Homeworld, la odisea (Recopilatorio)

Bueno, aqui esta el recopilatorio de mi nuevo proyecto...

Espero que os guste ^^ [sonrisa]
Nedd miraba a través de la escotilla de su camarote, contemplando el gran manto negro de diamantes que a lo lejos se extendía, viendo el transito de las naves de construcción alrededor de "Ulises", la nave nodriza. La nada cubría todo resquicio de materia que en ella flotara. Allá a lo lejos... Kighara, su planeta natal, el planeta que había visto dar sus primeros pasos, el planeta que había visto como crecía, y, el planeta que ahora se despedía, dejando caer unas lagrimas en forma de lunas azuladas.
Los tonos rosados del planeta ahora tornaban a un rosa rojizo, como perdido en la nostalgia. Abandonado. Aguardando su regreso sin siquiera haber partido todavia.

Habían pasado ya tres meses desde que Higgarianos, Goetheos, Khramtheos, Skrapteos y Ziggeos residian juntos en orbita alrededor de Higgara, terminando los preparativos para el lanzamiento de Ulises, conviviendo en paz, pese a alguna revuelta producida por Ziggeos y Goetheos... Clanes que no habían limpiado las heridas que tiempo atras se produjeron entre si.

La nave nodriza había sido completada, la gran U de metal se extendía frente a Nedd, que la contemplaba desde su camarote, la gran U metalica, apagada, durmiente... esperando la cuenta atras para su activación.

*Sistemas preparados para iniciación de los reactores... comenzando cuenta atras, T-60 segundos.

Nedd abrió sus ojos, hasta que abarcaron toda la nave que crecía conforme el transportador se acercaba a ella.

Reactores de antimateria preparados, esperando señal de sistemas... T-49 segundos

La paz envolvía por completo la habitación, tan solo corrupta por el sonido de la pantalla de radio que comunicaba el estado de la iniciación de Ulises.

***Leve desnivel de placas en el sector 12-B, nada grave, prosigan con la activacion...***

Computerización finalizada, sistemas de acoplamiento para las naves criogenizadas listo, esperando respuesta de la madre comandate.

La madre comandante...

La madre comandante, una mujer creada por laboratorio, con un CI superior al de cualquier Higgariano, conectada a todas esas maquinas, controlando cualquier señal proviniente de alllá afuera, encargada de todos los sistemas, "La mujer de metal", que residia en el centro de comandancia de la nave... Ella era el cerebro, ella era el corazón sin capacidad de sentir que habían creado los Higgarianos...

Madre comandante en linea, grabaciones pictograficas iniciadas, **** Preparados para activación de reactores de antimateria*** Confirmen orden, T- 21 segundos

Todo estaba en armonía... Los ojos de Nedd escuchaban la perfecta composición del universo.

Inicien reactores, mantengan propulsores en reposo, chequeo del modulo de hiperespacio. T-15**

Ulises, poco a poco, comenzaba a vivir. Las luces de los pilotos, centrados en las dos puntas de la U, se encendían, unas ligeras explosiones en la parte trasera confirmaban que los propulsores estaban listos para ponerse en funcionamiento.

Modulo de Hiperespacio en linea. Activacion de modulo de cargas, camarotes, centros de inteligencia y escotillas de lanzamiento en linea en... 4... 3... 2... 1... *********** Ignición!

Toda la nave se iluminó como si se desintegrarse, los destellos de luz iluminaron todo cuanto alcanzaba la vista, las luces intermitentes cerraban el intervalo de destello, para, definitivamente, acabar iluminando la gran U de metal, Ulises, que yacía victorioso entre las naves de construcción.

(Entre alausos) ***Ignición de Ulises completada, felicidades a todo el mundo. ****

La euforia se había centrado en el corazón de Nedd, que sonreía al ver tanta belleza. Un temblór asedió la nave transportadora, haciendo a Nedd tambalearse, todo cesó.


Hemos llegado a ulises, Capitán, ¡es hora de empezar el viaje!

Nedd se dió la vuelta, y, cogiendo su controlador vital, un dispositivo en forma de diadema que se habia de colocar en la cabeza, por la parte de la nuca, salió de la habitación, con una gran sonrisa dibujada en la cara.

Su viaje iba a comenzar.
Las puertas se habían cerrado detras de Nedd. El ascensor, de cristal, le mostraba la gran ciudad, Higgaria, en honor a su planeta natal. Sus piernas temblaban de emoción, y no pudo mover un solo musculo ante tanta belleza...
La ciudad en Ulises, la continuación de la vida dentro de la grandiosa nave, todos los clanes Homminidus unidos en armonía en un solo centro de mando. Un gran pasillo extendido a sus pies, conforme bajaba, un mostrador de recepción, las taquillas de teletransporte, y, a lo lejos, las luces de las casas, identicas, brillaban formando dibujos en el vacío interior de aquel gran trozo de metal. Las plantas, en el centro de la recepción, colocadas en forma de circulo, y el gran arbol, un gran pilar de metal, moldeado como un arbol plagado de luciernagas, que se extendía allá en lo mas alto, tocando el cielo metalico. Cielo que hacía de suelo a la sala de mandos. En lo alto de la nave.

Se hizo el silencio, acompañado de una oscuridad total solo rota por los rayos de luz que proporcionaba el sol, brillante y grandioso allá a lo lejos. Unos metros abajo, Nedd tornó su sonrisa a una expresión mas dura, digna del capitán de la sección de inteligencia.

El ascensor se paró , abriendo las puertas a su espalda, dejando ver la gran sala de mando, que ya bullía de gente, a la espera de su orden.

Nedd tardó unos segundos en darse la vuelta y adentrarse en la sala... primero quería despedirse de su planeta natal... Higarra, que brillaba con un tono solemne, aceptando la despedida.

- ...espero que no sea en vano... - Agachó la cabeza... y, sin soltar una sola palabra mas, se adentró en la sala.

Todo el mundo andaba de un lado para otro en la sala, todos con sus tunicas blancas y sus controladores vitales, todos chequeando datos en las columnas holograficas. Todos esperando a que el capitán dé la orden de hiperespacio.

La sala tenía forma esférica, con la parte superior bordada en cristal, con una pantalla holografica encima suya que indicaba el nombre, dirección y posición de cada astro que en el espacio llacía. Las columnas holográficas mostraban los datos de la nave, todas con tonos azulados, y bibrando cada vez que algún tecnico despistado la rozaba con su mano. En cuanto la gente advirtió la presencia de Nedd, se callaron, dejando paso a su solemne silencio.

Todo el mundo estaba callado, esperando a que Nedd hablara, mientras se acercaba, paso a paso, a su asiento, en lo mas alto de la sala. Cuando llegó, desde lo mas alto, dejó de lado la nostalgia.

- Señores... lo primero de todo... felicidades, por su trabajo, preparando los sistemas de la nave, por su futuro trabajo dentro de esta, y por la fé que demuestran uniendose a este viaje. - El silencio fue rotó por las sonrisas de todos los tecnicos. - Nos espera un largo viaje... asi que empecemos cuanto antes...

En cuanto Nedd terminó, todo el mundo siguió su trabajo, controlando los niveles de temperatura, de presión del casco, los modulos de criogenización...

Nedd miraba a la boveda de cristal, contemplando el universo que se abría ante él.

- Señor... - Su visión fue interrumpida por una voz suave, dulce a la par que seria... - Los pobladores de la ciudad han llegado y estan listos, los modulos de carga de las naves criogenizadas estan acoplados... - se creó el silencio de nuevo entre los dos, Nedd miró a aquella voz... era la jefa de operaciones, Nitsa. - Todo está listo para el salto de prueba... - Los ojos color turquesa de Nitsa brillaron por un momento, y una sonrisa adornó su cara.

- Gracias - Nedd contestó, contestandole a aquella sonrisa. - Que se prepare todo el mundo, vamos a saltar a Thessemmer.

Thessemmer era una antigua estación minera a las afueras del sistema solar Higgariano. Deshabilitada porque se acabaron sus recursos, ahora como puente hacia el siguiente punto de salto.

Todo el mundo había recibido la orden de Nedd. Estaban en sus respectivos asientos, deseosos de que el salto se realizase...

- Conexión con la Madre comandante. - Nedd centró la vista en su monitor holografico. Aguardando la respuesta.

Madre comandante en línea, esperando ordenes.

La voz suave, a la vez que metalica, retumbó en la cúpula cristalina.

- Active modulo de hiperespacio. - Nedd apoyó la espalda en su asiento.

Activando modulo de hiperespacio. T-60 Segundos

En cada uno de los asientos, una burbuja de cristal apareció, como por arte de magia, segregando un gas adormecedor. TOdos y cada uno de los tecnicos permanecieron en silencio, dejando que el gas cerrase sus parpados para aquel largo sueño.

Nedd contemplaba la cúpula, cada vez mas borrosa. Sus ojos se despidieron por ultima vez de aquel astro que brillaba en lo alto, y de su luz. Todo se volvió oscuro.

La gran ciudad dormía bajo las luces azuladas que advertían el salto. Todo permanecía en silencio. Todo callado, todo en paz.

El gran planeta se despedía de la nave, vistiendo su mejor gala color rojo anaranjado para aquel momento. Nadie pudo verlo, todos dormían dentro de la nave.
Un gran haz de luz azul surgió de la nave, todo vibraba, la nave se estremeció durante unos segundos, agitandose levemente, dejando desprender algunos trozos de metal en su baile.

Los cazas reposaban amarrados en el puerto de embarque.

Las naves criogenizadas bailaban al compas de la nave, que preparaba su partida.

La nave gimió un momento, y una gran estela de luz azul se alejó del planeta, llevandose a la nave consigo. La luz cesó, y la paz inundó todo.

El planeta rosado, poco a poco, se apagaba, conforme tapaba al sol, en la mas maravillosa puesta de sol de todos los tiempos.

Todo estaba en silencio.
Homeworld (III)

La oscuridad llenó la mente de Nedd por un momento, reflejando la realidad cristalizada y remasterizada de su mundo. Unas chispas luminosas formaban figuras allá en lo lejos, en la boveda que su mente había creado, la boveda de los sueños.

Una figura de un hombre a lo lejos se había formado, entre una niebla que a Nedd le resultaba bastante familiar. La figura se alejaba lentamente, como levitando entre la nebulosa condensada que les cubría. Nedd sintió curiosidad por saber quien era ese hombre, y que significado tenía en esa realidad deformada. Salió corriendo hacia él, mientras la niebla se condensaba mas en sus ojos. Hasta que desapareció, sin dejar rastro.

Se quedó parado en medio del aire grisáceo. A su alrededor, solo la nada, condensada en las preguntas que Nedd se formulaba. Alzó la mirada, y vió una gran masa de metal rodeada por una bola de fuego, que se acercaba lentamente. Cuando bajó la mirada, la niebla se había vuelto completa claridad, un suelo familiar... un cielo familiar... una ciudad, completamente desierta.

Mientras aquel astro iracundo se acercaba al suelo, Nedd sintió un golpe suave en su hombro izquierdo, se dió la vuelta. Un hombre, con un traje extraño, en su pecho, a la altura del corazon, un emblema muy raro, un circulo, al parecer un planetoide, con un triangulo encima de este. Sonrió.

- Fijate bien... esta lleno de estrellas... - Dijo, mientras señalaba a una parte del cielo, donde estaba dibujado una especie de mapa, formado por tres esferas, ordenadas de mayor a menor, y una linea que iba desde el centro de la de la izquierda hasta el de la derecha, pasando por la esfera del centro.

Nedd sintió un gran temblor, y, mirando hacia el horizonte, vió una gran explosión, a lo lejos, que había desprendido una gran ola de fuego, que avanzaba consumiendolo todo.

En ese momento, los ojos de Nedd se abrieron. Las luces le cegaron.

- Ya se ha despertado el capitán.

La capsula de cristal que cubría a Nedd habia desaparecido, dejando paso a la luz que emitían las columnas holograficas y la pantalla de la cúpula. La gente andaba de un lado para otro, esperando a que Nedd diera alguna orden.

En cuanto Nedd pudo, se incorporó de su asiento. Cogió el controlador vital que se posaba en su nuca, y advirtió unas letras en su mini-pantalla:

"Sueño Grabado"
Homeworld (IV)

Los tecnicos andaban de un lado para otro de la sala, fijando sus miradas en las columnas holograficas y en la gran pantalla de la cúpula que se extendía sobre ellos. Nedd permanecía sentado en su asiento, aturdido todavía por aquel sueño que tuvo durante su viaje adormecido por el hiperespacio. ¿Que significaban todas esas imagenes?

Nitsa miraba un monitor, mientras tecleaba nerviosamente en el teclado. Sus ojos turquesa temblaban, confundidos.

- ¡Capitán! - Su grito resonó en toda la cúpula. Todo el mundo dirigió su mirada hacia los ojos aterrorizados de Nitsa. - ¡Capitán, venga!

Nedd se levantó sobresaltado, y, apresuradamente, se acercó al monitor de Nitsa, que vibraba como su alma.

- Hemos dado un salto en falso... No esta la base - Se apresuró a decir - Thessemer no está aquí...

- ¿Que? - Nedd sintió como su corazón se volcaba, derramando toda su sangre, agolpandola en sus venas, se acercó al monitor nervioso, con las manos temblando. - Coordenadas, deme las coordenadas.

Nitsa tecleó cabizbaja, dirijiendo un par de miradas a la imagen que bailaba en el monitor. Tras unos segundos, volvió a mirar al capitán.

- ...13, 45, 22... Son las coordenadas de la base... ¡¡Tendría que estar aqui!!... - Nedd miraba por encima del hombro de Nitsa al monitor...

Madre comandante en línea. Detectados restos de estructura espacial en 14-22-31-6-B. Aguardando ordenes...

- Mandad una sonda y tres corvetas de salvamento... algo ha ocurrido en Thessemer. - Automaticamente, todos los técnicos se pusieron manos a la obra.

Los ojos de Nedd brillaban intensamente. ¿Tendría que ver algo con el sueño que había tenido?
Sus manos temblaron mientras veía como salían las corvetas de lanzamiento hacia Thessemer. Su alma suspiró de nuevo.
Homeworld (V)

El silencio cubría la sala, la cual se inundaba en el mayor de los vacíos existentes... todos miraban atentos a Nedd, el cual, tembloroso, miraba el monitor por encima de Nitsa... Aguardando una señal de Thessemmer.

"Localizados restos de nave en 14-22-31-6-B. Sonda aproximandose a coordenadas."

Cada segundo de silencio se convertía en horas dentro del pecho de Nedd, el cual seguía petrificado delante del monitor. Nitsa lanzaba de vez en cuando una mirada a sus ojos, mirada que no era devuelta, y de nuevo observaba espectante el monitor, esperando señal alguna.

"La sonda ha llegado intacta a las coordenadas fijadas, recibiendo imagenes..."

Rapidamente, Nedd pulsó un botón del teclado que se mostraba delante suyo. El terrór asoló su corazón.

Los pedazos de metal flotaban en la inmensidad celestíal, cuerpos sin vida se fusionaban con la nada, todo estaba destruido, todo había sido volatilizado. Thessemmer había sido destruida, y con ella, parte de la esperanza.

Todos observaron boquiabiertos. Cientos de lagrimas brotaron a la vez al compas de la nave destruida que, proyectada en el monitor de la cúpula, flotaba en el espacio, intentando emular a alguna estrella lejana...

Nedd apenas pudo contener las lagrimas... respiró profundamente y miró hacia el suelo. Nitsa, impotente, miraba con la mandibula desencajada aquella hecatombe. Todos, todos habían sido asesinados... No quedaba un solo resquicio de vida...

"Corvetas de salvamento situadas en coordenadas fijas, esperando ordenes. "

- Que busquen la caja negra... y que la traigan... - La voz ahogada de Nedd fluía por sus lacrimales humedecidos, no podía acabar tan rápido... no, no podía acabar tan rápido...

"Localizada caja negra, recogiendo información. Vuelta a Ulises. "

Las almas que componían aquel cuadro seguían inmoviles, tristes, envueltas en un manto de lágrimas tejido en metal. La sala seguía en silencio...

Entonces... una palabra vino a la cabeza de Nedd...

- ...Higgaria...
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