Es que es eso. Todos los Resident Evil son bastante mamarrachos y autoconscientes (y es parte de su gracia) pero el 8 tiene partes que yo creo que es de esos juegos de la sala que lo lleva un poco al límite... pero jugablemente es una gozada casi siempre (el tramo de la fabrica el es único que me parece un poco más anodino)
Jugando ahora el 9 y con Grace tiene un espíritu muy RE7. Diría que hay más enemigos aquí, pero no más recursos, con lo que invita más a intentar no ser detectado o escapar de vez en cuando, pero el espíritu se siente muy similar. Con Leon es un poco pronto por qué aún lo controle muy poquito, aunque en las primeras dos apariciones el juego se encarga de dejarte claro que es otro rollo. Y creo que ambos pueden molar bastante, la verdad.
Por ahora me está gustando mucho. La localización principal me parece que pasa a convertirse en un icono de la saga desde ya, al estilo de la Mansión Spencer y la Comisaría.