Os resumo la situación
-Mis tíos tienen un bar de tapas en el centro de la ciudad. Es un sitio bastante concurrido desde hace muchos años, con fama de buenas tapas y demás. Mucha gente va y está contenta con la comida.
-Hace tiempo mis tíos tuvieron una serie de problemas personales con una señora que es directora de una revista. No es plan de escribiros un tocho. Solo os digo que hay rivalidad y enemistad por una serie de problemas que tuvieron entre ellos
-Desde hace unos meses esta revista le da por publicar reportajes comparativos de tapas, donde cogen una determinada tapa (ejemplo: tortilla de patata, ensaladilla rusa, empanada, pinchitos...) y hacen una especie de ranking entre los diferentes bares del centro, para comparar la calidad, el precio, el sabor...
-El bar de mis tíos recibe críticas muy negativas, La revista lo pone a parir con puntuaciones ridículas (a lo mejor les da un 3 sobre 10, un 2 sobre 10) y todo pegas y cosas malas. Y por supuesto, en las cinco tapas que llevan analizadas siempre en último lugar
-Se nota a leguas que es por rivalidad entre mis tíos y esta señora, ya qua le gente que va al bar dice que las tapas son muy buenas y que los de la revista no tienen razón. A nivel de público, estos reportajillos no han hecho mella al negocio, ya que la gente va y dice que está muy bien y son tontos los de la revista.
-Aun así mis tíos lo están pasando mal, ya que no es plato de buen gusto que pongan a parir tus tapas y digas cosas como que sirven las patatas de la ensaladilla cruda, que la carne es chicle o que el rebozado del calamar se sirve quemado. Ese tipo de cosas crean mala imagen para la gente que no les conoce.
-A pesar de todo mis tíos siempre están dispuestos a hacer autocrítica y a cambiar cosas. Se supone que la persona que ha hecho este reportaje entiende de comida, ya que hace críticas que parecen serias y profesionales. Si esta persona ha dado esas puntuaciones pésimas y críticas demoledoras en todas y cada una de las tapas puede ser porque algo no vaya bien, y haya que mejorar.
-Total, mis tíos han dicho que cambio radical y lo que han hecho ha sido despedir a la cocinera que tienen, que es la responsable máxima de la comida que sale. Si han escrito críticas tan malas es porque el trabajo de esta mujer no está siendo óptimo. Hay que ser coherentes con lo que hay, y si mis tíos leen críticas así será porque algo no se está haciendo bien y hay que cambiar para hacerlo mejor. Si no se hace bien el trabajo, a la calle.
-Ahora viene lo bueno. Cuando la revista se ha enterado de que han echado a la cocinera se ponen en contacto con mis tíos haciéndose los ofendidos: es que no hacía falta llegar a eso, es que os habéis pasado un huevo despidiendo a la señora, las cosas no se hacen así.
O sea, esta gente utiliza argumentos gastronómicos para poner a parir al bar. Ellos mismos han lapidado el trabajo de esta mujer. Cuando han puesto a caer de un burro la comida dándoles esas notas de mierda y dejándoles últimos, los que han escrito ese reportaje son los que han cuestionado el trabajo de esta mujer. Detrás de esa comida hay una cocinera, que no se les olvide. Mis tíos han actuado en consecuencia. Si la comida es tan mala, habrá que cambiar de cocinera. Es lo coherente.
El viernes pasado se presentó al bar la directora y les dijo a mis tíos: "sois unos hijos de puta". Así lo soltó. Les dijo que si les escocía lo que habían escrito o si tenían algún problema que lo hablaran con la revista o con ella pero que meter a la cocinera en medio de todo esto es de ser unos miserables y unos sinvergüenzas. La tía esta montó el numerito en medio del bar, delante de toda la gente que estaba tapeando. Imaginad el bochorno que tuvieron que pasar mis tíos.
No entiendo por qué le escuece tanto que mis tíos echaran a la cocinera si son ellos los que han criticado la comida. Ahora que asuman las consecuencias. Si lo han hecho con profesionalidad (de verdad les parece que la comida es una porquería), pues no debería joderles tanto. Mal trabajo= a la calle. Si han escrito esas críticas movidos por una serie de sentimientos personales, pues allá ellos con su consciencia