La nostalgia es una putilla mentirosa. Dicho esto, el creador del hilo habla de edades doradas y de declives con márgenes temporales de... siete años. Y era un crío en la época de Mario 64, si no he leído o comprendido mal. Francamente amigo: qué alegría de juventud...
Vamos a ver, yo a jugar, jugar, empecé en serio con mi Spectrum 48K, aunque podría pegarme el moco de proto-gamer de las cuevas de Atapuerca mencionando la máquina de Pong de mi tío o las partidas a diez pesetas en Pac-Man (que era "El Comecocos") y en Space Invaders (que era "Los Marcianitos, nombre genérico que recibía cualquier videojuego de navecillas a finales de los setenta y principios de los ochenta). Pero no pretendo presumir, ni siquiera sacar a relucir el bagaje y la edad como condición de presunta (y abofeteable) veteranía y sapiencia, nada más lejos de mi intención. Sólo quiero que tengáis presente que, parafraseando a Manolo Tena, si de lo que te cuentan no debes creerte nada y de lo que veas sólo la mitad, de lo que recuerdes, quédate con muy poquito, sólo con lo que no huela ni a sentimentalismo ni a nostalgia.
¿La mejor generación la que nos criamos con salones recreativos?, ¿seguro? ¿Jugar a arcades introduciendo monedas, con esa angustia y esa tristeza del introducir moneditas por la ranura, sabiendo ya a tiernas edades el gozo y la penuria que puede sentir un junkie cualquiera? ¿Una máquina de Pong en casa, enchufada a la tele?, ¿molaba?, ¿sí?, ¿molaba tener que imaginarte que aquellos dos palitos eran tenistas en una cancha dándole a una pelota?
¿Como el Spectrum, el Amstrad y el Commodore nada? Juegos originales aún bastante caros, incluso cuando Erbe los puso a 995 pesetas la unidad. Copias amontonadas en cintas de cassette que a veces cargaban a la primera y otras no. Procedimientos y costumbres que hoy parecen propias de la alquimia medieval y que sólo pueden ser enaltecidos por, una vez más, la nostalgia, porque ni era divertido entonces ni lo es ahora trajinar con Código Máquina, Basic, programas copiadores, periféricos extraños como el Transtape, equipos de música, bastoncillos de algodón y alcohol para limpiar cabezales, coño, qué me estás contando, que una vez me quedé sin alcohol y usé el alcohol de romero de mi madre y metí un pestazo en la casa que todavía asocio a un ejemplar de Saboteur que no cargaba.
¿Donde esté mi NES o mi SNES que se quite todo? Ah, ¿sí? Juegos originales aún a precios prohibitivos, revistas del sector con un marcado tufillo infantil o pretendidamente molón que a los que ya teníamos la primera almorrana nos tiraba para atrás que no veas (aquellos anuncios por la tele, "Ven a Nintendo, ven al mogollón"), morralla a punta pala, necesidad imperiosa de compartir cartuchos con amigos (porque si no te pegabas jugando a lo mismo todo un año) o, otra vez el jodido siglo XX, ir al videoclub un finde a alquilar algo potable, que era algo muy social y ahora muy reivindicado también por casi todos, pero que pocas veces no eran antros mal ventilados que olían a plástico dulzón y a ambientador barato...
"Yo tenía Neo-Geo". Mentira. No existen. Eran todos pajeros que veían la publicidad de Neo-Geo en las revistas y somatizaron el delirio. No existe ninguno. Todos se hicieron con una Neo-Geo hace relativamente poco tiempo. Es broma, claro que alguno habría, pero no me jodas, era algo más alla del lujo, era casi un mito en cualquier instituto: alguien que conocía a alguien que tenía una con el Metal Slug. En la mili conocí a un cabrón afortunado cuyo padre era dueño de un bar-salón de tragaperras y recreativas. Cada pocos meses le ponía a su niño en su cuarto la recreativa que quisiera. Le dije que él vivió lo que para los demás era un sueño y él me contesto que valoraba lo que tenía por el FLIPE que observaba en los ojos de sus amiguitos cuando entraban en su cuarto.True Story, pero estos son esa clase de gente que nace con esa suerte o ese karma, uno entre vente a saber cuántos. Su novia estaba buenísima y ya no le pregunté si había sido bendecido con 20 cm. de ciruelo, porque seguramente así era y además se lo lamía su piba a menudo. En fin.
¿Juegos de PC? ¿La PSX, el Final? Que no, que la gran N y el Ocarina. No, que no tenéis ni idea, que la que molaba era la Saturn (claro que sí, con un par)? Pues como todo, depende de qué juegos, pero jamás fui más pirata que en los años noventa y principios del 2000. A veces compraba original pero es que todo Dios trapicheaba con primero disquetes, luego CDs y finalmente DVDs. Fue una época de abundancia y de gran diversión, pero rozando la delincuencia que, aunque me importara tres pimientos dado que soy de moral distraída y de ética de quita y pon, estaba aún lejos de poder organizar una buena colección de originales como sí tenía en materia de libros, discos y películas.
¿La etapa Gamecube, PS2, la Dreamcast y el Soul Calibur? ¿Xbox con el Media Center? ¿Que la reciente generación pasada ha sido canela fina? ¿Que lo mejor está por llegar? ¿A mí ponme una portátil y lo demás para ti? Pues yo que sé...
Soy muy desconfiado con la percepción de mi pasado y todavía no sé qué pensar de estos años de PC, Xbox 360, PS3 y Wii, pero tened claro que nunca ha sido más barato y más variado jugar a videojuegos, de manera legal y hasta dándole rienda suelta al coleccionismo si así os place. Como ya hay una historia (breve, pero historia) detrás de esta afición, como ya hay un catálogo inmenso de juegos que no pudimos catar en su día, el que quiera sumergirse en lo retro sin dejarse un pastizal, puede hacerlo. Y el que quiera estar al día puede conseguirlo sin que se le vaya medio sueldo en ello. Y eso es un avance monstruoso, en serio, y nunca visto antes.
Echo de menos a mi abuela, a mis tíos, echo de menos a mi perro Amedio, echo de menos el libro en blanco que era mi vida cuando tenía trece años y me la cascaba mirando la sección de ropa interior femenina del Venca (
https://www.youtube.com/watch?v=6vaEL_WfdC0&feature=kp) pero... todo lo demás puede quedarse ahí, tal y como lo viví, sin exageraciones melancólicas, sin menosprecios tampoco, pero ahí, manteniendo la nostalgia a raya como puedo, porque inmune no soy tampoco y en ocasiones me dejo magrear por ella.