Bajamut, el precio oficial de ese Sony Reader es de 279$ (no sé por qué en esa tienda lo tenían tan barato, quizá porque era el ejemplar de exposición o por quitarse el stock del modelo antiguo).
Además, al precio del lector le tienes que sumar el del impuesto (del que yo no tenía la menor idea) y, si tienes mala suerte de que te lo paren en aduanas, otros 35 euros más.
Y si lo compras por internet, súmale los gastos de envío.
Es una pasta, aunque el cambio euro-dólar nos favorece mogollón. El mío me ha salido por 235 euros al final, es una pasta, pero para los que leemos mucho es una inversión que creo que merece la pena, y a la larga ahorras muchísimo dinero.
Según creo, las diferencias del Sony Reader 500 y el 505 son bastante escasas y poco importantes, salvo una, el 505 tiene el doble de escalas de grises, lo cual no tiene la más mínima importancia para leer ebooks, pero sí que se tiene que notar bastante a la hora de leer cómics o ver fotos.
Bueno, yo sigo haciendo pruebas con mi recién estrenado ebook... ¡y me encanta! Paso a comentar algunas cosas que me han llamado la atención y que no había puesto en mi anterior análisis por desconocerlo.
Sony Reader PRS-500.
Tengo que decir que el menú principal (in english, of course) es muy claro, muy fácil de navegar (incluso para mí que no tengo ni puta idea de inglés) y totalmente intuitivo.
Incluye varias secciones que en realidad son diferentes tipos de búsquedas (recordad que podemos llegar a almacenar miles de libros en uno de estos dispositivos, por lo que contar con una manera sencilla de encontrar el que queremos es algo primordial): por título, por autor, por fecha... incluye otras secciones como son música (para la reproducción de mp3, ni lo he probado, para mí no tiene el menor interés reproducir música en un dispositivo de este tipo, aparte de que tiene que chupar batería que es un gusto) o imágenes.
Tiene otro apartado llamado collections que te permite agrupar tus libros como quieras: por temáticas, por series, por colecciones, por autor o como te de la gana. Vendrían a ser una especie de carpetas donde organizamos lo que tenemos, con la cantidad y el nombre que queramos.
La última sección es Bookmarks... es decir, aquí están memorizadas las páginas donde nos hemos quedado, para no tener que buscar "a mano" la última página que leímos. Pega de este apartado: deberemos recordar siempre activar este bookmark cuando dejemos de leer, pues el artilugio no memoriza las páginas automáticamente, así que si se nos olvida "guardar" el sitio donde nos hemos quedado, la próxima vez nos tocará buscar esa página pasándolas una a una desde el principio del libro.
Se pueden tener guardados un montón de bookmarks a la vez, para los que les guste estar leyendo diez libros a la vez o compartan el aparato con más gente

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Esto en lo que respecta a la navegación del lector. Nota: un 8 (no es más alta por el ya comentado hecho de tener que guardar el punto donde nos hemos quedado a mano).
Decir también que la navegación por el menú es lenta de cojones. Tampoco es que sea algo excesivamente traumático, pues es un cacharro que es para lo que es, una vez localizado el libro te desentiendes del menú y ya está.
No se pueden modificar en modo alguno los archivos desde el propio dispositivo, ni copiarlos, ni borrarlos, ni moverlos, nada de nada, hay que hacerlo todo desde el ordenador (se conecta por USB), el Sony Reader, única y exclusivamente lee, es su sola función, leer ebooks, imágenes y mp3. Con el aparato viene un software para el pc con el que administrar nuestros ebooks en el Reader.
Formatos:
Admite PDF, DOC, TXT, RTF y un larguísimo etcétera de formatos de texto, así como JPG y los ya mencionados MP3.
PERO (siempre hay algún pero) no todos los formatos se muestran igual de bien. Lo digo por el tamaño. En el Sony Reader se pueden elegir 3 tipos de tamaño... según en qué formato estemos leyendo, incluso eligiendo el tamaño mayor puede no ser lo suficientemente grande, según cómo hayan hecho el archivo.
No es un problema grave, podemos usar
este programa que yo considero imprescindible para manejar los ebooks del Sony Reader (es gratuito y está en español). Vale tanto para el PRS-500 como para el PRS-505. Lo que hace es convertir cualquier archivo de texto a formato lrf (el formato propio del Sony Reader). También puedes modificar todos los metadatos de los ebooks, algo imprescindible, pues los bajados de internet suelen tener en los metadatos auténticos galimatías que luego al Sony Reader le cuesta trabajo situar en su sección adecuada. Las conversiones son rapidísimas y además el formato lrf admite imágenes, para quienes les guste incluir la portada del libro en el ebook. Hace más cosas, pero aún estoy pendiente de probarlo más a fondo.
Para quienes no les guste usar formatos propietarios, pueden convertir sus libros a RTF, que también da muy buenos resultados en el Sony Reader. Recomiendo huir como de la peste de los PDF en este dispositivo.
La lectura es comodísima, sigue siendo una pantalla, pero desde luego no tiene nada que ver con las retroiluminadas, la vista no se cansa nada de nada, ni el más leve parpadeo, las letras se muestran claras y perfectamente perfiladas y al llevar un rato leyendo te olvidas totalmente de que estás viendo una pantalla y no un papel. En la contra debo decir que la pantalla se hace ligeramente pequeña, no por el tamaño de letra, ya que como he dicho es configurable, sino por la escasa cantidad de información que entra de una sola vez en pantalla. Bueno, esto es más una manía que un verdadero incordio, nada grave tampoco.
Se nota una gran diferencia de leer bajo una luz natural, donde todo se ve extraordinariamente bien, a leer con luz artificial. Con esta última, la pantalla se oscurece algo y no es tan palpable el contraste entre el blanco del "papel" y el negro de las letras. Se puede leer sin problemas, pero la sensación que da es como de estar leyendo algo escrito en papel recliclado.
Los cambios de página son muy rápidos y la memoria interna de 128 mb (de los que disponibles son unos 91... suficiente para unos 120 libros de extensión mediana) es más que sobrada si solo quieres leer libros. Si pretendes meter también imágenes, cómics o mp3, resulta imprescindible hacerse con una tarjeta SD.
Hablando de imágenes, me ha sorprendido, y muy agradablemente, la calidad de las mismas. Para tener solo 8 tonos de gris (el 505 tiene 16), se ve expléndidamente. Nada de imágenes en color, claro está, pero en gris se ven más que aceptablemente.
Y creo que eso es todo. No me costó ni 5 minutos hacerme con todos los controles del aparato, sin necesidad de ojear ni una vez el manual, todo es muy sencillo de manejar (tampoco es que el cacharro haga muchas cosas, así que no tiene tanto mérito), con las tapas puestas parece una agenda de tamaño mediano, la ergonomía está muy lograda, apenas pesa, muy cómodo de sujetar (algo menos de pasar páginas) y, en general, me parece que he hecho una compra estupenda y se la recomiendo a todo el mundo que se la pueda permitir y conozca a alguien que vaya a viajar a EEUU (o a Japón si no le acojonan los menús en japonés

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