Tochazo incoming.
Me despierto a las 6:30 y digo, bueno, tengo media hora más para dormir y tengo un sueño extraño que se me antoja eterno, cuando me despierto no se ni donde estoy (he dormido en otra cama) y oigo alarmas por todas partes incluida la de mi telefono.
http://www.youtube.com/watch?v=9WqwFhX6CqgTodavía medio inconsciente bajo y tras un rato en el baño parezco más humano, me preparo un nesquick que está más frío que caliente y sumado al tiempo que esta haciendo confiere a mi cuerpo una sensación de tembleque de esqueleto.
Tras 40 minutos llego a la estación de tren medio mojado cargando el violín y la cartera con las cosas de la uni, me dirijo a mi facultad ( en la otra punta
del campus) para hacer un examen de matemáticas discretas, varios temas, entre ellos grafos y combinatoria (estudié sobre todo esta última)
son las 9:30 y el examen todavía no había empezado (programado para las 9), mi sorpresa al ver que son 9 preguntas tipo test, 1 de combinatoria y 8 de grafos

Con más pena que gloria lo termino dando gala de mi poder de lógica y la gracia de la dama fortuna y me dirijo otra vez a la estación, no para ir a casa, sino para ir a arreglar el violín.
Tras caminar lo que sería otra hora más o menos llego a la tienda esperando que este abierta, mis súplicas son escuchadas y me encuentro al simpático dependiente de siempre "te traigo un paciente!"
El hombre me arregla el violin y me lo afina casi gratuitamente (es un crack)
Con el humor mejorado paso delante de una panadería y me compro una croissant de chocolate que devoro mientras vuelvo caminando a mi casa, 1 hora después llego muerto físicamente, empapado y con la mitad de los apuntes húmedos pero he sobrevivido a un examen que se me antojaba imposible y mi violín vuelve a cantar.
Hago la rutina de ejercicio y trás comerme unos bocatas improvisados (con pan técnicamente caducado
![loco [mad]](/images/smilies/nuevos/miedo.gif)
) me siento en mi escritorio, abro EOL y mientras escribo esto recuerdo que tengo un trabajo de organización y gestión de empresas para mañana.
Lo mejor es que no he parado de sonreir en todo el día y que Dios me traiga lo que quiera, que estar sólo y depender únicamente de mí es lo que me está haciendo fuerte.