El nuevo mundo de las marcas

Voy a tumbar todos los carteles publicitarios del paisaje, para que dejen de taparme esas casitas gastadas del horizonte. Voy a arrancar todos los carteles de las paredes, para descubrir las pinturas fosilizadas de otro tiempo.

Porque los carteles de los conciertos se acumulan en los árboles al borde de la carretera como enormes anuarios. Y me encantaría arrancarlos todos y descubrir ese mundo desconocido sin logos, ni marcas.

Derribaría todas las avionetas que irrumpen en las costas ondeando pancartas publicitarias, destruyendo el mecedor sonido de las olas. Derribaría todos esos sonidos que destruyen las playas desiertas del silencio.

Voy a romper todos los carteles publicitarios que mancillen el paisaje. Y quizá muchos piensen que todo esto es una enorme contradicción, pero otros creemos que es posible. Quizá necesite estamparme contra la realidad, quizá esté sola realmente... Quizá no tenga ningún futuro o puede que prefieran darle mi puesto de trabajo a alguien mucho menos sentimiental que yo... Quizá todo esto sea un pensamiento desesperado, pero a veces, creo tener toda la lucidez del mundo cuando pienso que podemos cambiar algo de toda esta estafa que es a veces la publicidad... Porque puede convertirse en algo noble. Algunos estamos convencidos de ello.

En mi vida privada siento pasión por el paisaje, pero nunca he visto que los carteles embellecieran ninguno. Cuando todo alrededor es bello, el hombre muestra su rostro más vil al colocar una valla publicitaria. Cuando me jubile de Madison Avenue, voy a fundar una sociedad secreta de enmascarados que viajarán por todo el mundo en motocicletas silenciosas destruyendo todos los carteles bajo la luz de la luna. ¿Cuántos tribunales nos condenarán cuando nos sorprendan realizando estos actos a favor del ciudadano?

-David Ogilvy, fundador de la agencia publicitaria Ogilvy & Mather en Confessions of an Advertising Man, 1963.
Cuanta razón, qué poco pegan algunos carteles publicitarios, y qué feo queda eso de pegar carteles en los árboles como si fueran simples farolas metálicas y no tuvieran vida.

Publicidad adherida al paísaje, publicidad que se amolda al paisaje, y no al revés. Suena muy muy bien, y oye, a Osborne no le fue mal, ¿no? ;)

PD: Me apunto a la sociedad secreta. ¿Cuando empezamos? :)
Hola a quien lo lea.

No nos merecemos los árboles sobre los que pegamos nuestros anuncios de desodorante.

No existe un solo día en el que no suframos la publicidad, ya sea vía televisión, ya sea en el periódico, en la radio, en las calles, en nuestro buzón...es un gota a gota que recuerda a los innovadores sistemas chinos de tortura. Vaya, ya estoy exagerando.

No se si Ogilvy se refiere a un mundo con publicidad noble, no concibo que podría ser pues vender la idea de que tu producto es bueno contradice la definición de nobleza. ¿Existirá un nuevo nivel de publicidad en equilibrio con la moral? Claro que habría que definir con que moral.

Para mi una publicidad ideal sería la publicidad sincera y sin aspiraciones, una publicidad informativa. Este es mi producto, sin floripondios ni maquillaje. Sus propiedades son estas y su precio es este.

Debería de producirse un cambio en el sistema publicitario, estamos tan saturados de disfraces y lo peor, mentiras, que quizás una publicidad informativa sea la que capte más la atención, por eso de la que es diferente destaca.

¿Que camino seguirás tu?

Un saludo.
Kefalegereta escribió:¿Que camino seguirás tu?
La publicidad aspira a ser informativa, y cuando así es, se confunde con el periodismo. Toda publicidad debe llevar el distintivo de "ojo, esto no es información objetiva". Si no, sería aún más engañosa.

Cuando en un telediario hablan de la nueva consola de Sony PSP, ¿es publicidad? ¿O es información? ¿Han pagado a los redactores del telediario para que digan eso? ¿O han recibido un teletipo de Sony que les ha parecido interesante?

La publicidad "noble" creo que es la publicidad sincera, la que no te engaña diciendo: "Nueva barrita Bio Century: Sustitutivo de una comida". Eso me parece lamentable. ¿Por qué no dicen que son unas barritas con menos calorías que cualquier aperitivo normal? Así lo único que acen es fomentar la anorexia [toctoc]

La publicidad "noble" creo que no debería ser intrusiva. Os acojonaríais (perdón por la palabra, pero es que no hay otra) de ver la cantidad de nuevas formas de hacer publicidad que se están investigando... Desde poner anuncios en los huevos (En EEUU, cómo no) hasta pagar porque la gente se tatue logos de marcas (aquí la gente se pone el de Playboy y no cobran, que es peor XD).

Existen infinidad de campañas engañosas, de campañas saturadas de disfraces... Y yo creo que ese es el principio del fracaso. ¿Por qué no hacer anuncios sinceros? ¿Por qué no? ¿Por qué? ¿Tienen miedo de fracasar? ¿Acaso piensan que somos tontos y que no nos damos cuenta del engaño?

Algunos tenemos la esperanza de que seremos capaces de cambiarlo...
Se nota que aún estais en primero XD. Y si seguís pensado así no encontrareis trabajo XD.


(Siento la crueldad, pero --simplificadamente-- es lo que pienso).
Hola a quien lo lea.

Nylsa escribió:¿Por qué no hacer anuncios sinceros? ¿Por qué no? ¿Por qué? ¿Tienen miedo de fracasar? ¿Acaso piensan que somos tontos y que no nos damos cuenta del engaño?

Algunos tenemos la esperanza de que seremos capaces de cambiarlo...


Aquí me tienes como aliado y colaborador para lo que quieras, también aspiro a una publicidad sincera.

Un saludo.
Gerim escribió:Se nota que aún estais en primero XD. Y si seguís pensado así no encontrareis trabajo XD.


(Siento la crueldad, pero --simplificadamente-- es lo que pienso).

Davis Ogilvy y Luis Bassat, fundadores de una de las agencias más importantes de España (entre otros), piensan así. Aún podría ir a suplicarles trabajo a ellos XD
6 respuestas