El padre Shenmue: "Hay que romper los tabúes si quieres hacer algo novedoso".
Yu Suzuki asegura que los jugadores agradecen el riesgo de las desarrolladoras.
“He estado haciendo juegos arcade desde entonces”, recalcó Yu Suzuki en declaraciones a la revista japonesa Famitsu. Ese ‘entonces’ era Shenmue, un título histórico al convertirse en el primer juego
de mundo abierto
de la historia del ocio electrónico. Por aquel entonces, año 1999 siguiendo el lanzamiento japonés, el título tuvo un presupuesto estimado
de 47 millones
de dólares. Y fue el riesgo, según Suzuki, lo que acabó encumbrando aquella obra.
“Si tratas muchos temas y permites al jugador hacer muchas cosas, el juego podría ser considerado como poco profundo, no ha habido ningún juego desde entonces que haya tenido éxito haciendo precisamente eso”, explica el japonés. Es una especie
de tabú, afirma, pero también enfatiza en el hecho
de que “si quieres crear algo nuevo” siempre hay que romper este tipo
de tabúes. “Por eso quise embarcarme en un reto en el que poder hacer algo tan grande como fue Shenmue”.
Haciendo mención a curiosidades como que durante el proceso
de desarrollo del título su meta era conseguir realizar 30 personajes secundarios por hora, Suzuki se refirió a la producción japonesa en este género en concreto. “Creo que los japoneses son los desarrolladores más talentosos del mundo cuando se necesita un trabajo
de precisión. Si la eficiencia y los tiempos no fuesen un problema, los japoneses serían los mejores”, subrayó apostillando que “hacer un juego
de mundo abierto es una lucha continua con el presupuesto” asociado al proyecto.