Hideki Sato, diseñador de las consolas de Sega, ha muerto a los 77 años de edad, según reportan los medios japoneses. Conocido como el "padre del hardware de Sega", este ingeniero se unió a la compañía en 1971 y experimentó de primera mano cómo se transformó en un coloso de los videojuegos, primero conquistando los salones arcade y después convirtiéndose en uno de los grandes fabricantes de consolas. Sato nos deja pocas semanas después que David Rosen, cofundador de Sega.
La historia de Hideki Sato en Sega se explica a través del hardware. Desde SG-1000, una consola que surgió de la crisis de los recreativos de 1982, hasta Dreamcast, la última apuesta de la compañía, todas las consolas de Sega llevan la firma de este ingeniero, que o bien se implicó directamente en su desarrollo o lo supervisó. Sato fue el responsable del departamento de I+D de Sega e incluso llegó a ser su presidente interino entre 2001 y 2003, una época muy complicada. En 2001 Sega dejó de fabricar Dreamcast y fue el diseñador de todo su hardware el elegido para dar los primeros pasos como compañía multiplataforma.
El desarrollo del hardware de Sega ha estado siempre ligado a los arcade. Su primera incursión en este mundo fue la SG-1000, un dispositivo que al igual que otros de esta época estaba más cerca del ordenador que de la consola. Esta consola de 8 bits se puso a la venta en Japón el 15 de julio de 1983, el mismo día que Nintendo lanzó Famicom (NES). Después llegaría Master System, una consola basada en Sega Mark III, que a su vez era una versión de la serie SG-1000. Con esta propuesta Sega quiso llegar a Estados Unidos y Europa. A pesar de ser técnicamente superior que NES, no fue su rival a nivel de ventas.
Sega promocionaba Mega Drive (Genesis) comparándola con SNES.
A finales de los 80 llegó Mega Drive, la consola más vendida en la historia de Sega y la primera que realmente aprovechaba la experiencia de la compañía en el sector de los arcade. Mega Drive era una consola de 16 bits con un procesador Motorola 68000 que prometía llevar a los salones de las casas la misma experiencia que en los arcades. Con Mega Drive, Sega consiguió hacerse un nombre en Estados Unidos (donde la conocían como Genesis) y Europa, pero la sombra de Nintendo era muy larga y apareció SNES. Sega respondió con varios periféricos, incluyendo Mega-CD y un módem.
Antes de dar el salto a los 32 bits con Sega Saturn, el equipo de Hideki Sato trabajó en TeraDrive, un ordenador multimedia, y AI Computer, un ordenador con un panel táctil destinado al entretenimiento educativo. En esa época también apareció Sega Pico, una portátil destinada a los niños. Sega Saturn llegó a mediados de los 90 y su desarrollo estuvo marcado por el éxito de los 3D, así que a nivel de hardware se la preparó tanto para los juegos basados en sprites como para la nueva tecnología. La consola encontró su público en Japón, pero en Occidente perdió la guerra de precios ante la primera PlayStation.
Anuncio de Dreamcast en España.
La última consola de Sega fue Dreamcast, que apostó por el GD-ROM, una extensión de los CD-ROM, un chip Power VR2 de Nec y, en colaboración con Microsoft, Windows CE. El objetivo era que desarrollar juegos fuera más sencillo después de comprobar que trabajar con Sega Saturn era un poco difícil. Uno de los elementos más distintivos de Dreamcast fue integrar un modem que permitía navegar por internet y jugar en línea, y usar una tarjeta de memoria con una pantalla LCD en la que se podía jugar. La consola también fue conocida por su alarmante falta de seguridad que permitió cargar respaldos con mucha facilidad.
La historia de Hideki Sato en Sega lo ha llevado a ser una leyenda dentro de la compañía, así como una figura sin la cual no se explicaría la industria del videojuego.
La historia de Hideki Sato en Sega se explica a través del hardware. Desde SG-1000, una consola que surgió de la crisis de los recreativos de 1982, hasta Dreamcast, la última apuesta de la compañía, todas las consolas de Sega llevan la firma de este ingeniero, que o bien se implicó directamente en su desarrollo o lo supervisó. Sato fue el responsable del departamento de I+D de Sega e incluso llegó a ser su presidente interino entre 2001 y 2003, una época muy complicada. En 2001 Sega dejó de fabricar Dreamcast y fue el diseñador de todo su hardware el elegido para dar los primeros pasos como compañía multiplataforma.
El desarrollo del hardware de Sega ha estado siempre ligado a los arcade. Su primera incursión en este mundo fue la SG-1000, un dispositivo que al igual que otros de esta época estaba más cerca del ordenador que de la consola. Esta consola de 8 bits se puso a la venta en Japón el 15 de julio de 1983, el mismo día que Nintendo lanzó Famicom (NES). Después llegaría Master System, una consola basada en Sega Mark III, que a su vez era una versión de la serie SG-1000. Con esta propuesta Sega quiso llegar a Estados Unidos y Europa. A pesar de ser técnicamente superior que NES, no fue su rival a nivel de ventas.
A finales de los 80 llegó Mega Drive, la consola más vendida en la historia de Sega y la primera que realmente aprovechaba la experiencia de la compañía en el sector de los arcade. Mega Drive era una consola de 16 bits con un procesador Motorola 68000 que prometía llevar a los salones de las casas la misma experiencia que en los arcades. Con Mega Drive, Sega consiguió hacerse un nombre en Estados Unidos (donde la conocían como Genesis) y Europa, pero la sombra de Nintendo era muy larga y apareció SNES. Sega respondió con varios periféricos, incluyendo Mega-CD y un módem.
Antes de dar el salto a los 32 bits con Sega Saturn, el equipo de Hideki Sato trabajó en TeraDrive, un ordenador multimedia, y AI Computer, un ordenador con un panel táctil destinado al entretenimiento educativo. En esa época también apareció Sega Pico, una portátil destinada a los niños. Sega Saturn llegó a mediados de los 90 y su desarrollo estuvo marcado por el éxito de los 3D, así que a nivel de hardware se la preparó tanto para los juegos basados en sprites como para la nueva tecnología. La consola encontró su público en Japón, pero en Occidente perdió la guerra de precios ante la primera PlayStation.
La última consola de Sega fue Dreamcast, que apostó por el GD-ROM, una extensión de los CD-ROM, un chip Power VR2 de Nec y, en colaboración con Microsoft, Windows CE. El objetivo era que desarrollar juegos fuera más sencillo después de comprobar que trabajar con Sega Saturn era un poco difícil. Uno de los elementos más distintivos de Dreamcast fue integrar un modem que permitía navegar por internet y jugar en línea, y usar una tarjeta de memoria con una pantalla LCD en la que se podía jugar. La consola también fue conocida por su alarmante falta de seguridad que permitió cargar respaldos con mucha facilidad.
La historia de Hideki Sato en Sega lo ha llevado a ser una leyenda dentro de la compañía, así como una figura sin la cual no se explicaría la industria del videojuego.
Una generación en fecha de caducidad máxima.
Lastima por lo que se avecina.... [triston]
Estás noticias nos hacen ver que nos hacemos mayores... No tardaremos en ver la misma noticia de Miyamoto o Kojima...
Ya se nos fue un grande como Toriyama hace poco :(