por solbadguy0308 31 Dic 2011 18:01
Hola Gumersindo Garrido Martínez:
Esto va dirigido a ti y a tu grupo que andáis mirando el hilo y no tenéis las agallas o los argumentos de escribir en él, así que como sé que no váis a admitirme en vuestro grupo de Facebook porque vuestra burbuja os impide ver más allá, hablaré aquí y luego, ya veremos a ver qué pasa.
Yo soy consumidor de productos originales y socio de un videoclub medio decente, pero también he compartido y comparto cosas en la Red. Cosas que de otra manera no podríamos conseguir, porque las licencias las siguen teniendo las televisiones públicas o privadas y porque aunque pidas una copia legal a ellos, se niegan.
Es curioso ver cómo dáis saltos de alegría cuando en la década de los 80 y 90 los videoclubes hicieron su agosto con la gente que alquilaba continuamente para hacerse una copia en su casa y si alguno se cargaba alguna cinta, la multita eran 10.000 pesetas, una buena cantidad por aquel entonces, ya no contemos la época del auge de las consolas de disco, que muchos incluso pusieron una grabadora de cds en sus locales para hacer "copias de seguridad".
Pero claro, llegó el malvado Internet, la televisión por cable con 10 años de retraso a España y se os acabó el chollo y ahora vivís como podéis, vendiendo de todo y teniendo la gran mayoría un catálogo que con suerte recoge lo más actual y lo de los últimos 2 años.
Porque antes valía la pena ir a un videoclub pero ahora, teniendo como herramientas legales:
1) Ono, Telefónica o cualquier otro operador que ofrezca videoclub a la carta.
2) Hulu, Voddler, Mubi y futuramente Netflix para ver y comprar en línea, tanto en descarga como físicamente.
3) Las webs de importación como Amazon, Zavvi, Play.com o Ebay.
¿Quién quiere ir un viernes reventado tras trabajar a un videoclub a elegir una película, pasar frío, pagar una cuota, que luego se te olvide devolverla y te peguen un polvazo con el recargo?
Por no contar anécdotas como:
1) Compras un DVD que reza que viene en castellano 4 episodios y de ahí 3 vienen en mexicano y uno en castellano (Batman: La leyenda del caballero oscuro)
2) Compras un DVD que reza en el menú que viene en castellano pero viene en mexicano (En busca del valle perdido)
3) Compras un DVD que trae una compresión horrenda y encima cortan el video de cierre (Sherlock Holmes, Luk International)
4) Compras un DVD que se atreve a llamarse remasterización y trae los capítulos volcados directamente del VHS, que se puede ver las bandas de los cabezales (Neon Genesis Evangelion, primera edición, Selecta Vision)
5) La mayoría de DVDs que compras, como sean de animación, no trae subtítulos (prácticamente la colección entera de Divisamagic)
6) Compras un volumen que vale su dinero y luego decide la distribuidora pasar de editar más (She-ra La princesa del Poder, Thunder Media)
7) Compras un DVD y te viene redoblado y no lo indica en el DVD (La Máscara, Nicky la aprendiz de bruja)
8) Compras una película, esperando que venga con el doblaje que escuchaste en España y te encuentras que ha sido doblada al castellano cuando fue emitida en mexicano y lo mejor, censurada 3 minutos (Los gatos no bailan)
Y bien, ¿quién me compensa como cliente? No, si encima la culpa será mía por pretender apoyar la industria. Y tengo más ejemplos, pero quiero que mis compañeros participen.
Que me parece muy bien que lloréis pero vuestra época ha terminado, toca a su fin. Blockbuster se rió de Netflix y Netflix devoró a esa cadena de videoclubes como si fueran pequeños caramelos, como si nada. Yo desde luego, el 99% de las compras las hago al Reino Unido y buen dinero que me ahorrado sin perder la ocasión de disfrutar de nuestro idioma, el castellano, aunque la caja y las instrucciones o los panfletos vengan en inglés, como ocurre en los juegos y en las películas en Bluray.
¿Qué haréis cuando se instale Netflix en España? ¿Pediréis una ley para evitar que la gente vea legalmente las películas vía streaming? Mejor aún, ¿por qué no pedís una ley que prohiba a los operadores tener su propio videoclub? También la televisión normal os roba clientes, más esa descarada de TVE con sus películas sin cortes o Canal 9 con sus películas los lunes sin publicidad, qué desfachatez.
En fin, disfrutar de la ley Sinde, que yo disfrutaré cuando Netflix entre en España, que ya es el próximo mes y os vea llorando en la cola del INEM, hasta entonces, seguiré como siempre, importando todo lo que pueda fuera de España, aprovechando las ofertas que haya aquí y a lo mejor, un día, os daréis cuenta que no somos vuestros enemigos, sino que podríamos haber sido vuestros mejores clientes si las distribuidoras fueran más profesionales e hicieran su trabajo bien.
Así que feliz año para todos, menos para vosotros, videocluberos.