La batalla del otro lado

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Capítulo 8. Refuerzos


Porty dirige la caravana hacia Lardden, mandó a un par de hombres y a El Sabio ir rápido a la ciudad para intentar salvar a Montal; él en cambio aguanta la bronca de la guapa Lylha.
- ¿Pero por qué no le dejáis libre?- Pregunta la muchacha.- Liberáis a todos los esclavos menos a él. Soltadle os digo.
- Bella dama, comprended que ahora no puedo.- Replica Porty.- Cuando lleguemos a Lardden tomaremos una decisión.
Lylha sigue quejándose mientras se abren las puertas de la ciudad. Tras entrar en ella, Porty llama a su padre.
- Padre, ¿cómo está Montal?
- El Sabio ha preparado una infusión de hierbas y se lo está tomando, esperemos que mejore.- Responde Jan.- ¿Esta es la caravana de esclavos?
- Si padre. Pero tenemos un problema.
Se dirigen hacia una de las carretas, seguidos por Lylha. Al abrir la puerta Jan también se da cuenta de quien es el prisionero.
- Eres Radeon ¿verdad? El capitán de Sadefh...
- Ya no.- Contesta Radeon.- Fui expulsado del ejército y vendido a estos esclavistas, soy un proscrito.
Jan y Porty se alejan un poco, Lylha entra dentro de la carroza y mira al todavía esclavo.
- ¿Estas herido?
Los dos se quedan mirando el uno al otro.

Davids deja de jugar con la hija de El Sabio y se acerca a los otros dos hombres.
- Puede ser una táctica.- Comenta Porty.- Se introduce en nuestro ejército y realiza sabotajes desde dentro.
- Sería demasiada casualidad que supieran que estábamos en Lardden.- Replica Jan.
- Si queréis yo me ocupo de él.- Dice Davids.- Le vigilaré por si hace algo fuera de lo común.
- Esta bien.- Afirma Jan.- Le soltaremos, pero hay que estar alerta.
Los tres vuelven a acercarse y Porty le da una llave a Lylha.
- Ya era hora.- Abronca la chica.
- Soy Lord Kusanagi, del ejército de Várathos. Te dejamos libre pero no puedes coger ningún arma, ¿has comprendido?
Radeon afirma con la cabeza mientras Lylha le quita los grilletes.
- Gracias.- Susurra el ex-capitán.
- De nada.- Dice Lylha mientras se sonroja ligeramente.- Acompáñame.
Y juntos marchan hacia donde los antiguos esclavos disfrutan ahora de la libertad.

Un joven soldado corre en dirección a Jan.
- Lord Kusanagi, unos barcos se acercan.

*****



Los Cadlevianos gritan y braman mientras persiguen a una persona. Los árboles agigantados dificultan la caza y protegen al perseguido, que corre huyendo de los esclavistas. De repente se para, se da la vuelta y dispara una flecha con su ballesta, que atraviesa la garganta a un Cadleviano.
Yui y Enchu descansan y dan de comer a sus caballos. El caballero blanco acaba de fumar un poco de su hierba de Folixia cuando oye unos gritos. Los dos se alertan y se colocan detrás de unos árboles, asomándose para intentar observar lo que pasa.
Primero ven pasar al huido, momento en el que se esconden tras los troncos para preparar la emboscada. Tras pasar varios Cadlevianos, Enchu desenfunda su espada y sale al enfrentamiento; Yui por su parte se sube a su caballo para perseguir a los esclavistas más adelantados.
Algunos Cadlevianos rezagados se sorprender al ver al caballero y son heridos de muerte por la espada de Enchu, pero otros huyen al verle luchar contra sus compatriotas. Al ver como sus enemigos se retiran espantados, Enchu alza con una mano su espada y con una pose heroica exclama con fuerza.
- ¡Yo soy Enchu, el caballero blanco, y por donde piso no vuelve a crecer la hierba!¡Recordadlo siempre!

Yui lanza una pequeña bola de fuego, creada por sus manos, que impacta contra la espalda de uno de los Cadlevianos y otros dos sucumben al filo de su espada. Una vez pasado el peligro se acerca a la persona perseguida para comprobar su estado.
- ¿Estáis bien?- Pregunta Yui.
- Sí, gracias por tu ayuda

Enchu baja a pie con su caballo y sus pocas posesiones, llega hasta su compañera y observa como el salvado se acerca, con una vieja armadura y yelmo y con una ballesta en su mano.
- Gracias a usted también.- Dice.
- De nada.- Responde Enchu, casi sin escucharle.- Yui, un dia de estos tu manía de salvar a todo el mundo nos meterá en algún problema.
Entonces al quitarse el casco, Enchu descubre que acaban de salvar la vida a una mujer guapa y rubia.
- Iba en mi caballo cuando esos malditos Cadlevianos me atacaron, decidí introducirme en el bosque y por suerte estabais cerca. De verdad os lo agradezco.- Comenta la chica.
- Para nada mujer.- Ahora Enchu cambia su indiferencia por un interés sobre ella.- Es un placer ayudar a una bella dama.
- ¿Hacia dónde ibas?- Pregunta Yui.
- Voy a alistarme en el ejercito de Várathos, al igual que mis primos que ya lo hicieron hace unas semanas.
- Por favor, déjanos acompañarte, un caballero siempre debe ayudar a una damisela.- Solicita Enchu.
- Como me vuelvas a llamar damisela te meto una flecha entre las dos pantorrillas.- Amenaza la chica.
El caballero blanco ríe ante la advertencia, mientras Yui le pregunta su nombre.
- Anuska.- Contesta.- Me llamo Anuska.

*****



- Y éste es su mejor hombre.- Explica Lázaro.- Con dicho plan nos desharemos de él y equilibraremos la balanza.
- Perfecto, hazlo.- Ordena la emperatriz Akari.
Entran un par de hombres de aspecto rudo y desaliñado.
- Aquí está vuestra misión.- Lázaro le da un sobre a uno de los hombres.- Secuestradle y recibiréis la otra mitad del pago al entregárnoslo.
- Necesitaremos unos cuantos hombres de su ejército.- Solicita.
Lázaro asiente y los dos Cadlevianos salen de la sala del trono.

*****



Tres barcos atracan en el puerto, de uno de ellos baja un hombre de espalda ancha y fuerte, que se acerca a Lord Kusanagi.
- Jan, te veo tan joven como siempre ¡jaja!
- ¡Samanosuke! No me dijeron que eras tú el que venía con los refuerzos.
- Pues aquí me ves; traigo un batallón entero de las islas, se van a enterar los de Sadefh, con nosotros al frente no nos podrán parar.
Y los dos amigos se abrazan y ríen mientras recuerdan los viejos tiempos.
Socios, k lo siento, pero he tenido muchos problemas ultimamente y no he podido seguir con los dibujos de los personajes. Lo hago lo antes posible, espero poder seguir para mañana. y de nuevo, mis disculpas
un saludo
Uooooooooh,pero quiero matar a alguien.
Capítulo 9. Aliados imprevistos



Lylha usa toda su paciencia, mientras recoge un poco de agua de un pozo, para aguantar las cargantes preguntas de Porty.
- ¿Pero cómo una chica tan guapa como tú pudo convertirse en esclava?- Curiosea el joven.
- Atacaron mi pueblo, a los que sobrevivimos nos atraparon y querían vendernos aquí.
- Vaya lo siento. ¿Y tenías algún eh... pretendiente en tu pueblo?
Lylha comienza a incomodarse por el interrogatorio e intenta zafarse como puede.
- No tenía ninguno, además no me gusta que me cortejen.- Contesta ella.
- Pero con esta belleza-. Porty coge suavemente la mano de Lylha.- No hay hombre capaz de resistirse.
Afortunadamente para ella, aparece un soldado para reclamar a Porty.
- Señor, Lord Kusanagi le llama.
- Ahora voy.- Responde Porty.- Si me disculpa.- Y se marcha tras hacer una reverencia a la chica.
Lylha respira tranquila y se dirige junto a sus compañeros.

*****



Un hombre se planta ante las puertas de la ciudad.
- ¡Abrid!- Grita.
El joven soldado que hace guardia se asoma para ver lo que ocurre.
- ¿Quién es? Identifíquese.
- ¿Cómo qué quién soy?- Responde el apuesto hombre.- Soy Mello, y cómo no abras las puertas inmediatamente recogerás mierda de caballo hasta el fin de tu patética vida.
El soldado, pese a no reconocerlo, acciona el mecanismo de apertura temeroso ante la amenaza.
El pícaro ladrón entra en Lardden y busca a Jan Kusanagi, le encuentra junto a Samanosuke.
- ¿Eres el que manda aquí?- Pregunta Mello.- Sois del ejército de Várathos ¿verdad?
- Así es.- Contesta Jan.- Pero...¿Quién demonios eres tú?
- Mi nombre es Mello y vas a tener el privilegio de luchar a mi lado.
- Bueno.- Jan pone cara de incredulidad.- Si deseas alistarte deberías de hablar con el reclutador de la compañía.
- No me hace falta, cuando partáis hacia Sadefh os acompañaré.

Mello se aleja de ellos para descansar y alimentarse. Justo en ese momento sale de una casa un renqueante Montal. Lord Kusanagi va presto a ayudarle.
- Montal ¿Cómo te encuentras?
- Bien bien, con ganas de volver al campo de batallas ¡Jaja!- Dice Montal mientras tose fuertemente.
- Hemos recibido las órdenes y nos iremos al amanecer. ¿Podrás cabalgar con nosotros?
- Claro mi señor. No lo dude.

*****



Lylha se acerca y se sienta al lado de Radeon.
- ¿Es verdad que eres del ejército de Sadefh?
- Era.
- Sadefh entró con los Cadlevianos en mi pueblo, lo quemaron entero y nos convirtieron en esclavos.- Lylha aguanta las lágrimas.- Un general muy alto mató a mi tío sólo con sus manos. Le echo de menos...
- Sí, conozco al general. Lamento lo de tu tío, pero yo ya no pertenezco al ejército.- Explica Radeon.
- ¿Y qué vas a hacer ahora?
- No tengo trabajo, ni tierra ni familia, debería enmendar el daño que he hecho en mi vida, pero lo mejor sería ir a algún lugar apartado y morir en una vejez solitaria.
- ¿Pero qué dices?- Exclama Lylha.- Yo creo que puedes ayudar a la gente, hacer el bien puede limpiar tu conciencia.
- He matado a muchas personas....supongo que la gente no cambia.
- ¡No! La gente sí puede cambiar.

En ese momento Jan Kusanagi interrumpe la conversación, Radeon se levanta para hablar.
- Radeon, vamos a partir mañana, como no sabemos que hacer contigo lo mejor es que nos acompañes.- Comenta Jan.
- ¿Soy un preso?
- No, pero deberías venir con nosotros hasta que sepamos si de verdad te echaron del ejército.
- Está bien.- Afirma Radeon.- Tengo un asunto pendiente aún.
- ¿Por qué no le dejan libre como a los demás?- Pregunta Lylha.
- Estamos en una guerra y por lo que sabemos, Radeon es un general enemigo.- Dice Jan.
- Pero...
- Vale Lylha.- Le corta Radeon.- Quiero ir con ellos.
A Lylha no le gusta la respuesta y se enfada ligeramente mientras observa como se aleja Lord Kusanagi.

*****



Samanosuke disfruta de su vaso de vino, al tiempo que mira como Lord Kusanagi se coloca a su lado.
- Sírvete una, amigo.
- Te acompañaré, Sama.- Agradece Jan.
- Oye, tú has visto al Rey, ¿es tan inepto como cuentan?
- No es ni la sombra de lo que era su padre, solo es un muñeco en el trono.- Se lamenta Jan.- Ahora los comerciantes y burócratas mandan, ahogan a las provincias con impuestos altos y extienden sus monopolios empobreciendo a los pequeños artesanos.
- Sí, el país se está hundiendo.- Dice Samanosuke.
- No creas, mira como hemos reaccionado contra Sadefh, ¿acaso el Rey tiene algo que ver en esto?- Jan coge aire.- Claro que no, las provincias se unen cuando es necesario.
- ¿Me estas diciendo que no nos hace falta el Rey?- Susurra Samanosuke.- Sólo con pensarlo nos pueden ejecutar.
- Sabes Sama, el otro día tuve un sueño. Un sueño en el que mi hijo Porty corría libremente por un valle de hierba alta y verde; quiero ese futuro, no quiero que nos controlen.
- Eso es lo que deseamos todos Jan, pero así están las cosas.
- Tienes razón viejo amigo, mejor vayamos a descansar, mañana saldremos pronto.

*****



El amanecer hace su aparición mientras el ejército liderado por Lord Kusanagi comienza su ruta, acompañado por sus compañeros de fatigas y un distraído Mello que les sigue. Jan retrocede con su caballo y se dirige hacia un jinete.
- No puedes acompañarnos.- Dice Jan.
- Pues lo voy a hacer.- Confirma Lylha.
En la cara de Radeon aparece una tímida sonrisa producida por el empeño de la muchacha, mientras que Porty se acerca también.
- Padre, deja que nos acompañe. Yo la protegeré.
- No me hace falta protección.- Responde Lylha.
- Está bien, pero ponte en la retaguardia.- Ordena Lord Kusanagi mientras avanza al frente junto a su hijo, para no perder más tiempo.
Radeon espera a que pase la caballería delante de él para acompañar a Lylha en el viaje.
Ya he leido los capitulos que me faltaban :)

Quien sera el hombre a eliminar???

Esperemos que sea porty [sonrisa]

Un saludo [bye]
McQuein escribió:Esperemos que sea porty [sonrisa]


xDDDDDDDD yo tambien lo espero... porque me acosa!!! lo voy a denunciar!!! :P
Keremos mas, keremos mas, kiero salir de una vez ^^
uoooo, me he leido los 3 ultimos del tiron, muy buenos suntzu sigue asi jejeje. [ok]
Capítulo 10. Planes



Un hombre pide silencio ante un imponente gentío que llena el almacén vació, se coloca delante de ellos subido a una mesa.
- ¡Basta ya! Se piensan que somos sus esclavos, yo ya estoy cansado. ¡Queremos libertad!
El público grita y vitorea a su orador.
- El ejército está luchando en la frontera con Sadefh, ahora es el momento de hacer llegar nuestras peticiones. Y no tendran más remedio que aceptarlas.
Sus compañeros le vuelven a ovacionar, a la vez que elevan sus herramientas de trabajo, hoces, guadañas y demás.
El hombre, con aspecto también de campesino se dirige a la salida.
- ¿Lo conseguiremos, señor Jorko?- Le pregunta un joven.
- Estoy convencido.

*****



Un sucio ladrón se toma el último vaso de cerveza mientras relata con orgullo las muertes que había llevado a cabo. Unos pocos clientes de la taberna le escuchan, con temor en el cuerpo por la historia y el aspecto sanguinario del hombre.
Sale casi tambaleándose y al dar varios pasos grita y maldice. Una wika acaba de clavarse en su pierna derecha, el tranquilizante está haciendo su trabajo entretanto, un cazarrecompensas le explica la situación.
- Me llamo Mopas y tú estás en busca y captura. Te llevaré a la capital de Várathos para que seas ajusticiado por tus robos y asesinatos.
El ladrón queda dormido placidamente, así que Mopas le ata las manos y le sube a un caballo para llevarle ante la justicia en Várathos. Era un pez pequeño, pero una recompensa aunque sea mínima nunca viene mal.

*****



- Ya estoy curado totalmente.- Comenta Yohiro.- Menos mal que estabas allí.
- No estarás avergonzado porque te haya salvado una chica ¿no?- Dice Labb entre risas.
- Pero a mi no me ha salvado una chica cualquiera.
Los dos se sonríen mutuamente.
- He de marcharme, tengo cosas que hacer.- Explica Labb.- Luego nos vemos.
La hechicera va en dirección a su laboratorio, lleno de pócimas, libros y materias raras. Yohiro por su parte entra en una sala donde se discute un plan para defender Sadefh.
- Debemos llevar las tropas más al norte.- Solicita Jackie Cane.- Luchar antes de que lleguen a la capital.
- ¡No!- Ordena la emperatriz Akari.- Vuestras compañías deben quedarse en la capital, no puedo quedarme sin la protección del ejército. Tras detener su ataque aquí, lanzaremos el contraataque.
- Pero sus unidades no serán mermadas, llegarán en óptimas condiciones y con las rutas de provisiones perfectas.- Objeta la general.- Pueden tomar la capital al mando de Suntzu y con todo el grueso del ejército de Várathos, no es buena estrategia encerrarnos.
- Éstas son mis órdenes general.- Replica Akari.- Tenemos planes alternativos que inclinaran la balanza a nuestro favor. Pueden retirarse.
Yohiro y Snik andan para salir de la sala, pero Jackie Cane sigue de pie.
- ¿Y el capitán Radeon?
- Huyó como un perro.- Afirma Lázaro.- Es una deshonra para este país.
- Pero es muy raro.- Sugiere Jackie.- Le dejé en Alegem protegiendo la ciudad y de repente desapareció.
- No hay que pensar en él.- Prosigue el de Vaku.- Estoy seguro de que no le volveremos a ver.

Tras salir Yohiro se despide y se marcha. Los dos generales hablan mientras caminan hacia el exterior del palacio.
- Snik, es una locura quedarnos aquí.
- Lo sé, pero son las órdenes. Hay que cumplirlas.

*****



Un hombre sentado mira hacia una pequeña ventana con rejas, por donde entra un poco de luz a los sombríos calabozos. Medita, pero no puede esquivar sus pensamientos.
- ¿Que honor poseo? El enemigo me lo ha arrancado, he deshonrado al ejército y a mi familia. No merezco llevar mis apellidos, que tanta nobleza poseen gracias al trabajo de mis antepasados. He de recuperar mi orgullo de guerrero.
- ¡La cena!- Grita uno de los carceleros, dejando un plato de insulsa sopa en el suelo.

*****



El batallón avanza por un camino para rodear un bosque, Jan, Porty, Montal y Samanosuke hablan entre sí; más atrasados están Davids, Mcquein y El Sabio. Radeon y Lylha están cerca de las carretas de provisiones, observados atentamente por Mello.
McQuein interrumpe la animada conversación entre Davids y El Sabio sobre infusiones.
- Me voy a adentrar en el bosque.- Comenta.
- ¿A dónde vas?- Pregunta Davids.
- Necesito evacuar.- Susurra Mcquein.
- Te acompaño.- Comenta Davids.- ¿Vienes?
- No.- Contesta El Sabio.
Los dos hombres cabalgan y se introducen en el bosque. Una vez protegidos por los árboles y sin miradas indiscretas, Mcquein se acerca a un tronco y le da la espalda a Davids.
- Date prisa.- Le dice el guerrero.
De repente oyen unos pasos que se les acercan pero no ven a nadie, Davids coge una de sus pequeñas hachas de mano.
- ¿Quién anda ahí?
Kensh¡n escribió:Ta muy bien este nuevo sun, deberias de matar a manolillo, ya que a dejado de existir.


Y de repente aparecio un guerrero de las sombras identificandose como kensh¡n q con un espadazo rapido mata a manolillolo sin dudarlo, y dice:

ola amigos, q hay de nuevo viejo? [looco]
Que buena historia tio, voy por la cuarta parte y estoy enganchadisimo.

Otra cosa yo quiero salir en historia y repartir caña, cortar cabezas, demostrar mi abilidad con la espada XDXD

Edit: Ya termine de leer, todas seguidas, esperando el siguiente capitulo. [plas] [plas]
MAS MAS!

Esta fue muy corta!
hay que poner mas coño
Para Arriba

Es que no hay dia que no rebise para leer el siguiente...
Estoy de examenes y me he retirado de todo durante un tiempo, el dia 19 termino y seguiremos la historia [oki]

Saludos
Sun tzu escribió:Estoy de examenes y me he retirado de todo durante un tiempo, el dia 19 termino y seguiremos la historia [oki]

Saludos


[flipa] [flipa] [flipa] [flipa] ¡Estas vivo! Suerte con esos examenes Sun tzu, a ver si te pasas algun dia por el canal, al menos para saludar.
s4ur0n escribió: [flipa] [flipa] [flipa] [flipa] ¡Estas vivo! Suerte con esos examenes Sun tzu, a ver si te pasas algun dia por el canal, al menos para saludar.


No puede... está baneado xDDDDD
Capítulo 11. Secuestro


Dos siluetas se acercan caminando despacio.
- ¿Quienes sois?- Pregunta de nuevo Davids al verlos.
- No vamos armados.- Contesta uno de los hombres.
McQuein se coloca al lado de Davids al llegar los dos desconocidos.
- Mi nombre es Kerri y éste es Geko, buscamos algún batallón de Várathos para unirnos al frente.
- Estáis de suerte, nos estamos dirigiendo a Sadefh con la compañía de Lord Kusana...- En ese momento una flecha silba entre los hombres y se clava en un árbol. De repente soldados de Cadlevo y Sadefh braman alrededor de ellos y les atacan formando un cerco.
Geko se transforma en un tigre y se abalanza sobre unos enemigos mientras Kerri le apoya lanzando rayos a su alrededor. Los cuatro hombres observan como están rodeados, pero aún así, se defienden ferozmente.
Desde detrás de unos soldados enemigos que intercambian golpes con McQuein, lanzan una red que cae encima de éste. McQuein no puede esquivarla y le cae encima, mientras intenta zafarse un enemigo le asesta un golpe en la cabeza que hace que pierda el conocimiento.
- ¡McQuein!- Grita Davids a la vez que arroja una de sus pequeñas hachas sobre un oponente.
Unos soldados arrastran a McQuein mientras los demás les cubren, Davids y Kerri intentan alcanzar al compañero apresado, pero no pueden hacer frente al enemigo que huye compacta y rápidamente. A su retaguardia aparecen un par de ballesteros de Sadefh que les apuntan dispuestos a acabar con ellos.
Con sus ballestas preparadas, miran fijamente a sus adversarios, tan pendientes están de ellos que no se dan cuenta de que a sus espaldas aparece un oso enorme. El oso ataca con sus garras a uno de los ballesteros que muere ahogado en un grito, el otro se da la vuelta y asustado dispara, pero sólo roza al animal, que con un golpe fuerte le lanza a varios metros de distancia. Geko vuelve a su forma natural y mira si tiene alguna herida, con él se unen Davids y Kerri.
- Han huido hacia el sur, debemos informar a Lord Kusanagi de inmediato.

Los tres hombres caminan para salir del bosque y reunirse de nuevo con el ejercito de Várathos.

*****



Dos viejos mantienen una conversación en la taberna de la capital de Várathos.
- Según he oído sacó dos espadas y comenzó a pelear con el mercenario al borde de la muralla.
- ¡Oh!- Exclama el otro.- ¡Qué valor! ¿No decían que sólo era un monje extraño?
- Por lo que se ve nadie sabe nada de él, solamente un día apareció y se convirtió en la mano derecha del rey. Parece que ese tal Seaman está lleno de sorpresas...
Un hombre que estaba escuchando la charla mientras bebía un poco, se levanta y coge a uno de los viejo por su chaleco de lana.
- ¿Has dicho Seaman?
- Si...- Responde algo asustado.- Seaman es su nombre.
- ¿Dónde está?
- Con el ejército de Suntzu y King Albe, luchando en Alegem.

El hombre, satisfecho con las respuestas suelta al viejo, y tras dejar una moneda sobre la barra, sale raudo hacia unas caballerizas. En su corto caminar hasta allí le atacan pensamientos y recuerdos del pasado. “Seaman...nos volveremos a encontrar, maldito”
- Mozo, mi caballo.
El chico joven saca de la cuadra a la montura del hombre, descansada y alimentada.
- Aquí le tiene señor Mopas.- Contesta el mozo mientras recibe unas monedas del hombre.

*****



Desde lo alto de una colina Suntzu y King Albe dirigen un ataque sobre las murallas de una ciudad. Suntzu hace una seña a uno de los soldados, que inmediatamente agita una bandera azul, tras lo cual un grupo valeroso aparece por la muralla este y con escaleras de madera comienzan una escaramuza contra los defensores de Sadefh.
Unos soldados se abren paso por el murallón para acercarse al mecanismo que abre la gran puerta de la ciudad, que la accionan no sin lucha.
- ¡Ahora!- Grita King Albe.
La caballería de Tavvam avanza rápidamente para tomar la ciudad, donde sólo quedan algunas guarniciones del ejercito de Sadefh, que lleva días retirándose hacia su capital.
- Debería dirigir a mis tropas en persona.- Se queja King Albe.
- Señor, no es conveniente exponerse en estas escaramuzas, ya habrá más batallas en las que participar.- Replica Suntzu.

El estratega, convencido de la victoria, se da la vuelta y se aleja del rey, pero alguien le interrumpe en su andar hacia su tienda de campaña.
- ¡Hola! Mi nombre es Anuska y vengo a alistarme al ejercito de Várathos.
- Pues habla con el reclutador.- Contesta ariscamente Suntzu.- Y aparta de mi camino.
- ¡Oye!- Le abronca el acompañante de la chica, un caballero de armadura blanca.- No le hables así.
- Tengo mejores cosas que hacer que atender a vuestras peticiones.
Y tras un cruce de miradas entre los dos hombres, Suntzu se marcha tranquilamente.
- Vamos Anuska, busquemos a otra persona.- Dice Enchu.

Tras preguntar a varias personas y moverse por el campamento, al fin encuentran al reclutador. Anuska comienza a hablar con él para alistar mientras Enchu espera un poco más alejado pacientemente.
Un hombre extraño se acerca silenciosamente por la espalda de Enchu.
- Perdona.- Declara Seaman.- ¿Esa espada es tuya?
Enchu se da la vuelta sorprendido y mira al hombre, que tras una especie de hábito esconde su cuerpo y su rostro.
- Sí, es un regalo.
- Ya veo.- Responde Seaman y se aleja caminando sosegadamente.

*****



Davids galopa raudo hacia la cabeza de la marcha, donde Lord Kusanagi, Porty y Samanosuke dirigen a sus batallones.
- ¡Señor!
- ¿Qué pasa Davids?- Pregunta Jan.
- Señor, nos han atacado en el bosque, unos soldados de Sadefh y de Cadlevo.- Explica el guerrero.- Nos han rodeado...y han secuestrado a McQuein.
- ¿A McQuein?- Jan pone gesto de preocupación.- Mierda...

Lord Kusanagi se queda dubitativo, absorto en algún pensamiento.
- ¿Quién son ellos Davids?- Pregunta Porty refiriéndose a los dos hombres que caminan junto al caballo de McQuein.
- Se llaman Kerri y Geko, vienen para unirse.
Jan les interrumpe bruscamente.
- Samanosuke, dirígelos a la posición ordenada, debo hacer un corto viaje, os alcanzaré por el camino.
Dicho esto, Lord Kusanagi ordena a su caballo dirigirse hacia el norte, en dirección a Várathos.
Ya se echaba de menos Sun!!!

Genial, como siempre! ;)
Muy bueno como todos los demas, saludos...
Alguien mas piensa que directamente deberiamos rodar la pelicula? XD
Samanosuke escribió:Alguien mas piensa que directamente deberiamos rodar la pelicula? XD
Yeaaaaaaaaaaahhh!! Aunque... si cada uno hace de su personaje... yo tendria que tener como 50 años [qmparto]
JanKusanagi escribió:Yeaaaaaaaaaaahhh!! Aunque... si cada uno hace de su personaje... yo tendria que tener como 50 años [qmparto]


Me da que yo otros tantos....
Y yo hacerme la cirugia estetica... xDDDDDDDDDDDD



Sun nos tienes abandonaooooos!
Muy buena suntzu, simplemente decirte q recises la conversacion de reclutamiento de anuska, ya que suntzu(jeje) dice:


- Tengo cosas mejores que hacer que atender que vuestras peticiones.

Yo pondria:

-Tengo mejores cosas que atender que vuestras peticiones

o simplemente quitaria el ultimo "que":

- Tengo cosas mejores que hacer que atender vuestras peticiones

Tiene pinta de q no te decidias por la frase he hiciste una mezcla jeje

Solo era un apuntillo de na, por lo demas perfecto como siempre


Y aver si me paso por el canal y os veo que con el nuevo curro no tengo tiempo de na, Saludos gente

[angelito]
Capítulo 12. Contraataque


King Albe y Manolillolo esperan a al amanecer a la compañía de Lord Kusanagi, aunque él no la lidera y es Samanosuke el que la encabeza.
- General Samanosuke, Porty.- Dice King Albe.- Me alegro de veros. Os estábamos esperando para entrar en territorio de Sadefh.
- Veo que hemos juntado todo el ejército aquí.- Observa Samanosuke.- Esos bastardos no tendrán nada que hacer.

Los hombres se reúnen con Suntzu.
- Mi padre ha vuelto a Várathos por un tema urgente, pero volverá pronto.- Explica Porty.
- Eso no cambiará nuestros planes.- Comenta Suntzu.- En este mapa veis la direcciones que tomaremos. Dividiremos nuestras fuerzas en dos flancos, según nuestros espías el ejército de Sadefh se está replegando hacia su capital, por lo que suponemos que no habrá mucha resistencia hasta llegar allí. Dad las órdenes a los soldados.

*****



Varios Cadlevianos llevan en brazos a un hombre amordazado de pies y manos; entran dentro de la sala del trono.

- Emperatriz, aquí traemos lo que pidió.
- Bien.- Responde Akari.- Aquí tenéis lo pactado.
La emperatriz lanza una bolsa pequeña llena de monedas a los secuestradores, que esbozando una sonrisa salen de la sala.

- Perfecto.- Se enorgullece Lázaro.- El plan saldrá perfecto, como te dije.
Akari se acerca al rehén y le coge del pelo, tirando de él suavemente.
- Ahora me escuchará atentamente, señor Mcquein.

******



Jan Kusanagi baja de su montura, cerca de una casa de un pueblo, que pese a ser de agricultores y ganaderos, tiene bastantes habitantes. Cruza una puerta y en un pequeño salón, discreto y austero, se saluda con un hombre.
- Vaya, que sorpresa.
- Lamento venir sin avisar.- Responde Jan.- Pero tenemos un problema, un contratiempo.
- ¿Qué ha pasado?
- McQuein ha sido apresado por Sadefh, quizá no le recuperemos, Jorko, habrá que pensar algo.
- Cariño, trae algo de té.- Pide Jorko mientras sus hijos pequeños salen de una habitación corriendo para salir a la calle.
Tras beber un poco de té, Jorko recrimina a Lord Kusanagi.
- Debiste mandar la misión a McQuein cuando le reclutaste.
- Ahora es fácil de decir.- Contesta Jan.- Pero pensé que necesitaba más tiempo para convencerle y saber si lo iba a hacer, no le íbamos a pedir algo normal.
- ¿Podemos sustituirle?- Pregunta Jorko.
- No creo, Mcquein es el mejor. Sólo vine a informarte, de momento sigue con lo acordado, yo volveré al frente a luchar, para que no sospechen mucho. Algo se nos ocurrirá, no te preocupes.

*****



La información sobre las instrucciones de Suntzu se divulga sobre la tropa, por lo que es el tema de conversación entre ellos.

Tras una breve charla, Porty se despide de Lylha.
- Bueno, espero que vengas con mi compañía, si yo te protejo estarás completamente a salvo.
- Gracias, lo pensaré.- Se excusa Lylha.
Porty se acerca a Montal, Samanosuke y Davids, que están contando anécdotas entre risas. Lylha por su parte, se acerca a Radeon.
- ¿Estás segura de venir?- Roga Radeon.- Puedes volver a Várathos y escapar de esta locura.
- No huiré ahora.- Responde la chica totalmente convencida.

En otra parte, Geko y Kerri debaten.
- Lo mejor será que nos dividamos también, recuerda que buscar la gema es nuestra prioridad Kerri.
- Soy consciente Geko, no hace falta que me lo recuerdes siempre.

Lejos de allí, Seaman habla con Suntzu mientras señala un punto en el plano.
- Debemos atacar aquí.- Explica Seaman.- Es una ciudad donde guardan pergaminos mágicos. Coger alguno nos vendría bien, he oído que se ha alistado un mago o algo parecido.
- Sí, creo que se llama Kerri. Si no está muy fortificado podemos intentarlo.

Mello, descansando sobre la hierba a la sombra de un árbol, observa el campamento de forma distraída y desinteresada.

*****



Yamato Nakashi se levanta, oye los gritos e insultos del carcelero, que empuja y golpea a un nuevo preso. Le mete en la celda de enfrente, por lo que el general de Nanchin observa al recién llegado, que tras irse el carcelero, se pone en pie.
- Hola compañero.- Dice el hombre.- Mi nombre es McQuein, ¿Cuál es el tuyo?
- Yam...- Respira profundamente recordando su deshonra.- Llámame Sauron.
- Está bien Sauron, esperemos que no pasemos mucho tiempo aquí encerrados.

Los dos prisioneros conversan mientras cae la noche sobre la capital de Sadefh.
Muy bueno como siempre, ahora a esperar el siguiente.
Ya iba a presionarte para que colgases el siguiente capítulo, pero veo que no ha hecho falta (aunque por otra parte, tengo el potro sin estrenar, busco voluntarios).
Ya pensé que te habias olvidado de esto!! me alegro mucho de poder leerte de nuevo aqui :P

Un besico
Chicos, ya se k no se me ve el pelo por el canal, y k no os e dado los personajes, pero me dieron curro, y disfruto de apenas, 3 oras libres al dia, y no puedo acer milagros, de veras k lo siento en el alma. Un saludo

PD: Os echo de menos :(
No pasa nada Jorko por dios, lo primero es el curro (bueno, despues de la salud, la familia etc etc); esto solo esta para pasar el rato, nadie esta obligado a hacer nada....ni yo siquiera X-D

Saludos
Ya tio, pero me jode, k kieres k le aga, solo saco algo de tiempo los findes y la verdad es k poco, menos de lo k kisiera, a ver cuando saco tiempo al menos pa pasar por el canal a veros y demas, y cuando tnga rato preparar algo. cuidaros, saludos
(espero que tus examenes fuesen bien ;) )
Jorko escribió:Chicos, ya se k no se me ve el pelo por el canal, y k no os e dado los personajes, pero me dieron curro, y disfruto de apenas, 3 oras libres al dia, y no puedo acer milagros, de veras k lo siento en el alma. Un saludo


Esta es la versión oficial. La oficiosa y verdadera, es que Mello es demasiado maravilloso para ser dibujado. Y ante la frustración de no lograrlo, Jorko optó por esa muerte en vida que llaman trabajo.

Nada, como dice Sun, no tienes que disculparte. Si te sientes muy, muy culpable, ingresa mil euros en mi número de cuenta y fin del asunto. Te perdonaré, en serio XD

Jorko escribió:PD: Os echo de menos :(


¡Pero no te entristezcas! ¡Te libras de Akari, qué más quieres!
Mello escribió:Nada, como dice Sun, no tienes que disculparte. Si te sientes muy, muy culpable, ingresa mil euros en mi número de cuenta y fin del asunto. Te perdonaré, en serio

Con esos mil euros dejo de currar un mes y me dedico en cuerpo y alma a vuestros personajes xDD asi k no cuela

ya bueno, es k a akari no la echo de menos [bad]
Capítulo 13. La huida



El ejército de Várathos se divide para atacar Sadefh, por el flanco del Este avanzan comandados por King Albe; apenas encuentran oposición por lo que dedican el tiempo a hablar mientras avanzan sobre la tierra de la emperatriz Akari.

- ¿Tienes las órdenes de Sun tzu?- Pregunta Seaman.
- Así es.- Responde King Albe.
- ¿Atacaremos Amusa?
- Sí, Seaman; nos dirigimos hacia allí.

Más atrasados Enchu, Yui y Anuska conversan agradablemente.

- Conmigo en el batallón.- Explica Enchu.- Várathos ganará seguro. Estoy convencido.
- El emperador Kyosuke ordenó muchas muertes de ciudadanos del sur de su propio país, una matanza realizada por su propio ejército. Ojalá esta guerra ponga fin a eso y haya paz en esta región.- Comenta Yui.
- He oído que Kyosuke está loco y que es su hermana es la que dirige el país.- Explica Anuska.
- Dejad de preocuparos, mi espada se hará cargo de todos los peligros.- Enchu saca una bolsa de hierbas de Folixia.- Necesito uno ahora.

Los tres compañeros ríen mientras a su espalda dos hombres mantienen una charla tensa.

- Todavía no te he visto hacer algún esfuerzo por nosotros, ¿por qué te has alistado?- Se cuestiona Manolillolo.
- Veo que no necesitáis mi ayuda para ganar las batallas.- Se justifica Mello.- No pienso moverme para matar a unos cuantos enemigos nada más, cuando me necesitéis pensaré en hacer algo.
- Te vigilo, por tu bien espero que no seas un espía.
- Tranquilo grandullón, no voy a matar a tu rey, no te sulfures.

Manolillolo mira fijamente a Mello, que tiene una sonrisa algo socarrona en su rostro, para después irse a seguir guardando la espalda de King Albe.

Kerri observa como Seaman se acerca a él.
- ¿Eres un mago o algo así verdad?- Pregunta Seaman.
- ¿Por qué quieres saberlo?
- Vamos a una ciudad que posee una biblioteca de pergaminos sagrados ¿eres capaz de aprender hechizos a partir de ellos?
- Sí.- Contesta Kerri.- Nos podrían ser de gran ayuda.
- Yo buscaré dichos pergaminos, te enseñaré los que haya.

Dicho eso, Seaman se aleja del mago con el aura misteriosa que le rodea.

*****



- ¡Hora del desayuno perros!

El carcelero se acerca a Sauron y lanza un mendrugo pequeño de pan por los barrotes, al darse la vuelta y mirar dentro de la celda de Mcquein se da cuenta de que no está. Se arrima para comprobarlo, sin darse cuenta de que el preso, con su agilidad, esta enganchado al techo rocoso.
McQuein baja rápidamente al suelo y le asesta un golpe en la garganta que deja al carcelero casi sin respiración. Momento que aprovecha para alargar la mano y robar las llaves del cinto, abre la puerta e inmoviliza al rechoncho celador.
- ¡Oye! Sácame a mí también.- Pide Sauron.

Tras pensar durante unos segundo, McQuein accede y abre la celda de Sauron.
- Tenemos que conseguir unos caballos y huir de aquí.

Los dos hombres se mueven en silencio para no despertar las alarmas, tras subir unas escaleras llegan a la puerta por donde se entra a los calabozos. Ven una plazoleta, algunas personas madrugadoras y unos soldados haciendo los relevos.

- ¡Allí!- Exclama McQuein señalando a un soldado desarmado que traslada unos caballos.

El veloz asesino corre sin apenas hacer ruido y le golpea en la nuca. Sauron se apresura para montarse sobre un caballo, McQuein también sube a una montura y juntos cabalgan por la puerta, abierta para los agricultores de los alrededores.

Los dos compañeros no se fijan que en lo alto de la muralla, un arquero de Sadefh se ha dado cuenta de su intento de huida. Con habilidad saca una flecha y la coloca en su arma, apunta a Sauron y de repente:

- Quieto.- Ordena el general Snik con frialdad.

Pese al sorprendente mandato, el soldado acata sin mediar palabra. Snik mira fijamente como los dos hombres escapan y desaparecen de su vista.

*****




Por el Oeste, el ejército de Várathos planea un ataque a la ciudad de Trilan, una de las más importantes de Sadefh. Jan Kusanagi, que ha vuelto al frente, discute con Samanosuke la mejor forma de romper las defensas.
En otra parte Radeon y Lylha charlan y ríen pero son interrumpidos por Suntzu.
- Necesito hablar contigo, Radeon.

El ex-general asiente y se aleja junto al estratega.
- Has estado muchas veces en esta ciudad.- Dice Suntzu.- Sé que hay una forma de introducirse en la ciudad sin ser vistos...y que tú la conoces.
- Podríamos intentarlo con un grupo reducido, las murallas son casi infranqueables, pero existe un punto débil. ¿Habrá muchos soldados defendiendo la ciudad?
- Según nuestros informes, no. Te llevarás a los mejores hombres, quiero un ataque rápido y preciso. Esperaremos a que caiga la noche.
Bieeeeeen! esta vez si lo has subido! te quito el castigo! jajaja pero no te acostumbres eh! ;)
Suntzu simplemente genial. Pensaba que al final iba a acabar muriendo, pero logramos escaparnos por los pelos :D

Un saludo.
Pero que grande que eres Sun!! ya sabes que esto hara que te pidamos mas no???
Vamos a atacaaaar, vamos a atacaaar!! XD

mu buena suntzu como nos tienes acostumbrados jeje
Capítulo 14. Invasión



En lo alto de uno de los torreones defensivos, un guardia intenta no quedarse dormido, la noche oscura y el sonido soporífero de los grillos no ayudan pero un ruidoso cuervo se posa cerca de él. El hombre trata de espantarlo emitiendo ruidos extraños y dando palmadas, no obstante el pájaro revolotea esquivando dichos intentos, por lo que el guardia decide obviarlo y seguir vigilando los alrededores.
Al darle la espalda, Geko deja su aspecto de cuervo y con una cuerda ahoga al guarda. Hace una señal hacia el bosque cercano, de donde salen varios hombres que se acercan rápidamente a la muralla.
Radeon es el primero en llegar a la pared, comenzando a buscar algo en ella. Tras unos pasos aparta varios setos y arbustos, que escondían un agujero que atraviesa el murallón de piedra.

- ¡Por aquí!

Los hombres encuentran dificultades para pasar por el angosto hueco, una salida secreta que conocía el ex-general de Sadefh y que ahora es usada a favor de los atacantes. Al final llegan a una especie de pequeño almacén, donde Radeon susurra unas indicaciones a sus cinco acompañantes. Con las instrucciones claras, los asaltantes preparan sus armas, abren la puerta y corren en varias direcciones.

Porty, Montal y Davids suben por las escaleras hasta lo alto de la muralla, eliminando enemigos en su camino hasta la puerta de la ciudad. Jan Kusanagi, Samanosuke y Radeon se introducen en la torre del homenaje, dentro de la cual estará el encargado de la defensa de Trilan. También encuentran algunos soldados de guardia, que son eliminados de forma certera.
Porty acciona el mecanismo de apertura de la puerta, por lo que la compañía de caballería ligera de Várathos entra en la ciudad sin oposición y comienza a luchar contra el pequeño ejército de Sadefh que defiende la ciudad. La sorpresa del ataque deja sin oportunidades a los defensores, que comienzan a rendirse o huir. La espada de Jan obliga al capitán, cuya misión era proteger la ciudad, a capitular.

Suntzu, tras escuchar el informe de un joven soldado, ordena descansar lo que queda de noche y partir al amanecer hacia la capital de Sadefh.

“Me esperaba más resistencia, Akari debe estar uniendo todo su ejército en su ciudad, será una dura batalla” piensa el estratega.

*****



- ¡FUEGO!- El grito de King Albe es obedecido al instante y las catapultas lanzan sus piedras sobre la muralla de Amusa. Están a punto de crear una grieta por donde poder atacar, la caballería está preparada en cuanto suceda.

- ¡Ahora!

King Albe encabeza la ofensiva, escoltado en todo momento por Manolillolo. Los caballos se dirigen a toda velocidad mientras los guardianes de la ciudad se preparan para la lucha. En el grueso del ataque se encuentran también Enchu, Yui, Seaman y Kerri; Anuska ofrece apoyo junto a los arqueros, mientras que Mello descansa a la sombra de un árbol observando el espectáculo.

Kerri y Yui hacen daño con sus conjuros mágicos, haciendo más fácil la internada de los hombres de King Albe. Enchu demuestra ser mucho mejor luchador de lo que aparentaba, desenvolviéndose con soltura y usando con destreza su extraña espada.
Seaman se aparta del grupo y entra dentro de una torre de baja altura, protegida por varios soldados. Tras eliminarlos, cruza varias salas y una biblioteca, que esconde una escalera tras un muro. Al subir se encuentra con un hombre vestido con una brillante túnica blanca.

- ¡Tú!- Exclama el hombre antes de que Seaman le atraviese el corazón con una de sus espadas.

La túnica se tiñe de rojo mientras Seaman le quita una llave que llevaba colgada del cuello. De una patada abre la puerta de la última sala, dentro varios jóvenes intentan destruir libros y escritos, pero al ver a Seaman huyen despavoridos.

- ¡Fuera de aquí, malditos!

Una vez solo, se acerca a un cofre pequeño e introduciendo la llave consigue abrirlo. Recoge su contenido, un pergamino con un sello misterioso atado con una cinta azul.

*****



El ejército de Várathos comienza su travesía de nuevo, Suntzu deja una pequeña guarnición en Trilan y manda algunas instrucciones.
Lord Kusanagi y Samanosuke lideran el batallón, y se sorprenden al ver a lo lejos a dos hombres a caballo que vienen hacia ellos. Son McQuein y Sauron, visiblemente cansados tras varios días yendo a galope.
El Sabio se acerca a ellos para mirar su salud, tras pedir agua para ellos, les examina y se acerca a Suntzu.

- Están agotados, pero con comida y agua se repondrán rápidamente.
- Está bien.- El estratega esta aliviado de encontrarse de nuevo con el general de Nanchin, pero no aparta su mirada de McQuein.

*****



Seaman se arrima a Kerri.

- Señor mago, tengo algo para usted.
- ¿Qué es?- Pregunta Kerri.
- Un pergamino sagrado, lleva escrito uno de los conjuros más potentes que existen, estoy seguro de que lo necesitaremos.
- Si es como dices, lo intentare aprender. Toda ayuda es poca para enfrentarnos con el emperador Kyosuke.
- Cuidado.- Advierte Seaman.- Léelo correctamente, el conjuro exige un sacrificio.
Como siempre Sun, enorme [plas]
Capítulo 15. Pacto secreto


Tras dos días de viaje, el grupo del oeste, liderado por Lord Kusanagi está muy cerca de la capital de Sadefh. Al atardecer acampan detrás de una colina, descansarán y esperarán al resto del ejército que viene con King Albe.

Suntzu y Sauron hablan dentro de la tienda de campaña del estratega, una mesa de madera, planos y mapas decoran el interior.

- Y así fue como conseguimos escapar.- Sauron termina de relatar su huida junto a McQuein.
- Ya veo.- Contesta Suntzu, que escuchó la historia atentamente.- Un placer volver a contar con usted, general Nakashi.
- Llámame Sauron por favor. Mis antepasados no merecen el deshonor de tenerme como sucesor de apellido tan ilustre.
- Pues la única forma de recuperarlo es salir al campo de batalla y ganarte el respeto de tus adversarios.- Explica el estratega.- Eres el mejor general de Nanchin y lo demostrarás pronto.
- Gracias, usaré toda mi fuerza para luchar en esta noble causa.

Los dos hombres se despiden y Suntzu comienza a escribir con una pluma, a la luz de una pequeña vela.

*****



- ¡Un poco más!

Jorko anima a sus compañeros aldeanos, la puerta del edificio de tributos reales, que se encarga de cobrar los impuestos, esta a punto de sucumbir ante el tronco de madera. El improvisado ariete realiza su función y los pueblerinos, con hoces, horcas y antorchas, entran en el edificio.
Entre todos empujan a los dos guardias que se ven impotentes ante la situación, llegan hasta la habitación donde el recaudador se afana en recoger sus pertenencias, algo nervioso por la avalancha que se avecinaba. Al ver la turba entrar en la sala, el miedo le atrapa y comienza a sudar y balbucear.

- No…no me ma..mateis…
- Ven aquí, maldito burócrata.- Jorko le agarra y le lleva afuera.

El recaudador sigue suplicando por su vida mientras le empujan hasta llegar a un caballo ensillado.

- Vete a la capital.- Ordena Jorko.- Y dile a su patética majestad que esta región no le reconoce como Rey. Por lo que respecta a nosotros, Várathos deja de ser un reinado, ahora viviremos en libertad.

Los demás campesinos gritan y alaban las palabras de Jorko. El recaudador monta en el caballo y huye de la ciudad, observando como su oficina arde detrás de él.

*****



La noche es muy oscura, el campamento descansa salvo por unos pocos soldados que hacen guardia. Dentro de una tienda, Suntzu termina de escribir sobre un papel, lo enrolla y ata con cuidado, dejándolo sobre la mesa. Después se levanta y se acerca a un baúl, dentro guarda más papel; mientras coge alguna hoja mira de reojo hacia la puerta, la brisa ha hecho que se mueva la llama de la vela.
Se vuelve a sentar y moja la pluma en el tintero.

- No te esperaba tan pronto, McQuein.- Dice Suntzu.

Detrás de él, escondido entre las sombras está McQuein, algo sorprendido por haber sido descubierto.

- ¿Vas a hacer algo con mis hojas?- Pregunta el estratega.
- No, eso no está dentro de mi trato.- Responde, casi susurrando, McQuein.
- Pues permíteme terminar de escribir mis instrucciones.

El tiempo se mueve muy despacio, en un absoluto silencio Suntzu escribe mientras McQuein le observa. Cuando termina, vuelve a enrollar la hoja y a atarla, y la posa junto a los demás rollos. Se pone de pie, dando la espalda a su invitado.

- Sé que eres el mejor.- Explica Suntzu.- Y yo nunca fui bueno luchando, por lo que resistirse es inútil. Espero que no sea muy doloroso.
- Lamento que esto suceda así, pero era tu vida o la mía.- Se excusa McQuein, que sale de las sombras portando un puñal en la mano.

Sin más palabras, McQuein le tapa la boca a Suntzu con la mano izquierda a la vez que clava el arma sobre su espalda, atravesándole el pulmón.
Suntzu se desploma en el suelo, sangrando.

- Señor, uno de los guard…- El joven soldado se sorprende al ver la escena, el estratega en el suelo y McQuein con el puñal en la mano.- ¡GUARDIAS! ¡ALARMA!

McQuein empuja al soldado para poder salir corriendo, varios hombres acuden a la llamada, por lo que el asesino intenta escapar velozmente.

- ¡A por él! ¡Cogedle!

La persecución se hace difícil por la oscuridad, por lo que McQuein se aleja hábilmente. Cuando está cerca de llegar a su caballo, Samanosuke hace aparición tras una de las tiendas y le golpea fuertemente, dejando a McQuein casi inconsciente.
El Sabio examina a Suntzu bajo la atenta mirada de Lord Kusanagi, Porty y otros.

- Lo siento, ya no se puede hacer nada por él.- Certifica El Sabio.

La amargura aparece en las caras de los presentes, sobre todo de Jan, que siente el haber perdido uno de los hombres decisivos en la guerra y ahora ve más difícil la victoria final.

- Hemos detenido al agresor, señor.- Informa un soldado.

*****



Ha pasado varias horas después de la muerte de Suntzu, el sol comienza a nacer en el horizonte. Lord Kusanagi se acerca a una tienda, custodiada por dos guardias.

- Dejadme solo con el preso.

Los soldados obedecen y Jan entra con cuidado. McQuein está fuertemente atado con cuerdas y se miran mutuamente.

- ¿Por qué lo has hecho? Maldito bastardo.
- Era un trato con la emperatriz Akari, mi libertad a cambio de este trabajo.- Comenta McQuein.- No es la primera vez que lo hago, así es mi vida.
- Pues entonces tengo algo que decirte…- Jan saca una daga.

Tras un rato, Lord Kusanagi sale de la tienda sin el arma y con aspecto serio. Vuelve junto a Samanosuke, Porty y Montal, que debaten sobre lo sucedido.

Momentos después McQuein raja la parte trasera de su tienda con una daga, y con gran velocidad llega hasta un caballo y escapa hacia el norte.

- ¡Debemos seguirle!- Grita Porty.
- ¡No!- Interrumpe Jan.- Necesitamos a todos nuestros hombres para la batalla, ya nos encargaremos de él.

Pese a no estar de acuerdo con la orden, Porty la acepta con resignación.
Sun, me dejas anonadado
ahora es cuando aparezco yo, y mato a todos!!!
LyLha escribió:ahora es cuando aparezco yo, y mato a todos!!!


¡Y después yo violo a los cadáveres! Aunque si están muertos poco se van a resistir...

Bueno, a lo que iba, quiero otro capítulo.
Capítulo 16. Asesinato


Han pasado varios días desde la muerte de Suntzu, el grupo de King Albe ha llegado al campamento, por lo que se prepara el ataque a la capital de Sadefh.

- No estoy de acuerdo.- Lord Kusanagi mantiene una amigable discusión con Samanosuke.- El Rey debería estar aquí, en el frente, su padre seguro que lo hubiera hecho.
- Pero el Rey no es como su padre, Jan. Los tiempos cambian y ahora la política es así.

King Albe, está delante de unos mapas y de los pergaminos con instrucciones del estratega, llama a Lord Kusanagi para concretar los detalles del ataque.

- Mi querido Samanosuke, estoy seguro de que pronto cambiará eso.- Se despide Jan de su viejo amigo.

*****



El Rey de Várathos se come varias uvas mientras observa el firmamento. Una luna reluciente, escoltada por varias estrellas, es la protagonista del cielo.

- Los informes más recientes explican que el ejército ha llegado hasta la capital de Sadefh.- El siervo relata la información mientras el Rey bosteza aburrido.- Pero hemos sufrido la baja de Suntzu, el estratega.
- Retírate, ya he escuchado bastante.

Cansado de tantas historias sobre la guerra, el Rey se dispone a dormir en su gran cama. Se viste con un camisón de tela y apaga todas las velas. Una vez echado un ruido le sobresalta y asusta, pero se da cuenta que era la puerta del balcón, que no estaba cerrada.

El Rey se levanta a oscuras para cerrar la puerta. De repente nota como una soga le rodea el cuello. Un desconocido hace fuerza para ahogarlo, el monarca intenta defenderse y forcejea hasta quedarse sin fuerzas y sin aliento, así su cuerpo inerte cae al suelo con delicadeza.

El atacante, vestido de negro absoluto y con la cara tapada exceptuando los ojos, escapa a través de una cuerda por el balcón, silenciosamente. Acaba de cometer un regicidio, será el hombre más buscado del país, por eso debe huir cuanto antes.

*****



Dentro del palacio de Sadefh, la emperatriz Akari, Lázaro y sus generales planean la defensa de la cuidad.

- Y con el apoyo de los arqueros desde aquí, podemos contener la avanzada de este flanco.- Explica el general Snik.

La emperatriz Akari asiente satisfecha.

- Os dije que conseguiríamos una gran ventaja, con la baja de su estratega ahora están descabezados.

Lázaro interrumpe el alarde de Akari.

- Deberíamos atacar ahora, la noche les confunde. Un pequeño grupo podría hacer daño, incluso matar a alguno de sus líderes, eso sería un golpe muy duro para ellos.
- No.- Responde la emperatriz.- Quiero a todos los hombres mañana.
- Pero…
- He dicho que no, Lázaro.


Tras detallar la estrategia, todos salen de la sala. Pero Lázaro no contento con la respuesta de Akari se acerca a uno de sus secuaces.

- Prepara a un grupo, saldremos por la puerta sureste,

Tras un rato, Lázaro se reúne con un pequeño grupo de soldados de Vaku, que con la protección de la noche salen de la ciudad y se introducen dentro del bosque cercano. Ahora deben rodear por el bosque y dirigirse al norte, al campamento de ejército de Várathos.



- Mañana será un día importante.- Comenta Lord Kusanagi.- Se decidirá quién gana y quién pierde.
- Me siento extraño al luchar contra los que antes eran mis compañeros.- Dice Radeon, que está al lado del Lord cerca de una hoguera improvisada.
- Lamento que tengas que hacer esto, pero si ganamos te devolveré tu libertad.- Promete Jan.

Después de algunas palabras más, los dos hombres se despiden y se marchan a descansar. Radeon se mete dentro de una tienda, situada en el límite del campamento, pegada al bosque.

Lázaro ha observado la escena y ordena a varios de sus hombres que vayan por el flanco contrario y hagan un incendio para desorientar a los guardias. El de Vaku ve más cerca que nunca la venganza que tanto deseaba, ahora Radeon está con la defensa baja y podrá darle muerte, como siempre había querido.


El humo comienza a hacer aparición en el lado opuesto de la posición, al abrigo del bosque, de Lázaro. Éste avanza velozmente y sin hacer ruido hacia la tienda, espada en mano.
El atacante se sorprendió al ver que Radeon aún no estaba en su cama, si no que estaba meditando sentado en el suelo. Pero al estar de espaldas a la puerta de la tienda, Lázaro pensó que tenía una oportunidad de oro. Levanta la espada para ejecutar un golpe certero y mortal, sin darse cuenta que una pequeña vela refleja su sombra a la pared.

Radeon gira rápido para esquivar el golpe y asesta un golpe en la cara de Lázaro tras levantarse; éste da unos pasos hacia atrás aunque se recupera pronto. Comienza un forcejeo entre los dos hombres, con las cuatro manos sobre la empuñadura de la espada. Lázaro lanza un rodillazo que hace retroceder a Radeon, que al tropezarse cae al suelo indefenso.

- Te dije que cumpliría mi venganza.- Dice el de Vaku, con una sonrisa victoriosa.


- ¡Argg!


Lázaro cae de rodillas mientras siente como su vida se le escapa, el cuchillo de su espalda ejecuta la sentencia de muerte. Radeon se levanta del suelo y abraza a Lylha.

- Gracias por salvarme.- Reconoce el ex general de Sadefh.
- He llegado justo a tiempo.- Asegura Lylha.- Siento haberle matado, pero no sabía qué hacer.
- No te preocupes, hiciste lo correcto.

Los dos amigos salen al exterior, algo aturdidos aún por la situación que acaba de ocurrir.
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