Sonrisa de neon

[Añadida correccion de una palabreja que descubrio Cragor]


El trabajo se acumulaba en la pantalla, decenas de fichas pedían a gritos ser cumplimentadas. El joven frunció el seño, todo había comenzado con aquel incidente en Marte. Lo recordaba bien… un androide se había inmolado frente a la cede de Justicia exigiendo la ciudadanía. Este hecho conmociono a la opinión pública y la puso a favor de los grupos pro-derechos de los robots, que consiguieron aprobar en el Cenado una ley que permitía a ciertos androides recibir la ciudadanía. Desde este hecho no habían cesado los disturbios de los grupos fundamentalistas que se oponían completamente a dar derechos a los robots.

Ahora tenia que dar tramite a numerosas peticiones de androides que deseaban pedir la ciudadanía, era algo tedioso, pero al ser un tema de gran implicación moral era necesario que lo llevase a cabo un ser humano.

El joven retiro la mirada de la pantalla y restregó sus ojos en un acto inútil, pues las nuevas pantallas de doble capa de plasma no cansaban la vista, pero nadie te podía quitar la sensación que te quedaba, tras usarlas durante varias horas. El joven dio por terminada su jornada laboral, el era el encargado de ese departamento y por ello se podía tomar algunas consideraciones de vez en cuando, con una orden vocal apago las luces y dejo vía libre para que los robots de limpieza se encargasen de la oficina en su ausencia.

Con gesto rutinario apoyo la mano sobre el cristal del lector, en un segundo estuvo identificado, las puertas se abrieron permitiéndole salir del edificio. Realmente, pensó que aquello era una estupidez, pues todos los ciudadanos estaban obligados a llevar los implantes subcutáneos que daban su posición en todo momento a aquel que tuviese la autoridad o los medios para saberlo.

Al salir del edificio administrativo opto por coger el transporte de masas para dirigirse a su bar predilecto. El transporte de masas era sencillo de utilizar pero a la par estaba constitutito por intricados sistemas. Tras dirigirse a la estación mas cercana, que estaba muy cerca como era normal en los edificios administrativos, se acercó al anden, y musito su destino sabiendo perfectamente que numerosos censores y cámaras le estaban enfocando en ese mismo instante.

El censor de la estación calcularía que método de transporte usaría, alguien de nivel inferior estaría obligado a tomar una cápsula colectiva que siguiese una ruta prefijada que lo dejaría lo mas cerca posible de su destino. Para alguien de cierto rango, podría usar una de las cápsulas unipersonales, de las que siempre hay alguna esperando en la estación para ello. Espero unos segundos a que el ordenador decidiese. El mensaje de este no fue comunicado por ningún altavoz, no era necesario, le fue enviado por láser a su unidad personal informática (“Llamada UPI”) que proyectó el mensaje en su retina.

“Ciudadano clase B-3 Gustav Nadal, Destino: Parque Andrew, transporte individual A-233 compartido, llegada en 27 segundos, que pase una buena tarde”

“Compartido”, bufo Gustav, no solía quejarse de su nivel de ciudadanía, pues estaba por encima de la media, pero le hubiera gustado que fuese lo suficiente alto para tener derecho al transporte privado. Antes de que llegase lo sintió... la cápsula se separo de la vía principal con un zumbido y un penetrante y fuerte olor a ozono característico al desactivarse el sistema antigravitatorio.

La cápsula, era ovalada y gris, en su costado, en grandes letras estaba su número identificación A-233, no poseía sistema propio de propulsión, se movía por las suma de los vectores, de las fuerzas de atracción repulsión de los generadores de antigravedad. Un lateral de la cápsula se desplazo por unas juntas invisibles para el ojo humano. Con rapidez se introdujo en ella y se sentó en el asiento vacío. La cápsula pareció cerrarse sobre si misma y sintió un temblor difuso cuando esta se puso en marcha para unirse al ramal principal.

Unos ojos se posaron en los suyos cuando la cápsula se puso en movimiento, pertenecían a una cara con un sutil maquillaje violeta y el tan de moda antifaz plateado. Gustav no entendía como podían gustar tanto aquellos antifaces, pero desde que la famosa estrella de info-visión Leo Capriani había salido con ellos en la última gala de los premios Nova, se habían convertido en un complemento mas para millones de féminas. El pelo quedaba oculto tras una redecilla negra. Gustav bajo la mirada para encontrarse unas formas muy sugerentes, pues la dama vestía un traje de una sola pieza, a la moda muy ceñido, que a base de brillos conseguían aumentar aun más si cabe, sus encantos. Gustav volvió a mirar su rostro, encontrándolo extrañamente familiar, pero por educación bajo la mirada antes de hacer el común saludo de buenas tardes. La mujer sacudió un segundo la cabeza desconcertada y le saludo a su vez. Gustav pensó que seguramente estaría consultando el net-magazín.

-Malditos locos –susurro la mujer-Deberian detenerlos a todos.

Gustav sonrió al oír esto pues dedujo que la mujer estaba en ese momento consultando las noticias de los últimos atentados de los fundamentalistas.

-¿ Realmente creen en lo que dicen? –Se pregunto la mujer en voz alta inconscientemente, antes de ruborizarse al darse cuenta de que lo había hecho.

-Sin duda creen en ello… -Contesto Gustav al que no le desagradaba nada tener una conversación con aquella mujer tan hermosa- Los androides son cada ves mas humanos y los humanos cada ves se parecen mas a androides- al decir esto Gustav pensó en el corazón de fibra polisintética que se alojaba en su pecho y le permitía seguir vivo-

-Pero a esta alturas preguntarse si los androides no son humanos…-dijo la mujer que sonrió levemente complacida con tener esa conversación- Cuando se ha demostrado son capaces de sentir, de sufrir, incluso de amar…

-Ellos se lo preguntan señora...-dijo Gustav refiriendose una vez mas a los fundamentalistas - ya sabe que aunque la diferencia entre un androide y un ciudadano puede llegar ha ser únicamente que el primero tiene una unidad lógica en vez de cerebro es suficiente para ellos...

-Ellos no comprenden nada…-musito la mujer-

Estuvieron en silencio unos minutos hasta que Gustav susurro cuanto tiempo les quedaba de recorrido, en unos segundos la respuesta se reflejaba en sus pupilas.

“Hay cierto retraso por acumulación de transporte, llegaran a su destino en 4 minutos, disculpen las molestias”

Gustav movió el ojo izquierdo para cerrar el mensaje cuando una fuerte sacudida hizo temblar bruscamente la cápsula hasta tal punto que mujer salio despedida hacia Gustav. Este consiguió sujetarla en el último instante. Del techo de la cápsula surgieron luces rojas y un sistema de megafonía les comunicó un mensaje:

“Señores pasajeros debido a un problema técnico se suspende el servicio de transporte, por favor esperen dentro de sus cápsulas a que se restituya el servicio, mantengan la calma, gracias”


-¿Qué ha pasado?- dijo la mujer mientras se enderezaba-

-No lo se… posiblemente un fallo mecánico, intentaré averiguarlo- Contesto Gustav mientras activaba los censores de realidad virtual de sus manos y se sumergía en la intra-net corporativa-

No fue necesario buscar mucho pues en unos segundos encontró un acceso a las cámaras internas del túnel donde se podía observar un gran incendio y los chorros de espuma que surgían de los robots de mantenimiento que intentaban apagarlo.

-Conéctate al Canal de noticias, están dando un boletín- dijo la mujer que debía haber hecho lo mismo que el-

Gustav alzo la mano unos centímetros cerrando la muñeca y al instante en sus ojos se desplegó la imagen de una joven de cabellos oscuros que daba un comunicado especial:

-Se acaba de producir una explosión en el ramal Nº15 de gravi-tunel, el grupo fundamentalista contra los derechos de los androides ha revindicado este atentado reiterando su denuncia a los que consideran No-Humanos. Les daremos mas noticias…

-Así que un atentado de los fundamentalistas- dijo gustav- Están cada día mas incontrolables, alguien debería pararlos… me extraña que la policía no haya aparecido todavía.

Como contestación de las palabras de gustav el sistema de megafonía comunico un nuevo mensaje:

“Por favor, la policía va a comenzar a analizar a todas las personas que se encuentran en el gravi-tunel, por favor manténgase dentro de las cápsulas hasta haber pasado el reconocimiento”

La mujer se quedo inmóvil al escuchar esto, con rapidez se acerco a la puerta de la cápsula y tiro del mando de emergencia.

-¿Qué haces?- Grito Gustav cuando se abrió la puerta- Debemos esperar a la policía.

-No puedo dejar que me hagan un reconocimiento -musito la mujer antes de saltar al vació-

Gustav no se lo pensó dos veces y la siguió en el salto. El túnel estaba levemente iluminado por las luces de emergencia, a lo lejos sobre la vía se podía ver otra cápsula y en el fondo las luces tintineantes de los vehículos de la policía.

- No te he pedido que me acompañases- dijo la mujer- Quédate aquí y continúa con tu vida.- Al decir esto Gustav pudo ver que se le había caído el antifaz en el salto y ahora la mujer tenis su rostro al descubierto.

-Ahora se quien eres…-dijo Gustav agarrandola del brazo- Eres la androide 2836-XF, Androide de compañía, Pediste hace dos meses la ciudadanía pero se te negó por que no cumplías algunos tramites-

La mujer se soltó de Gustav y lo miro con unos ojos que podrían haber doblado una barra de metal de habérselo propuesto.

-¡Tu!… tu fuiste quien me ha obligado a vivir bajo otra identidad y casi consigue que me reciclen- Grito la mujer- Por tu culpa tengo que estar siempre huyendo… ¡Maldito seas!

Gustav se detuvo unos instantes. Jamás había pensado que su trabajo de funcionario podía afectar tanto a la vida de alguien… siempre había pensado que su trabajo no servia mas que para llenar los archivos y mantenerle ocupado. Llegar a pensar que podría destrozar la vida de alguien con su acción le afligía profundamente. Inconscientemente sabía que cuando le negaba la ciudadanía a un androide, este era condenado al reciclaje. Pero nunca se había parado a pensar en ello detenidamente, siempre había supuesto que los androides no sufrirían por estoo. Pero al tener delante a esta mujer o androide… ya no supo que pensar.

-Lo siento… -Dijo Gustav- Si quieres salir de aquí te ayudaré-

Al momento accedió al mapa del gravi-túnel, rompiendo con varios sistemas de seguridad y usando su acceso privilegiado de funcionario para ello. Con la experiencia de trabajar con numerosos archivos. Cotejó los diferentes planos entre si y descubrió una escalera de servicio a pocos metros de ellos.

-Por aquí rápido- grito Gustav corriendo hacia la escalera, las luces de la policía se acercaban a ellos rápidamente-

Se acercaron a una escotilla que cedió fácilmente al intentarlo los dos a la vez. Cuando cerraban la escotilla, la policía ya estaba llegando a la cápsula.

Corrieron por húmedos túneles, llenos de gruesos cables de fibra optica, cruzando de uno a otro túnel llegaron rápidamente a una escala ascendente que les llevo a un callejón oscuro. Durante unos instantes se vieron libres de la persecución de la policía.

-Gracias por tu ayuda, te dije palabras muy fuertes lo siento -dijo la mujer -

-No te disculpes, tienes todo el derecho por estar tan enfadada conmigo- dijo Gustav- Intentaré reabrir tu caso y concederte la ciudadanía, hasta entonces puedes ocultarte en mi casa…

-No, te lo agradezco, pero la policía ira a tu casa, debo ocultarme, tengo amigos- dijo la mujer dirigiéndose hacia la calle - Me llamo Anna – grito con una hermosa sonrisa asomando la cabeza por la esquina antes de desaparecer -

Extenuado, Gustav, se sentó en el suelo. Esperando a los policías que aparecerían en pocos minutos siguiendo el rastro de calor que habían dejado a lo largo de los túneles. Antes de lo que pensaba surgieron por la escalera, uniformados, apuntandole inmediatamente con sus armas energéticas. A marchas forzadas inventó una historia, que debió de sonar creíble pues la policía le dejo marchar tras hacerle un análisis superficial buscando principalmente restos de explosivos…

Gustav suspiro largamente, al verse libre de los policías y tras pensarlo un momento se dirigió al bar, esta vez andando, y allí se emborrachó completamente pensado en una sonrisa y si algún día volvería a verla.
"Gustav se detuvo unos instantes. Jamás había pensado que su trabajo de funcionario podía afectar tanto a la vida de alguien… siempre había pensado que su trabajo no servia mas que para llenar los archivos y mantenerle ocupado. Llegar a pensar que podría destrozar la vida de alguien con su acción le afligía profundamente. Inconscientemente sabía que cuando le negaba la ciudadanía a un androide, este era condenado al reciclaje. Pero nunca se había parado a pensar en ello detenidamente, siempre había supuesto que los androides no sufrirían por estoo. Pero al tener delante a esta mujer o androide… ya no supo que pensar."

Creo que este párrafo es el que más me ha gustado de todos, aunque esté encuadrado en una historia de ficción se podría aplicar a un montón de casos reales fácilmente con el pasotismo y la dejadez que estamos viendo cada vez más entre los encargados del papeleo. Gente que a base de rutina ha pasado a olvidar la importancia de lo que hacen y no piensan en las consecuencias (más que nada porque nunca las verán en su mayoría), solo en librarse de los papeles.

Aparte de esto, he visto que en la descripción de la cápsula se te ha ido muchísimo la mano con "la cápsula", está por todas partes y creo que se repite demasiado.
Me ha parecido curioso y entretenido, no demasiado reivindicativo y pierde un poco en la trama, pues no profundizas demasiado en los personajes, vamos, que queda un poco blandito.
este relato.. mm... era solo para plasmar una idea... pense en escribir un relato largo para trabajar bien la idea y los personajes.. pero decidi primero hacer este relato corto haber que aceptacion tenia...

Gracias Cragor por el consejo

Gracias a los dos por leerme!
3 respuestas