Samsung ha aprovechado una Gamescom trufada de novedades como trampolín para presentar sus propias primicias, que este año consisten fundamentalmente en monitores gaming pertenecientes a la familia Odyssey. Se trata de una gama de producto que el fabricante surcoreano ya domina sobradamente, y que este año incorpora productos con fichas técnicas muy destacables.
El primero de estos productos es el nuevo Odyssey OLED G9, que se actualiza manteniendo una pantalla curvada pero de prestaciones mejoradas. Concretamente, nos encontramos ante un panel OLED de quinta generación (RGB Stripe, mejorando la nitidez del texto) y 49 pulgadas, capaz de funcionar a 360 Hz en lugar de los 240 Hz actuales. También mejora su brillo, que alcanza un pico de 1.300 nits.
La gran ventaja de este tipo de monitores tan extremadamente panorámicos es que pueden funcionar en distintos formatos de pantalla e incluso simulando configuraciones multimonitor, adaptándose desde su resolución nativa 5120 × 1440 (32:9) a simular dos pantallas QHD de 27 pulgadas. También ofrece un modo Dual Mode para jugar solo a 2560 × 720 con 720 Hz, en caso de que se prefiera jugar a mayor velocidad de refresco.
El Samsung Odyssey OLED G8 G80SJ, por su parte, forma parte del reducido número de pantallas para juegos con modo triple. A simple vista parece un monitor 4K de 32 pulgadas como otro cualquiera, pero su refresco de 360 Hz aumenta hasta los 520 Hz a 2560 x 1440 e incluso 680 Hz si se baja a resolución Full HD.
Por lo demás, este monitor también incorpora un panel QD-OLED de quinta generación con V-Striple, soporta DisplayHDR True Black 600 y es compatible con las normas FreeSync Premium Pro y G-Sync. La conectividad se resuelve con un DisplayPort 2.1 UHBR20, dos HDMI, un USB-C de 98 W y dos USB-A.
Bajando al Odyssey OLED G7, nos encontramos ante el que sería el primer monitor de 42 pulgadas de curvatura 1000R y resolución 4K a 165 Hz. Otra peculiaridad de este modelo es que el panel lo pone LG (aunque Samsung no lo mencione).
No hay mucha más información, pero sabemos que posee tratamiento antirreflejos y que Samsung lo posiciona como una buena alternativa para juegos RPG y de mundo abierto.
Finalmente, el nuevo Odyssey G6 es el primer monitor gaming a 1.100 Hz del mundo. Con un tamaño de 27 pulgadas, no alcanza esta velocidad de refresco a su resolución nativa QHD, sin embargo. Al igual que sucede con muchos de los últimos monitores lanzados en el último año para juego competitivo, el nuevo Odyssey G6 es un monitor IPS Dual Mode, por lo que funciona a 600 Hz en QHD (su resolución nativa) o puede bajar a HD para alcanzar esos fabulosos 1.100 Hz.
Como buen monitor para jugar a FPS, su tiempo de respuesta es muy bajo, con un registro de solo 1 ms.
Samsung no ha facilitado los precios ni las fechas de lanzamiento de ninguno de esos productos, y de hecho, sus fichas técnicas están todavía muy imcompletas. Todo lo que sabemos es que el Odyssey G6 aparecerá en las tiendas en algún momento del segundo semestre de 2026.
El primero de estos productos es el nuevo Odyssey OLED G9, que se actualiza manteniendo una pantalla curvada pero de prestaciones mejoradas. Concretamente, nos encontramos ante un panel OLED de quinta generación (RGB Stripe, mejorando la nitidez del texto) y 49 pulgadas, capaz de funcionar a 360 Hz en lugar de los 240 Hz actuales. También mejora su brillo, que alcanza un pico de 1.300 nits.
La gran ventaja de este tipo de monitores tan extremadamente panorámicos es que pueden funcionar en distintos formatos de pantalla e incluso simulando configuraciones multimonitor, adaptándose desde su resolución nativa 5120 × 1440 (32:9) a simular dos pantallas QHD de 27 pulgadas. También ofrece un modo Dual Mode para jugar solo a 2560 × 720 con 720 Hz, en caso de que se prefiera jugar a mayor velocidad de refresco.
El Samsung Odyssey OLED G8 G80SJ, por su parte, forma parte del reducido número de pantallas para juegos con modo triple. A simple vista parece un monitor 4K de 32 pulgadas como otro cualquiera, pero su refresco de 360 Hz aumenta hasta los 520 Hz a 2560 x 1440 e incluso 680 Hz si se baja a resolución Full HD.
Por lo demás, este monitor también incorpora un panel QD-OLED de quinta generación con V-Striple, soporta DisplayHDR True Black 600 y es compatible con las normas FreeSync Premium Pro y G-Sync. La conectividad se resuelve con un DisplayPort 2.1 UHBR20, dos HDMI, un USB-C de 98 W y dos USB-A.
Bajando al Odyssey OLED G7, nos encontramos ante el que sería el primer monitor de 42 pulgadas de curvatura 1000R y resolución 4K a 165 Hz. Otra peculiaridad de este modelo es que el panel lo pone LG (aunque Samsung no lo mencione).
No hay mucha más información, pero sabemos que posee tratamiento antirreflejos y que Samsung lo posiciona como una buena alternativa para juegos RPG y de mundo abierto.
Finalmente, el nuevo Odyssey G6 es el primer monitor gaming a 1.100 Hz del mundo. Con un tamaño de 27 pulgadas, no alcanza esta velocidad de refresco a su resolución nativa QHD, sin embargo. Al igual que sucede con muchos de los últimos monitores lanzados en el último año para juego competitivo, el nuevo Odyssey G6 es un monitor IPS Dual Mode, por lo que funciona a 600 Hz en QHD (su resolución nativa) o puede bajar a HD para alcanzar esos fabulosos 1.100 Hz.
Como buen monitor para jugar a FPS, su tiempo de respuesta es muy bajo, con un registro de solo 1 ms.
Samsung no ha facilitado los precios ni las fechas de lanzamiento de ninguno de esos productos, y de hecho, sus fichas técnicas están todavía muy imcompletas. Todo lo que sabemos es que el Odyssey G6 aparecerá en las tiendas en algún momento del segundo semestre de 2026.
A partir de 144hz no es irrelevante?, tengo entendido que a más de esa cifra es imperceptible.
Y para gaming no le veo mucha gracia a esos ratios de aspecto que luego prácticamente ningún juego soporta y menos aun si son antiguos.
Pues tus ojos están para cambiarlos, porque 30 fps son un absoluto horror.
Ahora, esto de los 1000 Hzs yo no sé a qué propósito sirve. De 30 a 60 se nota una brutalidad, de 60 a 120 no pero aún será apreciable, de 120 a 240 seguro que son bien pocos los que pueden notar la diferencia y más de 240 dudo que haya muchas personas que puedan notar absolutamente nada. De ahí a los 1000, ¿para qué cojones? ¿Y qué juego vas a conseguir que funcione a 1000 fps? No entiendo esta carrera exactamente a qué absurdez obedece más allá del "podemos hacerlo", como no sea para futuros ojos biónicos que ni existen ni van a existir en el próximo siglo...
En serio tantos fps pa que? Los nits lo entiendo, pero fps?
Muchos pensáis que estos monitores traen un cholón de Hz para pollagordear cuando en realidad tienen su uso, quizás no para un usuario de a pie pero estos monitores son cojonudos como multi-propósito, trabajar y jugar pero está de moda entrar en un foro y soltar el típico comentario de cuñao en lugar de investigar un poco.
No voy a actualizar ni loco, pero ha de ser un espectáculo el nuevo.
PD: No va en coña el comentario, es cierto.