Empecé en el mundo de los videojuegos a principios de los 80, disfrutando de C64, Amstrad y Spectrum (en casa de mis afortunados amigos del cole) y a principios de los 90 ya me inicié en el mundo de las consolas con Gameboy y Master System. Desde entonces y hasta el año 2000 disfruté MUCHÍSIMO con todas y cada una de las generaciones de videojuegos. Por mis manos pasaron Gameboy, Master System, Megadrive y Saturn entre otras. Cada una de esta consolas comprada y exprimida al máximo en su respectiva generación.
¿Qué pasó en el año 2000? Empecé a trabajar, y como toda mi vida había sido un adicto a los videojuegos, me puse a comprar aquellas consolas que en su día veía en las páginas de la Hobby Consolas o en la Super Juegos (por citar algunas revistas) y que no pude comprar en su momento pero que me daban mucha envidia entonces. Había pasado de ser jugador para ser coleccionista.
No es que no me gustara jugar. Seguía jugando pero MUCHO menos, porque el 90% de mi tiempo lo empleaba en buscar juegos y consolas de generaciones pasadas en eBay o en mercadillos on-line. Llegué a acumular cientos de juegos y decenas de consolas. Además, durante la generación 128 bits tuve todas las máquinas a la vez (Dreamcast, PS2 y PSTwo, Xbox y Cube) y todas las portátiles (GBA, GBA SP, GBA Micro, DS, DS Lite, PSP, PSP Slim...). Me estaba SATURANDO.
Diez años después, en el año 2010, me di cuenta de que tenía las estanterías repletas de "must haves", de consolas legendarias, de juegazos y de sagas que casi todo el mundo ama pero que a mi, personalmente, no me aportaban NADA porque en su momento no las había disfrutado. Así que decidí empezar a vender toda mi colección y quedarme exclusivamente con aquello que realmente había disfrutado y que sabía que volvería a jugar.
Con todo esto llegué a la siguiente conclusión: No quiero que los videojuegos vuelvan a ser "cromos". Quiero disfrutar de ellos como antaño. Actualmente tengo muy pocas consolas y juegos (solo aquellas que disfruté en su momento) y en la generación actual sólo tengo una consola. Sé que me estoy perdiendo grandes juegos que salen para otros sistemas que no tengo pero ¿y qué? Disfruto de lo que tengo como hacía antes y sin preocuparme de acaparar y de tenerlo todo.
Cada día somos más los que acabamos desprendiéndonos de nuestras colecciones. ¿Será por la misma razón?
El que mucho abarca poco aprieta.





