y fantástico apunte cloud.Sigo dando vueltas a qué escribir. A ver si alguien más cuelga su artículo y de mientras miraremos la Iniciativa Vs.
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Freelance elgromer escribió: Cada vez que las palabras sexo y videojuegos aparecen en la misma frase, es altamente probable que en un momento u otro aparezca violencia.
Ambos mundos existen en la realidad, ambos mundos nos atraen en mayor o menor medida (si dos personas se pelean en la calle mucha gente se parará a mirar o si una persona muy atractiva pasea mucha gente se girará para deleitarse la mirada) y en ambos mundos habremos estado alguna vez involucrados (desde insultos verbales y peleas de patio de colegio o tocar tu primera teta/paquete).
Pero aunque parecen que son muy similares existen diferencias. Desgraciadamente, parece que nos estamos inmunizando con la violencia. Los telediarios de todas las cadenas informan cada día de problemas con imágenes en ocasiones bastante duras, el lenguaje que utilizamos para hablar de nuestros políticos o cómo describimos a los jugadores y seguidores de nuestro acérrimo rival deportivo nos hace creen que lo normal es eso.
En el otro lado está el sexo. Metido con calzador en los mismos noticiarios (¿quién no ha visto anunciado el desfile de Victoria's Secret?) , hablar de algún político (algún/a habrá que sea mirable, ¿no?) o lo que le haríamos a algunos/as deportistas (y a sus parejas). Lo normal es eso... siempre que no sea explícito.
¿Y esa diferencia? Lo único que se me ocurre es que seguimos teniendo los mismos prejuicios que hemos tenido desde hace siglos, que el sexo es tabú, sucio y personal... y que eso sí lo podemos hacer.
Centrándonos en videojuegos, es altamente improbable que si juegas en una matanza te den ganas de matar. Y si te dan, es altamente improbable que lo hagas. Pero si juegas que estás "haciendo el amor" es probable que no excites, pero si te excitaras, eso sí lo puedes hacer (aunque sea sólo).
Resumiendo, para evitar que nos pongamos cachondos y follemos como conejos no estandarizan los juegos porno (y así evitamos la tentación) pero sí ponen contoneos sexuales, sábanas tapando lo justo y escotes imposibles porque el sexo vende y con el dinero, o nunca mejor dicho que con este tema, con las cosas de comer no se juega.

Freelance cloud_cato escribió:¿Que representa el sexo en los videojuegos?
Desde el principio, los videojuegos fueron un mero entretenimiento, una fórmula de ocio adicional a las convencionales en las que teníamos como objetivo superar a nuestro contrincante, ya fuera la propia computadora u otro humano con ganas de competir. Así nacieron juegos como Tenis for Two o Spacewar!, dos juegos simples en concepto pero tan adictivos que incluso hoy en día podrían tenernos enganchados frente al monitor durante más tiempo del que imaginaríamos.
Luego llegaron los arcade en formato puzle como Tetris, Arkanoid, Space Invaders o Pacman, juegos tan adictivos como los anteriores pero que seguían sin aportar una trama, una historia o un objetivo más allá de conseguir la máxima puntuación o superar niveles. Sin embargo eso dejó de ser suficiente y, en la década de los ’80, llegó la primera evolución significativa en el argumento de los videojuegos, y es que incluso en los arcade se incluían escenas introductorias para ponernos en situación frente a los distintos niveles que nos veríamos abocados a superar, y es que los jugones estábamos madurando a la vez que los videojuegos.
Los videojuegos no son más que una representación de los sueños e inquietudes de sus creadores, quienes plasman en un software frío una gran cantidad de emociones que consiguen en algunas ocasiones abalanzarse sobre nosotros desde el primer momento, atrapándonos y haciéndonos disfrutar de la experiencia como si fuéramos el auténtico protagonista de la misma.
Podemos interpretar los juegos como los sueños de sus creadores y, como en ellos, se permiten ciertas licencias y actitudes que en ocasiones no son todo lo políticamente correctas que debieran ni se atreverían a admitir en otro foro que no fuera este que nos ocupa en estos momentos. Por eso podemos definir los videojuegos como un arte, un modelo de expresión entendida como un producto creado con una finalidad estética o comunicativa, a través de la cual expresar ideas, emociones o una visión del mundo muy particular.
Al entender los juegos como la representación de los sueños o anhelos de sus creadores, podríamos aplicar la teoría de Freud donde considera que todo sueño es interpretable a partir de cada una de sus partes, donde cada cosa soñada significa tal otra, sin considerar la peculiaridad de cada sujeto, en cuya interpretación final se nos revela el sueño como una realización de deseos.
Freud llega a la conclusión de que lo ocurrido en el sueño expresaría el deseo en forma directa, pero que los sometemos a una deformación intencionada a modo de censura que nosotros mismos aplicamos contra la libre expresión de deseos, por encontrarlos censurables por algún motivo.
Del mismo modo en que censuramos nuestros propios sueños, las editoras, productoras e incluso creativos censuran sus videojuegos para adaptarlos a un mercado que está siempre condicionado por las críticas de elementos externos que todavía los toman como un entretenimiento para niños.
Sin embargo, como ya he mencionado antes, los videojuegos han evolucionado con nosotros y ha dejado de ser suficiente el concepto de entretenimiento casual y necesitamos que esos videojuegos nos ofrecieran una experiencia más compleja que aborde los problemas cotidianos en clave de metáfora, porque los videojuegos no son más que eso; una pura y simple metáfora que no pretende dinamitar las bases de nuestra sociedad, sino simplemente ofrecer otros puntos de vista.
Desde los inicios hemos visto como dichos videojuegos nos invitaban a golpear, desmembrar y/o asesinar a todo tipo de enemigos, desde monstruos, soldados, gangsters e incluso civiles… sí civiles a los que podemos aplicar el mismo nivel de sufrimiento que a cualquier otro elemento del escenario sin sufrir ningún tipo de remordimiento.
Todos conocemos muchos ejemplos de juegos con ese tipo de contenido y lo más relevante es que los hemos jugado desempeñando el rol que nos proponen sin sufrir remordimientos por ello cuando, sin embargo, son comportamientos deleznables que sin duda condenaríamos si se produjeran a nuestro alrededor por el rechazo que nos suponen.
Se supone que aceptamos esto porque nuestras mentes están preparadas para separar realidad de ficción y somos lo suficientemente equilibrados como para aceptar estos actos sin caer en el sentimiento de querer recrearlos en nuestra vida cotidiana porque los tratamos como la ficción que son y, en ese caso, ¿Por qué no son/somos capaces de aceptar un contenido igualmente adulto, pero mucho más natural como es el sexo?.
Muchos pensaréis que el sexo si tiene presencia en los videojuegos a modo de muñecas ligeras de ropa, suntuosos movimientos o escenas más o menos insinuadoras, pero nunca explícitas y por eso me pregunto; ¿Qué hay tan malo en un acto que se realiza generalmente por sentimientos de afecto entre dos individuos?.
Sin duda este es uno de los mayores tabúes de los que adolece esta industria y parece que para este tema en concreto no hemos madurado lo suficiente a ojos de los máximos responsables de la misma… esos mismos para los que los desmembramientos y asesinatos de todo tipo de individuos, o cualquier otro acto delictivo, no tan punibles como ver a una pareja besarse o realizar el acto sexual.
Es cierto que hay ciertos títulos que abordan el tema de un modo muy natural y bien integrado en el argumento de los mismos como una herramienta narrativa como cualquier otra que hemos podido ver en juegos como Assassin’s Creed o Heavy Rain en los que sí recae peso argumental en dichas escenas. Otros juegos, como las sagas Mass Effect o Fable, integran las escenas sexuales a modo de complemento que influye directamente en la relación entre los personajes y varía levemente los eventos del argumento consiguiendo una vinculación mayor entre el jugador y el juego.
Es cierto que dichas escenas nunca son explícitas, sino que se representan con un giro de cámara o un fundido a negro que evitan mostrar más de lo que se considera políticamente correcto para no caer en el tan estigmatizado símbolo sexual de la carátula.
Pocos juegos se atreven a estampar dicho icono en la portada de sus juegos, pero algunos sí lo han hecho, como L.A. Noire, a pesar de que ello pudiera influir negativamente en la recepción de su juego por los sectores más puritanos y radicales, aunque finalmente fue justamente lo contrario y consiguió distanciarse como un título adulto y cinematográfico que está recomendado para un público adulto pero sin caer en la trampa de la pornografía más absurda.
Por desgracia, este tipo de tratamiento no es el más habitual dentro del mundillo, sino que se suele aplicar un tono mucho más frívolo y soez para representar este tipo de relaciones. Algunos juegos que pecan de eso son God of War, The Elder Scrolls o Leisure Larry, siendo este último una parodia de juego en que interpretamos a un personaje que quiere ligar con un cierto número de chicas con el único objetivo de echar un casquete al final de cada nivel.
Otro ejemplo de frivolidad es el uso excesivamente sexista y machista que se aplica a todo personaje femenino que se precie de serlo, haciéndolo aparecer como un objeto sexual sin prestar demasiada atención a darles un trasfondo como del que sí se dota a cualquier protagonista masculino, por insulso que sea el argumento en cuestión.
Uno de los casos más conocidos de personaje femenino explotado como icono sexual es Tomb Raider, un juego de aventuras con una calidad extraordinaria que siempre ha sido más conocido por las sinuosas curvas de Lara Croft que por las opciones jugables que presentaba o los puzles que proponía. De hecho, considero Tomb Raider 2 como uno de los 10 mejores juegos de la generación de 32 bits, pero casi nadie recuerda sus escenarios o momentos memorables, sino que la mayoría recuerda los movimientos de esa muñeca poligonal con dimensiones exageradas e imposibles que llevaba un buen par de “pistolas”.
Soul Calibur V es el último ejemplo de publicidad sexual para atraer a según que tipo de público, con unos carteles en los que se mostraban los atributos de una de sus luchadoras como principal y casi único reclamo, muy al contrario de la línea que ha querido seguir otro título del mismo género y que precisamente ha usado el mismo reclamo en exceso pero que ahora quiere distanciarse todo lo posible del mismo para venderse como lo que es, un juego de lucha; Dead or Alive.
Por eso pienso que la mayoría de las veces es muy perjudicial para los desarrolladores caer en la trampa de utilizar incorrectamente este recurso, provocando que una gran parte del público rechace su propuesta precisamente por ese hecho. OnechanvaraZ o Lollipop Chainsaw son dos juegos que han utilizado ese reclamo como el principal argumento de sus juegos y no consiguen quitarse el estigma de juegos de serie B que ello conlleva, muy al contrario de Catherine que, si bien cumple la premisa de ser un juego con contenido sexual, se apoya en una jugabilidad y planteamiento que integran muy bien todos los conceptos para conseguir un resultado de experiencia redonda.
De esto se deduce que somos también los usuarios quienes rechazamos habitualmente los juegos que apuestan principalmente por un enfoque frívolo del tema sexual porque nuestra edad media ha subido hasta alcanzar los 30 años (según algunos estudios recientes) y se nos ha pasado la edad adolescente en la que teníamos las hormonas revueltas y en constante ebullición, prefiriendo mayoritariamente un argumento bien tratado a un par de tetas infladas cual globo.
Precisamente por ese mismo motivo, no se puede entender cómo el sexo puede seguir siendo un tabú como herramienta argumental, porque las relaciones humanas más intensas son las que tienen un componente sentimental y entre adultos es el amor y su derivado; el sexo, el mayor motor que nos mueve para conseguir objetivos imposibles. Si quieren conseguir una mayor empatía entre jugador y personaje, deberían plantear situaciones más reales y dejarse de artificios que no tienen más objetivo que conseguir nuestra atención de manera puntual y efímera para buscar la polémica para lograr cierta publicidad gratuita.
Para proseguir con mi disección sobre el sexo en los videojuegos, ¿os habéis dado cuenta que en todo momento he mencionado juegos y ejemplos en los que aparecían desnudos femeninos?... es curioso que sea así y que la presencia de escenas homosexuales, en los pocos casos en que se producen, sean siempre entre personajes de dicho sexo, pero los personajes masculinos nunca aparecen desnudos ni se ven relaciones homosexuales entre ellos, cuando casualmente está mucho más extendida la homosexualidad masculina que la femenina.
A pesar de todo, no es que sea muy difícil de contestar esta pregunta, históricamente el público de la industria de los videojuegos ha sido mayoritariamente masculino (presumiendo quizá de manera errónea que también son heterosexuales) y por eso los juegos han ido siempre enfocados a ellos, pero quizá sea un error el no haber intentado abrir más mercado o simplemente ser un poco más liberales en el planteamiento.
Por todo ello, la pregunta que planteo es la siguiente: ¿Qué es lo que buscamos realmente los usuarios al enfrentarnos a un juego con contenido sexual? y ¿estamos preparados para afrontar una liberalización de los tabúes que amordazan a nuestra industria?
cloud_cato escribió:Los videojuegos no son más que una representación de los sueños e inquietudes de sus creadores, quienes plasman en un software frío una gran cantidad de emociones que consiguen en algunas ocasiones abalanzarse sobre nosotros desde el primer momento, atrapándonos y haciéndonos disfrutar de la experiencia como si fuéramos el auténtico protagonista de la misma.
cloud_cato escribió: [...] Por eso podemos definir los videojuegos como un arte, un modelo de expresión entendida como un producto creado con una finalidad estética o comunicativa, a través de la cual expresar ideas, emociones o una visión del mundo muy particular.
cloud_cato escribió:Al entender los juegos como la representación de los sueños o anhelos de sus creadores, podríamos aplicar la teoría de Freud donde considera que todo sueño es interpretable a partir de cada una de sus partes, donde cada cosa soñada significa tal otra, sin considerar la peculiaridad de cada sujeto, en cuya interpretación final se nos revela el sueño como una realización de deseos.
Freud llega a la conclusión de que lo ocurrido en el sueño expresaría el deseo en forma directa, pero que los sometemos a una deformación intencionada a modo de censura que nosotros mismos aplicamos contra la libre expresión de deseos, por encontrarlos censurables por algún motivo.
cloud_cato escribió:Para proseguir con mi disección sobre el sexo en los videojuegos, ¿os habéis dado cuenta que en todo momento he mencionado juegos y ejemplos en los que aparecían desnudos femeninos?... es curioso que sea así y que la presencia de escenas homosexuales, en los pocos casos en que se producen, sean siempre entre personajes de dicho sexo, pero los personajes masculinos nunca aparecen desnudos ni se ven relaciones homosexuales entre ellos, cuando casualmente está mucho más extendida la homosexualidad masculina que la femenina.
A pesar de todo, no es que sea muy difícil de contestar esta pregunta, históricamente el público de la industria de los videojuegos ha sido mayoritariamente masculino (presumiendo quizá de manera errónea que también son heterosexuales) y por eso los juegos han ido siempre enfocados a ellos, pero quizá sea un error el no haber intentado abrir más mercado o simplemente ser un poco más liberales en el planteamiento.
elgromer escribió:Resumiendo, para evitar que nos pongamos cachondos y follemos como conejos no estandarizan los juegos porno (y así evitamos la tentación) pero sí ponen contoneos sexuales, sábanas tapando lo justo y escotes imposibles porque el sexo vende y con el dinero, o nunca mejor dicho que con este tema, con las cosas de comer no se juega.
, parece q mañana estaremos los tres solitos en las votaciones... pero los tres artículos son de calidad 
freelance david530 escribió:Para comentar este tema, lo mejor es refrescar la memoria y trasladarse a nuestra niñez.
Yo, por lo menos, cuando tenia doce o trece años, entraba al salón, ponía unos auriculares en la televisión (como veis no fue hace mucho tiempo ya que tengo dieciséis años), y ponía el localia TV, canal que se veía lo que conocemos como "porno ligero", y si a eso le sumamos la mala calidad de imagen, no veía nada.
No quiero que me veais como un "salido", solo es un ejemplo que muchos hemos vivido. Ver sexo sin verlo, y tener la sensacion de tener más ganas de ver lo que está borroso tras la capa de neblina.
¿Que quiero decir con esta anécdota? Nos gusta lo prohibido. Así es. Y ahora veamos este tema desde dos puntos de vista:
1. No tenemos sexo en los videojuegos. Achacamos la culpa a las desarrolladoras que son todas unas "santas" y que no tienen valentía para frontar las críticas de los compradores usuales de videojuegos. Esta es la situación de ahora, aunque no tan extrema, ya que en algunos videojuegos avanzan en este sentido, pero muy poco a poco.
Es cierto. No tenemos sexo, y es ahora cuando lo pedimos. Si lo tuvieramos (como mencionaré más abajo), otro gallo seguro que cantaría. Como dije antes, lo que no tenemos es lo que queremos ya que es la única manera de considerarnos haber llegado a nuestra meta que nos proponemos, en este caso, ver una escena de sexo en un videojuego.
2. Se generaliza el sexo en los videojuegos. Los padres, preocupados porque sus hijos no compren esos videojuegos que hacen daño a su madurez, se manifiestan por internet o por otros medios para intentar que esos videojuegos sean censurados (ya ocurren con algunos, sobre todo aquellos que tienen mucha violencia).
Ahora, refiriéndome a la ultima opción y al manifiesto de los padres. ¿Quiénes tienen la culpa? Los padres por hacer caso omiso al PEGI (muchos, seamos sinceros, no saben ni lo que es), y comprar a su hijo lo que el decida. ¿Por qué no se informan antes?
Bien, ciñiendome al tema, a mi me gustaria más "sexo" en los videojuegos, pero siempre y cuando esté considerado. Es decir, no quiero sexo por sexo, sino sexo porque tenga algo que ver con el pasaje en determinado momento de la historia de "X" juego.
Y si nos vamos ya al sexo "homosexual", y preguntamos opiniones, no me extrañaría ver a gente diciendo: "Sexo entre dos hombres no lo veo bien, pero si entre dos mujeres". Mente retrógada a más no poder, pero aceptemos, es lo más normal si preguntas a cualquier adolescente. ¿Quién no conoce a un amigo que acepta que ve pornografía lésbica pero después reniega de aquellos que son homosexuales "masculinos"? Un amigo no. Muchos tenemos así. Y si esto aparece en un videojuego... No digo la que se lía.
El sexo, aunque nosotros nos la demos de liberales, modernos y adelantados, no está bien visto en un videojuego, pero si en la industria pornográfica que gran parte de la población ve o ha visto alguna vez en su vida. Esa industria que se ve en privado y que cuando nos encontramos en públicos afirmamos que aquellos que practican el porno son unos degenerados.
Además, si un videojuego contiene sexo explícito, no quiero imaginarme las quejas de la Santísima sede, la Iglesia. Imagino que pondrán el santo en el cielo (nunca mejor dicho) y el juego acabaría por, o llegar censurado a las órdenes de "Dios" o no llegar directamente. Y los países lo aceptarían aunque se consideren laicos.
Además, pocas veces, aunque ya no sea sexo, veo en un videojuego una historia adulta que se refiera a la realidad. Me refiero a una pareja, que tenga sus momentos de amor, peleas, crisis, llantos, alegrías... E indirectamente estoy dando una idea: un videojuego adulto, pero de verdad, que muestre como es la realidad en sí y no como los ideales de los compradores tengan que dirigir el desarrollo de la historia, modificandola antes de salir al mercado por el miedo de crear un videojuego polémico.
Puede también que me sorprenda que RockStar, la empresa más "moderna" en este tema, no se encarge de mostrar la dureza de la vida antes mencionada, incluido el sexo (no me refiero a las escenas de GTA San Andreas que mantenían relaciones con ropa, o eso parecía). Esta empresa se que algún día hará lo que estoy pidiendo, y se que se le crucificará y habrá países que no vean la luz nunca ese videojuego, pero entonces, estaremos en un mundo con una cultura libre, porque como dije hace tiempo, los videojuegos son cultura si saben llevarse por buen camino.
Tabúes. Simplemente tabúes es lo que mueve este mundo. Controversia y el miedo a arriesgarse a tener mala fama. Lástima que en Japón si se vea mejor que en occidente, y lástima que por el miedo a nuestro mercado no saquen esos juegos aquí.
Y por último, pienso que en la siguiente generación, con los gráficos más avanzados, el mostrar escenas de sexo será más común y también más real, ya que, los estudios darán lo que queremos, de la manera más realista que podamos, y que mejor que tener una escena de sexo con unos buenos gráficos.
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