Y sí, es como una cadena. El primero que pusieron dos hermanos, estaba junto al Museo del Prado (de ahí el nombre) y luego empezaron a abrir más y tal.
Se come muy bien
Por supuesto ya te han dicho, los bocatas de calamares que no falten tampoco.Qué ganas de volver por allí me están dando de leerte.
Del amor al odio hay sólo un paso. Pero a veces... cuanto cuesta darlo.
)

