Tras una larga pausa, retomamos el tallercito. Ya siento esta irregularidad.
Los diálogos. Parte fundamental de un relato. Únicamente voy a dar una serie de claves que conviene tener presentes para que los diálogos funcionen dentro de un relato:
· deben aportar información. No datos necesariamente, pero sí mostrar al lector cómo es el personaje, cómo piensa...
· deben ser elaborados. Quiero decir que no se trata de reflejar una conversación tal y como nosotros hablaríamos en la calle. Sabemos que para que resulte verosimil NO tiene que ser realista.
· ciertas fórmulas no aportan nada y se dan por supuestas. Saludos y despedidas puede elidirse salvo que sirvan para algo. Por ejemplo:
-Hola
-Hola
-¿cuánto tiempo, verdad?
-Sí mucho.
-Pues oye, si tienes un rato para charlar...
-Vale.
-¿Vamos a ese café?
-De acuerdo, nos sentaremos en la terraza para aprovechar el sol.
Estaría mejor, posiblemente así:
Casualmente, P. se encontró con J. y se saludaron con sorpresa.
-¿Tienes un rato? -Preguntó J.
Se sentaron en la terraza de un café cercano y charlaron aprovechando el sol.
Está MUY forzado el caso, pero bueno, supongo que os haceis una idea.
·debemos tener en cuenta las circunstancias en las que el diálogo se mantie y estar atentos a todas las posibles variables. Cuesta imaginarlas, pero hay que adaptarse lo más posible para conseguir que transmita.
·Es importante usar bien los guiones:
Guionado en textos escribió:1. El guión largo (—) sirve generalmente para indicar tanto las intervenciones o parlamentos de los personajes (guiones de diálogo) como los incisos del narrador. En el primer caso, el guión va pegado a la inicial de la palabra con la que comienza el parlamento, con la sangría de la primera línea del párrafo (es decir, texto «entrado»). En el segundo caso, va precedido de un espacio cuando comienza el inciso, y seguido de espacio cuando termina (este último guión sólo se emplea cuando el inciso está dentro del parlamento; cuando está situado al final nunca debe cerrarse: véase, más adelante, el punto 1.9). Estos diez ejemplos recogen sus usos más frecuentes:
—He descubierto que tengo cabeza y estoy empezando a leer. [1]
—Oh, gracias. Muchas gracias por sus palabras —murmuró Jacqueline. [2]
—Somos muchos de familia —terció Agostino— y trabajamos todos. [3]
—Seguro que, a la larga —replicó Carlota con decisión—, todo se arreglará. [4]
—¡Sophie, vuelve! —insistía Stingo—. He de hablar contigo ahora mismo. [5]
—¿Y tú qué entiendes de eso? —saltó Stephen—. No has leído un verso en tu vida. [6]
—Con lo que me hubiera gustado escribir... —susurró—. Poesía. Ensayo. Una buena novela. [7]
—Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos —se levantó, al tiempo que se miraba las manos—. Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura. [8]
—Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos. —Se levantó, al tiempo que se miraba las manos—. Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura. [8 bis]
—Sí, amigo mío, me asombra tu valentía —dijo ella con aplomo. Y tras una breve pausa, añadió—: Admiro de veras tu sangre fría. [9]
—Ya sé en qué está pensando —dijo la propietaria—: en el color rojo. Todos hacen lo mismo. [10]
Comentemos brevemente, punto por punto, estos ejemplos.
1.1. El caso más sencillo es el primero. Adviértase simplemente que el guión de arranque de diálogo va pegado a la primera palabra del parlamento. Seria un error indicarlo así:
— He descubierto que tengo cabeza y estoy empezando a leer.
1.2. Como se ve en el segundo ejemplo, el guión de cierre se considera superfluo —y por tanto se elimina— cuando el párrafo termina con un inciso del narrador. Es incorrecto indicarlo así:
—Oh, gracias. muchas gracias por sus palabras —murmuró Jacqueline—.
1.3. En el tercer ejemplo, obsérvese que los guiones que encierran el inciso del narrador van pegados a éste, no separados de él; pero adviértase que tampoco van pegados al parlamento del personaje. Así pues, sería erróneo indicarlo de estas dos maneras:
—Somos muchos de familia — terció Agostino — y trabajamos todos.
—Somos muchos de familia—terció Agostino—y trabajamos todos.
1.4. En el cuarto ejemplo, la coma que va después de la palabra «larga» debe ir después del inciso, nunca antes. O sea, no debe indicarse así:
—Seguro que, a la larga, —replicó Carlota con decisión— todo se arreglará.
1.5, 1.6, 1.7. En los ejemplos quinto, sexto y séptimo puede observarse que figura un punto de cierre después del inciso del narrador, aun cuando el parlamento del personaje previo al inciso lleve signos de exclamación, de interrogación o puntos suspensivos (signos que, en realidad, no tienen función de cierre propiamente dicha). Por consiguiente, estos diálogos no deberían indicarse así:
—¡Sophie, vuelve! —insistía Stingo— He de hablar contigo ahora mismo.
—¿Y tú qué entiendes de eso?—saltó Stephen— No has leído un verso en tu vida.
—Con lo que me hubiera gustado escribir... —susurró— Poesía. Ensayo. Una buena novela.
1.8. En la primera variante del ejemplo octavo [8] vemos que antes del inciso del narrador no figura punto. Puede justificarse esta elección aduciendo que, si bien el inciso no tiene relación directa con el diálogo, se considera implícito un verbo dicendi, como decir, afirmar, añadir, preguntar, insistir, terciar, etc. («—dijo y se levantó», «—dijo levantándose», «—dijo y, acto seguido, se levantó", etc.).
Pero si se considera que el inicio no tiene relación directa con el parlamento anterior, el diálogo puede disponerse tal como se indicaba en el ejemplo [8 bis]. Obsérvese, en el ejemplo que ofrecemos a continuación, que ponemos punto después de "lejos" y que el inciso del narrador comienza con mayúscula.
—Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos. —Se levantó, al tiempo que se miraba las manos—. Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura.
En cualquier caso, en lo que respecta al guión de cierre del inciso, no debe marcarse con el punto antes del guión, como en este ejemplo (que es, por tanto, erróneo):
—Esto no puede continuar así. La cosa ha ido demasiado lejos. —Se levantó, al tiempo que se miraba las manos.— Tengo que sobreponerme, acabar con esta locura.
Teneis un GENIAL artículo sobre la técnica del diálogo
aquí. Lectura muy muy recomendada porque, por supuesto, profundiza en estas pequeñas nociones que os introducido.
Ejercicios:
1) Una conversación telefónica. Sólo oimos a uno de los interlocutores y de ahí tenemos que saber qué es lo que está sucediendo con los interlocutores, entre ellos o en el lugar desde el que hablan.
2) Un diálogo entre dos personas con diferentes sociolectos (Ojo con caer en tópico y usar caracteres planos y no personajes).
P.D. Me gustaría recibir sugerencias para posibles lecciones siguientes. MP.