EstudiarFilosofía escribió:@Quintiliano En cuanto a los dobles grados si me resulta interesante, aunque quizá me inclinaría más por el doble grado de ciencias políticas y filosofía, dado que estudiar derecho no es algo que me atraiga mucho.
Pero igualmente gracias por la propuesta, lo tendré en cuenta!
Hay una diferencia fundamental entre Ciencia Política y Derecho. Derecho es una carrera enfocada a la práctica, aunque tenga una carga teórica importante.
Ciencia Política no está enfocada hacia las profesiones jurídicas tradicionales, de modo que la forma de razonar que se aprende, tampoco es la propia de un jurista. Ciencia Política no habilita para ninguna profesión reglada, Derecho sí.
El jurista aprende a resolver problemas aplicando las técnicas jurídicas proporcionadas a cada caso concreto.
El politólogo sabre mucho sobre los grandes asuntos (la Constitución, el régimen constitucional, la política, las instituciones, las elecciones, los partidos políticos) pero no es un jurista.
Además, como tú mismo puedes ver, hay cierta afinidad entre Ciencia Política y Filosofía. Pero lo que te interesaría más es que hubiese un contraste, porque estudiar dos carreras con similitudes quizá no sea lo más interesante.
En Derecho vas a aprender a razonar de forma objetiva, sobre la base del sistema jurídico, que es muy complejo porque en España se aplican normas internacionales, europeas, nacionales, autonómicas y locales. Hay unas Cortes Generales bicamerales (Congreso y Senado) y luego tienes 17 Parlamentos autonómicos legislando, y dos ciudades autónomas.
Ese razonamiento lógico, basándose en las normas, contrasta mucho con lo que se aprende en Filosofía donde se habla de otras cuestiones como la ética, la estética, etc.
El contraste entre ambos mundos, el práctico del Derecho y el teórico idealista de la Filosofía, es lo que le da a esa combinación gran interés.
Cada carrera te da una formación, pero también te "deforma" en cierto modo. Por ejemplo un titulado de Filosofía que esté demasiado deformado, puede llegar a expresarse de modo demasiado oscuro para el común de los mortales, al utilizar demasiados términos filosóficos. Esto le pasa a algunos filólogos también.
El jurista aprende a expresarse con la jerga jurídica, pero a veces hay gente que tiene una vocabulario muy pobre, por eso vendría bien un enriquecimiento cultural, que se conseguiría con Filosofía.
En cualquier caso, el arma del jurista es la palabra. También es la del filósofo. Por eso un jurista con conocimientos profundos de filosofía puede llegar a ser un gran orador, siempre que haga un gran esfuerzo por simplificar y expresarse del modo más claro posible, aplicando ese consejo que daba Albert Einstein: "Haz las cosas lo más simples que puedas, pero no más simples".
No se trata de ser un virtuoso de la palabra y hablar como si fueras un gran orador de la antigüedad, sino de decir las palabras justas, bien elegidas, ante un juez, o ante quien corresponda.
En definitiva, creo que los defectos de formación de Filosofía se corregirían o atemperarían con la formación práctica que da Derecho, y viceversa, el individualismo algo salvaje que hay a veces en Derecho (cada alumno hace la guerra por su cuenta, salvo excepciones) que te empuja a ser demasiado autónomo, se corregiría con un ambiente más amical, propio de una carrera como Filosofía, donde -imagino- se harán más trabajos y debates en grupo. Por ejemplo en Santiago de Compostela (USC) tienen la tradición de que los alumnos de últimos cursos tutelan a los novatos en materias consideradas difíciles. Eso no lo he visto nunca en Derecho.
Una cosa más: lee textos escritos por profesores de Derecho y por profesores de Filosofía, y saca por ti mismo la conclusión sobre qué docentes son más amenos. En Derecho hay manuales y libros de texto que llevan décadas vendiéndose, que cada año se tienen que corregir, aumentar o cambiar debido a las reformas legales, cambios en los planes de estudio y demás, y esa gran presión sobre la bibliografía hace que ésta tenga una gran calidad, algo que no es habitual en otras carreras, sobre todo en carreras nuevas, donde a veces la bibliografía se la tienen que inventar o entresacar de otras ya existentes.
Yo te recomiendo Derecho porque estarías jugándote tu futuro con una apuesta segura con salidas profesionales contrastadas y reguladas por ley, y además, cumplirías tu sueño de estudiar Filosofía.
Te recomiendo que hables con gente que estudió Ciencia Política. Hazles esta simple pregunta: Cuando te matriculaste ¿Alguien te explicó que no tendrías ninguna de las salidas profesionales de Derecho como abogado, procurador, fiscal, juez, notario, registrador, gestor administrativo, etc?
Trata este asunto como una inversión. Si fueses a meter tus ahorros, seguro que no querrías jugártelos en una sola cosa. Querrías asegurarte repartiendo el dinero en varias operaciones. De ahí viene el consejo típico que se da de "diversificar" las inversiones. Pues yo te sugiero apostar por dos carreras diferentes entre sí pero que juntas se potencian la una a la otra.
Por esta misma razón, a una persona de Geografía e Historia nunca le recomendaría que hiciese además la carrera de Humanidades, porque no aporta gran cosa, es más de lo mismo aunque las materias no sean exactamente las mismas. Hay que buscar algo que sea totalmente distinto.
Ten en cuenta una cosa: a lo largo de la vida, cuando vayas cumpliendo años, no vas a tener menos inteligencia, ni menos capacidad, pero sí quizá vayas sintiendo una resistencia a aprender cosas nuevas, y a quedarte en tu zona de confort. Si estudias dos carreras con perfiles diferentes, eso acostumbrará tu mente a trabajar con esquemas totalmente diferentes, y reglas de juego distintas, lo cual refuerza la capacidad intelectual.
Por último, una cuestión puramente práctica: para muchas personas, sobre todo personas humildes, la carrera de Derecho sigue siendo una de las grandes carreras tradicionales y más respetadas. Es posible que en tu entorno, pase esto mismo. Pregunta a tus padres, a tus familiares, qué carrera les gusta más, si Derecho o Ciencia Política, y por qué, y verás que el dictamen del pueblo es el que es, por buenas razones.
No pretendo decir que un titulado en filosofía no sea respetado, claro que lo es, pero a nivel popular la carrera de Derecho está muy por encima en reconocimiento social.
EDITO (12-03-2019)
@EstudiarFilosofía hay un politólogo muy conocido,
Xosé Luis Barreiro Rivas, actualmente Profesor Titular en la Universidad de Santiago de Compostela, que es licenciado en Filosofía y Ciencias Políticas, y también doctor. Te sugiero que contactes con él por correo electrónico (seguramente encontrarás ese dato en la web de la USC) y le preguntes qué ha significado para él esa doble formación. Quizá su opinión personal de toda una vida en el ámbito de la política pero también con esa formación filosófica, te pueda ser muy útil.