1) Olvídate de intentar recuperar los datos pinchando el disco en un PC y usando herramientas de Windows o Linux: Los datos en el disco están encriptados y el sistema de archivos es desconocido (no es FAT, NTFS,EXT2 u otro conocido) y las herramientas de recuperación trabajan conociendo el formato.
2) Olvídate de intentar recuperar los datos pinchando el disco en otra PS3 usando el XMB: La encriptación utilizada en el disco solo permite acceder a los datos en la PS3 original donde se grabaron.
3) Olvídate de intentar recuperar los datos pinchando el disco en otra PS3 usando un Linux de PS3: El linux de PS3 no tiene acceso a la partición usada en el XMB. Aunque se consiguiese saltar el hypervisor y acceder a esa partición, tendrías los mismos problemas que en el punto 1)
4) Si envías la consola al SAT sin el disco duro y te devuelven la misma consola (lo cual no es habitual, te suelen mandar otra reparada y se quedan con la tuya para arreglarla con tiempo ) podrás pinchar tu disco y seguir con tus datos.
Si el SAT te exige que envíes la consola con el disco duro, si puedes hacerte una copia de seguridad en un PC con linux con el comando dd y luego volver a restaurarla igualmente si el SAT te limpiase el HD (aquí no hay problema con la encriptación ya que copiarías los datos tal cual sin manipularlos)
5) Si envías la consola al SAT sin el disco duro y NO te devuelven la misma consola (lo cual es lo habitual) tendrás los mismos problemas que en el punto 2)
Por último, aunque ya sea tarde en tu caso, es siempre recomendable hacer copias de seguridad de cualquier soporte físico de datos, ya que ninguna garantía cubre la pérdida de datos en caso de avería. Se puede hacer fácilmente desde el menú del XMB, tanto de datos sueltos como del disco entero.
Muchos pensaréis que tratándose de una consola y no de un ordenador, todo esto debería ser más sencillo para el usuario, pero no hay otra forma, cualquier disco , tarjeta de memoria, etc. en cualquier momento puede fallar, y lo mejor es tener copias. Antes, con la PS1 y la PS2 pasaba lo mismo con las tarjetas de memoria y las partidas (había opción para hacer copia en otra tarjeta) y más de uno se habrá arrepentido de no haber hecho una copia cuando perdió una partida de un juego que estaba casi acabando.
Antes nos podíamos quejar, ya que solo se podía copiar de una tarjeta de memoria a otra, pero la PS3 es bastante abierta y se puede hacer copias a las tarjetas SD y similares (en el modelo de 60GB), y en los USB.