Piqué: cinco tarjetas con sólo siete faltas
Gerard Piqué puede presumir
de muchas cosas, entre ellas la
de ser uno
de los defensas más limpios
de la Liga y el hombre que comete menos faltas del primer equipo. Esta temporada, el central azulgrana ha jugado 31 partidos en los que le han mostrado cuatro tarjetas amarillas y una roja.
De los 19 partidos
de Liga que ha jugado, Piqué sólo ha cometido siete faltas, lo que supone una media
de una falta casi cada tres partidos. Por eso no deja
de sorprender que, con estas cifras, Piqué haya visto cuatro tarjetas amarillas y una roja directa.
De las tarjetas amarillas con las que ha sido sancionado, sólo dos han sido por acciones defensivas. Las otras han sido por decisiones no exentas
de polémica. En el estadio
de La Rosaleda, el colegiado Delgado Ferreiro amonestó a Piqué por protestar una clara agresión
de Weligton. La otra tarjeta amarilla la vio en Mestalla por tocar el balón dentro del área tras un saque
de portería
de Valdés.
Las otras dos tarjetas, contra el Espanyol y el Valladolid, y la expulsión del sábado en el Camp Nou ante el Getafe fueron fruto
de acciones en lances defensivos del defensa azulgrana.
El juego limpio
de Piqué no es nuevo
de esta temporada. En el primer año como azulgrana sólo vio seis tarjetas amarillas en los 25 partidos
de Liga que jugó y no le mostraron ninguna roja directa, ya que las dos expulsiones que sufrió fueron por doble amonestación. La media
de faltas cometidas fue sensiblemente superior a la
de esta temporada, ya que Piqué hizo 36 faltas, cifra que significa una media
de 1,44 por partido.