Los oscar es una cuestión política y de fama, no de calidad. Eso para empezar.
Hace un par de años (o quizá no tanto) Vampire Hunter D (una de mis películas favoritas, tanto la antigua como la nueva, pero ahora hablamos de la nueva, Bloodlust) estaba en la lista de las que iban a estar nominadas, pero Shrek la superó.
Para mí eso fue algo MUY injusto, Shrek tiene calidad, pero es infografía digital, es decir, tú haces una cosa tridimensional y luego mediante interpolaciones haces que se mueva.
Vampire Hunter D Bloodlust es una obra maestra del estilo gráfico hecho a mano, con unos decorados increíbles, una animación espasmosa y un apartado técnico de lujo. Pero claro, es japonesa.
Los americanos se pueden pudrir con sus oscarcitos de las narices, que se nota a la legua que todo esto es para darse más promoción (¿acaso tienen poca?) con sus estúpidas películas y su falsa imagen de salvadores de la tierra.
Eso sí, los Increíbles me gustó bastante, pero Sen to Chihiro le da 10 mil patadas y 30 mil puñetazos.