -No se sabe todavía por qué ocurre eso con los clones humanos. Unos dicen que dos consciencias iguales no pueden existir en el mismo tiempo y por eso una de ellas se anula, otros insisten en que esos clones nacen sin mente porque un mismo cuerpo solo puede poseer una sola alma y por tanto el clon carece de ella, aunque la mayoría simplemente cree que la tecnología todavía no ha avanzado lo suficiente como para clonar individuos tan complejos como los humanos. De todas formas, sea lo que sea, Nathaniel no ha hecho un simple clon, ha mezclado el tejido del clon con partes mecánicas para darle así una vida artificial. Aunque reconozco que sigue siendo impresionante, esto no es obra del bárbaro sanguinario por el que teníamos a Nathaniel, sino de alguien aterradoramente inteligente..
-¿Qué quieres decir?.
-No lo sé todavía, espero que nada. -Respondió Álam al tiempo que se giraba hacia ella. -Ahora prefiero no pensar más en eso. ¿Estás bien?.
-Sí. -Afirmó Melissa sonriendo y limpiandose con una mano la sangre que corría desde uno de sus labios. -No es nada, se curará enseguida. ¿Y tú?.
-He estado mejor, pero bien. -Dijo devolviendole la sonrisa. -Gracias a ti. Has sido muy valiente al hacer eso, espero que nunca tengas que volver a arriesgarte así por mi culpa.
-Yo también. -Afirmó Melissa un tanto seria. -Pero si es necesario no me importa tener que hacerlo. Alys me dijo algo que me hizo darme cuenta de que estaba equivocada, y es algo por lo que tengo que darle las gracias.
-Alys... -Repitió Álam cayendo de pronto en la cuenta de que esta vez no estaban solos. -¿Dónde está?.
-Tranquilo, está bien. -Se apresuró a decir Melissa mostrando una tranquilizadora sonrisa. -Estaba inconsciente y la llevé tras la capilla para que estuviese a salvo. No te preocupes.
-Entonces será mejor que vallamos a buscarla y nos marchemos cuanto antes, todo esto ha tenido que llamar la atención de las patrullas de la fortaleza y no quiero quedarme aquí a esperarles.
Dicho esto, los dos se alejaron del cadáver de Nathan y se dirigieron hacia las ruinas de aquel edificio en busca de su compañera. Sin embargo, para sorpresa de estos Alys se había despertado ya cuando llegaron y los esperaba de pie junto a la pared con uno de sus puñales en la mano. Algo que hizo que Álam se detuviese al instante y le pidiese a Melissa que hiciese lo mismo.
-¿Ocurre algo?. -Dijo mirandola completamente serio.
-Eres uno de ellos. -Respondió con aspereza Alys. -Te has convertido en uno de esos monstruos.
-¿Es eso lo que te parece que soy?. -Preguntó de nuevo Álam con serenidad. -Entonces, ¿Por qué no te has dado cuenta antes?.
-¡No lo sé!. -Admitió Alys manteniendo el puñal en su mano y mirándolo fijamente a los ojos cómo si tratase de buscar una respuesta en ellos. -Pero he visto cómo luchabas contra esa cosa. Tú fuerza, tus colmillos... el brillo de tus ojos. Todo eso no es propio de un humano sino de uno de ellos.
-Ahora también me estás mirando. -Continuó Álam acercándose lentamente a ella mientras hablaba con la misma tranquilidad que hasta entonces. -¿Sigo pareciendote un monstruo?.
-No te acerques. -Amenazó Alys apuntando su puñal hacia él. -No sé que ha podido pasarte Álam, pero tú ya no eres el mismo que conocía. Él jamás habría dejado que lo convirtiesen en uno de los monstruos que tanto odiaba.
-No soy un vampiro. -Afirmó Álam cambiando de golpe el tono de su voz y hablandole ahora a su vieja compañera con una firmeza casi autoritaria. -Si fuese así ya estarías muerta. Sabes que nunca has podido vencerme en un entrenamiento, ¿crees que podrías hacerlo ahora?.
-¿Me atacarías... a mí?. -Titubeó de pronto Alys dando un paso atrás al ver cómo Álam se acercaba cada vez más.
-No soy yo el que está apuntando con un arma a quien consideraba su amigo. -Respondió Álam sin detenerse, acercandose a ella hasta casi rozar el extremo de la hoja del puñal. -Jamás te haría daño. Si realmente crees que soy un monstruo... adelante, sabes lo que tienes que hacer. No voy a defenderme.
Esta vez fue Melissa la que reaccionó al oír esto. Temiendo que la cazadora pudiese realmente usar aquella arma contra Álam Melissa trató de decir algo mientras se acercaba rápidamente a ellos, pero Álam la detuvo de nuevo con un gesto de su mano y esperó a que su compañera tomase una decisión. Aunque, por la forma en que la mano de Alys temblaba al sujetar el puñal, sabía perfectamente cual sería.
-No puedo.... -Dijo con una mezcla de tristeza y de rabia mientras bajaba al fin el puñal -
-Sabes que no lo haré... me conoces demasiado bien.
-Cierto. -Asintió Álam aliviado ante esta reacción. -Pero también sé lo mucho que odias a los vampiros, si realmente creyeses que soy como ellos no habrías dudado un segundo Alys. Cómo tu misma has dicho, te conozco demasiado bien.
-Yo también creía conocerte a ti. -Replicó Alys cuya mano temblaba todavía apretando con rabia la empuñadura del puñal, sintiendose confundida y a la vez inútil. -¿Ha sido ella verdad?.
-Sí. -Asintió Álam en absoluto sorprendido por la rápida deducción de Alys. -Pero no es tan sencillo de explicar como crees.
-¡¿Qué hay que explicar?!. -Preguntó furiosa la cazadora mirandolos ahora a ambos. -Sabías perfectamente de lo que son capaces las vampiresas, el efecto que tiene su mirada sobre los hombres. Y aún así te has dejado embaucar por una de ellas, no puedo creer que hasta tú hayas caído en algo así.
-Melissa no tiene ese poder. -Respondió de nuevo Álam esforzándose esta vez por mantener la calma. -Estuviste hablando con ella cuando os dejé solas, ya deberías haberte dado cuenta de qué no es como las demás. Maldita sea Alys, ¡Mirala a los ojos!, ¿Qué es lo que ves en ellos?.
-¡No lo sé!. -Replicó con rabia Alys, sin saber realmente que decir al darse cuenta de que Álam tenía razón. -No entiendo qué está pasando. ¿Qué sois entonces si no sois vampiros ni humanos?.
-Algo a medio camino entre los dos. -Trató de explicarle Álam. -Sería muy largo de explicar, pero te basta con saber que la madre de Melissa era humana y su padre... -Al decir esto, Álam miró hacia Melissa un segundo y volvió a girar de nuevo la cabeza hacia la cazadora. -...es Nathaniel.
-¿El rey?. -Preguntó inmediatamente Alys mirando ahora a Melissa totalmente sorprendida. -Pero entonces... eso quiere decir que ella es...
-La princesa Elisabeth. -Concluyó Melissa finalizando la frase por ella. -Ese es mi verdadero nombre, o al menos solía serlo. Elisabeth murió el día que Álam me rescató de la fortaleza, ahora solo es un nombre vacío.
-Esto no puede ser verdad. -Dijo Alys sacudiendo la cabeza cada vez más desconcertada al tiempo que retrocedía alejandose de Álam. -Si ella es la princesa entonces... tú misión... tus órdenes de acabar con ella... ¿Qué ha pasado con todo eso?.
-Me enviaron a matar a la hija de Nathaniel, a un monstruo como su padre. -Aclaró Álam. -Melissa no es ninguna de esas cosas. Además, por si no lo has notado ese monstruo no me perseguía a mí: ¡la perseguía a ella!. Melissa es una molestia para su padre y ha estado tratando de librarse de ella por todos los medios. Matarla no habría ayudado a acabar con la guerra como creía el comandante, al contrario, le habríamos hecho un favor a ese monstruo.
-Tal vez sea como dices. -Admitió al fin Alys que no podía negar al menos cierta verdad en lo que Álam le decía tras el encuentro con Nathan. -O tal vez solo estes hablando como lo haría alguien bajo el encanto de una vampiresa.
-Alys, Melissa no tiene ese poder, fíjate en sus ojos, ni siquiera son como los de un vampiro.
-Es posible, pero eso es exactamente lo que habría dicho alguien en ese caso para intentar protegerla. -Insistió. -Has cambiado demasiado Álam, ya no sé que creer.
-¿Qué vas a hacer entonces?. -Preguntó al fin Álam cansado ya de explicaciones inútiles y consciente de que no podían perder más tiempo allí.
-Pensar. -Respondió Alys guardando sus armas y mirando hacia Melissa. -Ahora es lo único que puedo hacer. Después de todo, sea cual sea la respuesta correcta he perdido toda posibilidad... tú ganas.
-Alys... -Susurró Melissa sin saber muy bien que responder. -...lo siento.
-No, no lo sientes. -Sonrió Alys dandole la espalda. -Y haces bien, yo haría lo mismo en tú lugar.
Dicho esto, Alys se alejó en dirección al río y Álam no tardó en seguirla llevando con él a Melissa que parecía incluso más afectada que él mismo por la reacción de la cazadora al comprender que todo aquello era en parte culpa suya.
El resto de su viaje transcurrió en silencio y los tres se movieron deprisa aprovechando las últimas horas de oscuridad para huir de la vigilancia de los patrulleros que sobrevolaban el lugar de la batalla. Así llegaron al fin al otro lado del valle y se ocultaron entre el bosque que cubría la parte baja de la colina, seguros una vez más bajo la protectora sombra de los árboles que los ocultarían de los patrulleros y lo suficientemente lejos ya de la fortaleza cómo para estar seguros de que las patrullas a pie no los encontrarían.
Aún así, una vez en el bosque Álam decidió montar guardia de nuevo tal y cómo había hecho la noche anterior y, tras dejar sus cosas junto a Melissa, se dispuso a alejarse de nuevo para vigilar desde el borde del bosque. Sin embargo, en esta ocasión Alys si pareció tener algún inconveniente con esto.
-Tú ya has hecho bastante. -Dijo mirándolo todavía con una mezcla de preocupación y tristeza. -Has luchado durante mucho más que yo contra ese monstruo, descansa un poco y déjame a mí la primera guardia.
-¿Estás segura?. -Preguntó un tanto sorprendido Álam. -Tú también has hecho tu parte y todavía deben dolerte los golpes.
-Estoy bien, no ha sido nada grave. -Respondió secamente dandole la espalda y alejándose ya de ellos. -Vendré a buscarte a mediodía.
Visto esto, Álam decidió hacerle caso y regresó junto a Melissa que se acomodó de nuevo entre sus brazos cómo el día anterior y se relajó al fin un poco tras la tensión que había pasado durante aquel horrible encuentro con el monstruo. Aunque, a diferencia del día anterior, esta vez si compartió con Álam sus preocupaciones.
-¿Qué haremos ahora?.
-¿Lo dices por Alys?. -Preguntó Álam -No te preocupes, ya te he dicho que es alguien en quien puedo confiar. Ella también perdió a su familia en un ataque de los vampiros, por eso le cuesta aceptar todo esto, pero acabará entendiendolo.
-Espero que tengas razón. -Dijo ya un poco más tranquila al ver que Álam seguía confiando en la cazadora como antes. -Parecía muy confundida, siento causaros tantos problemas.
-Tú no has hecho nada. -Sonrió Álam mientras jugueteaba con uno mechón de sus cabellos haciendo pequeños bucles entre sus dedos. -Ahora deja de preocuparte y duerme, mañana también será un día duro. Pero con suerte será ya el último.
Confiando en que aquellas palabras fuesen ciertas, Melissa se tranquilizó al fin por completo y no tardó en dormirse al igual que el propio Álam que, en esta ocasión, estaba demasiado cansado como para seguir despierto.
Mientras tanto, en el borde del bosque, Alys observaba con tristeza le Luna en el cada vez más claro cielo del amanecer y, tras suspirar profundamente, dirigió sus ojos hacia el antebrazo de su armadura tratando de tomar una decisión. No sabía si era lo correcto o si serviría siquiera de algo, pero algo en su interior se negaba a resignarse y, tras un rato pensando, dejó que el ardor de su corazón la guiase y abrió con un pequeño toque de su mano un panel interior del antebrazo de su armadura donde podían verse toda una serie de pequeños botones.
Hecho esto, Alys miró una vez más hacia el cielo, dirigió un rápido vistazo hacia el bosque y la pradera que se extendía frente a ella y, tras respirar profundamente de nuevo, empezó a introducir su código personal de desencriptación.
ein? ein? ein?

Bueno, a ver que te cuentoXD
El combate estaba muy bien, muy cinematografico, pero has matado a Nathan [snif]
La extension del capitulo es para que todos nos imprimamos tu obra verdad? [poraki]
Y ahora lo malo (que esto era lo buenoXD), ¿que lio estas montando?¿clones?¿un supuesto cerebro detras de todo?¿semi-vampiros?...
Espero que este todo tan medido como hasta ahora y no pinches, porque lo veo muy complicado.
Reflexiona sobre lo que estas haciendo y vigila el final (mira quien habla, ¿verdad?XD)
Diosss, que cacao mental llevas. Amos a ver, lo de medio-vampiros es la base de la historia y llevamos con ellos desde el principio, como tallas enterao ahora de que Álam y Melissa solo son medio vampiros mal vamos.

En cuanto a lo de los clones. Coñe tío, las dao demasiado vueltas a esto, solo era un detalle para explicar a Nathan y aclarar que el Nathaniel no es un bárbaro repelente tipo vampiro de peli. Es malo el joío, si, pero es un vampiro original y si prestases atención a la historia sabrías que lleva sus siglos por ahí pululando. Algo sabrá culturizao digo yo.

Cerebro detrás de todo????????. Vale, aquí más perdíoXDXDXD.

P.D. El final lo tengo claro desde hace tiempo y hay detalles a puñaos tanto sobre Álam como sobre Melissa que dicen por donde van los tiros. Yo no improviso en ese sentido como otros[sati]. Otra cosa es que sea una chorra de final y me salga como el culoXDXDXD.
A ver, que no son vampiros normales ya lo vi, simplemente te queria hacer ver como se esta juntando todo, es decir, de si toda esta lista de conceptos saldra algo coherente (por no mencionar del plan de la ¿desaparecida? Mariana)
Lo de los clones lo dejamos para los cines, que ahora esta muy de moda [poraki], cada cual con su teoria, pero como recurso es barato.
Me he dado por aludido con lo de improvisar XDXDXD, que sepas que en mi relato no improvise nada ni lo hare en el actual. O acaso estamos hablando de Ninguno o Vadin?, espera que les llamo [sati]
No vendamos la piel del oso y esperemos el final, todos confiamos en ti (juasjuas:))
Pos hombre, no sé si de to eso saldrá algo coherente, pero se tan pasao también los psyquicos que por ahí andanXDXDXDXD.
Ahora en serio, puede que suene raro lo de Nathan e incluso precipitado, su concepto en realidad es muy simple teniendo en cuenta el tiempo en que están y solo resalta que Nathaniel ha conseguido algo que ni los humanos habían hecho. Espero que en el último capítulo se aclare un poco más por qué, de todas formas yo mismo reconozco que la idea es un poco forzada si no pillas todos los detalles sueltos por ahí.

Por lo demás, esperemos al siguiente que es en el que realmente me crucificaréis [sati]
Originalmente enviado por Temjin
[B
Me he dado por aludido con lo de improvisar XDXDXD, que sepas que en mi relato no improvise nada ni lo hare en el actual. O acaso estamos hablando de Ninguno o Vadin?, espera que les llamo [sati]
[/B]


Joer el temjin que cañero!. Llevo leidos 7 capitulos seguidos y en todos te pone a caldo [666] y ahora encima me pone a caldo tambien a mi de forma indirecta. [poraki]
cawento!

A mi el capitulo me ha gustado, eso si, de el final de nathan no me he enterado nada. ein?.
Y en ese sentido pienso un poco como temjin, no es que no lo tuvieses pensado, es que no lo has metido como un zapato pequeño, de repente que si es un clon, que si muy muy inteligente, vamos, que has apretado el acelerador justo en esa parte, lo que no es normal en ti. (bueno, tú no eres normal).[bad]

Por lo demás, bien, si te da la gana contestas a mis cosillas de los otros capitulos, que ya que me molesto en hacer una critica podias decir algo!!!!, me siento ignorado. :(

Y ya para acabar y repartir para todos, todavia me acuerdo del final de Corazon de Acero.....y ... mejor olvidarlo cuanto antes. [sati] [pos eso]

Talueguin
Vale, vale, otro capítulo marcado como "reconstruible" (por decirlo suavemente)XD.

A ver, lo de Nathan yo creo que por el nombre y lo de que fuese un bisho más que otra cosa ya suponíais por donde iban los tiros, alguno incluso lo sugeristéis en su día (claro que no os acordáis ni de lo que decís vosotros mismosXD). Pero reconozco que queda algo precipitado. En cuanto a lo de Nathaniel, na que decir por ese lado, supongo que tos tomabáis al rey por clásico vampiro Arcano de pelis y demás libros (más que ná por la fortaleza y demás, pero si leyeséis con más calma veríais que él NO construyó esa fortaleza) y cambiar esa idea es difícil. En fins, sabía que era arriesgao enfocarlo por ahí y la he pringao, que se le va a hacerXD
(No es que me preocupe, ya os he dicho que mientras me guste a mi y a la jefa sus jodéis... estooo, no, eso queda un poco brusco, sus aguantáis digoXDXDXD).

P.D. Si esto os ha parecío precipitao esperad al siguiente, me váis a crucificar[sati].
Bueno.... ya está leido este... (perdón por mi falta de tiempo :-|)

Me ha parecido genial.... pero pobre Nathan :( :(... XD XD XD... supongo que tenía que pasar ;)
este capitulo, esa pelea...
me ha resultado mucho mas llevadera q la anterior en la nave campo de futbol XD, la verdad es q esta te ha salido mucho mejor amigu :), tambien decir q la princesa ha demostrao tener dos "ovarios" al decidirse a clavarle el puñal al bisho XD
supongo q todo el lio ese q teneis con los clones es pq no entendeis al amigu The Cragor, (yo tp lo entiendo pero a ver si cuela jijijiji), la verdad es q yo tb me senti confundido y pensé q habia otra mente siniestra ademas de la de The Cr... uis digo de nathan, pero la respuesta q nos da este arriba es bastante coherente, si el nathan tiene 500 años de edad por mu burro q sea algo habrá aprendido XD, en fin q con el lio mental q tiene
Alys me he quedao y espero q se aclare en el siguiente y por lo q veo parece q es el ultimo :( (BIEEEEEEENNNNNNNN!!!!!!!!!!!! jijiji)

[bye]
8 respuestas