
Este es el típico juego que, cuando sale a luz las típicas frases de
"X juego de carreras es mejor porque es más simulador", te sale una leve sonrisilla
![sonrisa [sonrisa]](./images/smilies/nuevos/risa_ani1.gif)
. Y es que la diversión que me ha dado (y está dando) Burnout Paradise es muchisimo mayor que la que he recibido con PGR4 o GT5 Prologue, y es cuando te das cuenta que un buen juego de conducción es buen juego si es divertido, no si se te cala al cambiar mal las marchas.
Buenos gráficos, variedad de modos de juego (aunque hecho en falta un "eliminador") e infinidad de posibilidades. Que no quieres correr? Pues a hacer takedowns. Que no te apetece hacer piruetas? Pues a conseguir leyes de la calle. Que no? Pues a buscar carteles, super-saltos y demás.
Y cuando pensabas que ya había suficiente, está el online con la mejor integración que he visto en un juego. Con tan solo dos pulsaciones de botón estás online con hasta siete compañeros más, y ahí las posibilidades se multiplican. Todo lo que podías hacer en offline lo puedes hacer online, y si quieres, pues creas desafios específicos para el grupo. ¿Saltar desde un parking? Puedes. ¿Pasar por un aro gigante suspendido en el aire? Podeis. Practicamente lo que quieras.
Y encima el DLC es gratuito. Lástima que el add-on de motos sea bastante simple. No hay carreras entre motos y todo se basa en llegar a ciertos lugares antes de que acabe el tiempo. Pero bueno, a caballo regalado... Y encima según parece por la web de criterion hay hasta cuatro "expansiones" más por venir...
Las pegas? Claramente al principio es muy confuso. Te dejan suelto en una ciudad enorme y te pierdes. Tienes un mapa, pero aun así es muy fácil equivocarse e ir por donde no toca, más que nada por la velocidad a la que va todo. Que esa es la otra pega que le encuentro. La propia filosofía del juego, velocidad pura y dura, es la que muchas veces desespera, cuando no paras de pegarte leches contra los coches (no tus rivales, sino los de la ciudad). Tal vez una menor afluencia de tráfico habria solucionado las cosas.
Una de las principales pegas que la gente le encontró jugando la demo fue la ausencia de un botón de reintentar. En el juego final tampoco hay esa posibilidad, y aunque al principio se puede echar en falta, luego te da lo mismo. Si no consigues el objetivo, puede parecer frustante tener que hacer todo el "pateo" de vuelta. Para nada. Precisamente la gracia es que circules por la ciudad, que veas los atajos y encuentres todos los secretos. Si no el juego no seria más que una especie de GTA con misiones en cada semáforo.
En fin, totalmente recomendable. Desde Outrun 2 y RSC2 que no disfrutaba de un juego de conducción como éste, y más que digno sucesor de Burnout 2 y Takedown.